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Niños y tecnología ¿ahora nacen con un “chip”?

los Niños y tecnología

Recientemente participé como observador en algunas sesiones de focus groups, con niñas y niños de dos segmentos bien diferenciados por edad, aunque muy similares en nivel socio-económico. La finalidad era explorar sus opiniones en temas particulares; sin embargo, de manera espontánea salió a relucir un tema muy interesante y polémico: la interacción de los niños y tecnología.

En un momento determinado de la sesión con el grupo de niñas y niños de 7 a 9 años de edad, uno de los pequeños mencionó como rasgo esencial de los adultos: “son aburridos”. Al cuestionarle el moderador sobre sus razones para considerar aburridos a los adultos, la respuesta del niño fue definitiva: “no hacen nada, nada más se la pasan pegados al celular”.

Cabe mencionar que este grupo de niños mostraron gran conocimiento de temas políticos y sociales, y estar bien informados del acontecer del mundo actual; sin embargo, cuando se les cuestionó sobre el uso que ellos hacen de la tecnología, mostraron fuerte preferencia por las actividades físicas y cierto desdén por los aparatos electrónicos: los ven como algo pasivo y monótono. El aburrido mundo de los adultos.

Personalmente llamó mi atención este punto de vista, ya que de un tiempo a la fecha, muchos padres de familia hablan de las habilidades tecnológicas de sus pequeños con orgullo. Ahora los niños aprenden rápidamente a utilizar un dispositivo electrónico, a veces incluso antes de aprender a hablar. Y es muy común oír decir que “ahora los niños nacen con el chip de la tecnología”. ¿Será que nacen con esa habilidad y preferencia, o es una imposición por parte del adulto mismo?

Se sabe que parte importante del aprendizaje en los pequeños es la imitación. Las niñas aprenden a “ser mamás” cuidando de sus muñecas, o a “manejar” con su auto de juguete. Los niños son maravillosamente preceptivos y abiertos al conocimiento y a la información que les rodea, todo lo absorben, aun cuando los adultos no nos demos cuenta.

Muchas veces preferimos “deshacernos” del inquieto pequeño dándole “algo” para que se entretenga; y si encuentra a la mano un dispositivo como una tableta o teléfono inteligente, optamos por esto, sin pensarlo demasiado. Total, ya nacen con ese “chip” y es muy fácil mantener cautiva su atención con el aparato.

Es conocido que Steve Jobs no permitía el uso de productos electrónicos a sus propios hijos, antes de cierta edad. También se sabe que el uso repetido de estos dispositivos inhibe las habilidades de socialización en los niños. Todo exceso es nocivo.

Convendría hacer consciente que los niños nos están imitando; aprenden de lo que ven aunque los adultos no nos demos cuenta; somos sus ejemplos a seguir, y si nos ven “pegados al celular” será lógico que ellos también adquieran esos hábitos.

No existen muchos estudios a este respecto en el contexto latinoamericano o mexicano de los niños y tecnología. Encontré recientemente uno realizado por investigadores de las Universidades de Madrid y Barcelona, en el contexto de familias españolas. Arroja resultados interesantes, y comparto la liga al final, para quien desee consultarlo directamente.

Independientemente de nuestras decisiones personales, si damos o no acceso a los pequeños a los dispositivos electrónicos, debemos considerar que el objeto per se no es ni bueno ni malo; lo nocivo es el abuso que se haga del mismo. Sólo invito a que reflexionemos sobre el ejemplo que damos a los niños. Pensemos no sólo como padres de familia, sino como sociedad en general. Una sociedad “aburrida, que se la pasa pegada todo el tiempo al celular”.

Link del estudio español sobre niños y tecnología:

https://ddd.uab.cat/pub/estudis/2016/145656/Aliagas_Poveda_08SpanishReport_Finalv3_Feb2016.pdf

 

Ejemplos de publicidad vintage

publicidad vintage ejemplos

Obviamente vintage es el término empleado para referirse a objetos o accesorios de calidad que presentan cierta edad pero que no son antigüedades, hechos o diseñados posteriores al año 1900. De la misma manera lo “retro” alude implícitamente a la idea de ir hacia atrás o ir al pasado, a un estilo evocativo de una moda o tendencia propia del pasado.

Evidentemente el término se ha generalizado. De hecho se utiliza para designar instrumentos musicales, automóviles, libros, moda, joyería y fotografías y en nuestro caso publicidad vintage. La publicidad se ha caracterizado por sus increíbles diseños, tipografías e ilustraciones que siempre logran cautivar la atención del público.

En particular la publicidad de “antaño” es mezcla de estilo y glamour plasmada en papel y usando lápiz, colores y mucho talento.

Por suerte en el mundo de la publicidad y de su historia hemos podido admirar numerosos anuncios vintage. Por esta razón son una joya que nunca pasa de moda sobre todo para aquellos seguidores de esta estética. Del mismo modo, descubrirás su encanto al contemplar cómo eran los anuncios en esa época. El diseño y el uso de casi todo el espacio en el anuncio, rellenado con texto y descripciones del producto.

Especialmente relevante es ver que los anuncios vintage tienen algo especial. Evidentemente nos dejan una perspectiva retro que a todos nos encanta. 

Actualmente este estilo se considera como un movimiento nostálgico que transporta a las personas a épocas pasadas.

Por ello, queremos compartir contigo en este post una recopilación de ejemplos de publicidad vintage de marcas que seguro conoces.

En particular estos ejemplos son realmente buenos. Sobre todo porqué contienen ilustraciones de los años 40’s a los 80’s. Por esta razón quizá, servirán para inspirarte en tus nuevas creaciones.

Por consiguiente te compartimos 21 grandes ejemplos de publicidad vintage:

 

[x_author title=”Sobre el Autor:” author_id=”12″]

10 puntos que no pueden faltar en la página web de un restaurante

En los negocios gastronómicos un punto al cual no se le presta atención, es tener una página web eficiente, con su propio espacio donde transmitir todo lo que ofrece el restaurante. Pueden tener sus redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram, con todo un contenido preparado con estrategias y un excelente contenido, pero si en un momento determinado esas plataformas pasan de moda o desaparecen, todo el trabajo realizado se perdería.

Una clave para lograr el éxito, apoyado por la página web y las redes sociales, está en efectuar el diseño, manejo y asesoría por profesionales con probada experticia y experiencia en esta actividad. Considerar esto como algo secundario y ponerlo en manos de inexpertos puede conducir a resultados desastrosos para el negocio.

¡Así que anímate a tener una ventana virtual de tu restaurante a través de tu página web! con 10 puntos importantes que te generen clientes directos para tu establecimiento:
  1. Crea tu página web compatible con dispositivos móviles.

    Ten una presencia digital accesible y amigable para los consumidores que están conectados un alto porcentaje de su tiempo desde el celular o Tablet.

  2. Coloca información correcta de tu negocio.

    Dirección, teléfono, horario, tipo de comida, formas de pago, estacionamiento todo es importante. Muchas veces asumimos que ya conocen nuestro negocio y detalles tan mínimos como una dirección correcta, todos los números de teléfono, el horario de atención, el estilo o tipo de comida puede marcar la diferencia de un usuario de visitar nuestro establecimiento o no.

  3. Genera un impacto visual de los platillos.

    Que tu página web sea llamativa con los platillos que ofreces. Comparte tu menú de manera visual para que en los primeros segundos ya estimules los sentidos del consumidor y generes el antojo de la compra.

  4. Facilita el llamado a la acción (reservaciones, compra online, pedido a domicilio) ubicados de manera estratégica.

    Aprovecha los primeros segundos de la visita del usuario en tu página web.

  5. Establece un Chat online.

    Esta es la mejor manera de estar en contacto directo con las personas interesadas en tu producto, para atenderlos en vivo o para realizar una reservación o responder sus dudas.

  6. Ten un blog agregado a tu página web.

    Para compartir tu historia, tus momentos, que tendencia es la que va de la mano de tu negocio. Aplica el FoodTelling y cuenta cuales son los ingredientes que usas; cuál es su procedencia y si apoyas el producto de tu localidad. Transmite la esencia de tu negocio. Quiénes conforman tu equipo de trabajo. Cada día las personas quieren saber un poco más allá sobre el platillo que reciben, quien lo prepara, con que ingredientes se ha realizado, la historia de la receta y definitiva conocer y ser parte del proceso creativo.

  7. Comparte tus redes sociales.

    ¡Motiva a tus visitantes a conocer tus redes sociales! Tus clientes son los protagonistas de tu historia, una vez en tu página web dirige ese tráfico y fidelizado en tus redes sociales.

  8. Comunica tus testimonios de la experiencia vivida por tus clientes. Usa TripAdvisor, Yelp, Google Maps, etc, en tu página web como una sección de testimonios ¡Genera confianza y empatía!
  9. Ofrece promociones exclusivas para los usuarios que visitan tu página web.

    Hazlos sentir especial, ten la opción de recabar sus correos, crea una base de datos donde puedas compartir tus promociones, actividades o eventos especiales, siempre agregando el factor ¡Wow!. Por tanto, incluye detalles o experiencias que te hagan diferentes.

  10. Realiza encuestas electrónicas por cambio de descuentos al realizar la compra.

    Mide la satisfacción de tu cliente, con una encuesta directa de pocas preguntas rápidas de responder y con el beneficio de recibir un descuento o bonificación en su próxima compra.

PUNTO EXTRA.- Ten una aplicación móvil que genere un contacto directo con los clientes. Ofrece la opción de una App donde tengan la facilidad de pedir a domicilio. Puedes recibir cupones, hacer promociones y generar una base de datos para el restaurante.

Una página web para un restaurante, diseñada y administrada por un experto, es una opción que no se puedes olvidar. Genera presencia de tu marca y encuentra clientes que navegan en la web buscando un lugar de comida para visitar.

Comparte este artículo con las personas que cada día incursionan o están en el mundo restaurantero y al buscar en la web la información de un restaurante, comunícanos cuál ha sido tu experiencia.

 

¿A quién le hablo y por qué?

Uno de los primeros temas que se definen dentro de la estrategia de marca es el target. El target, en Mercadotecnia, se define como el mercado objetivo. Es realmente un concepto simple, pero con el paso del tiempo lo hemos sofisticado y con ello ha perdido la claridad y fuerza dentro de la estrategia.

En un inicio el target se definía en términos demográficos, geográficos y nivel socioeconómico (NSE) y con eso tenías un público objetivo que te ayudaba a definir puntos clave como el precio, el punto de venta, la comunicación e incluso medios para comunicar tu producto.

La evolución de la comunicación y tecnología nos han permitido acceder a información psicográfica y conductual que han hecho que nos volvamos ambiciosos y busquemos a nuestro consumidor ideal. Queremos que nuestro target sea un perfil tan claro que lo hacemos imposible de alcanzar.

Para ayudarnos a aterrizarlo, podemos decir que se ha vuelto como cuando buscamos a nuestra pareja ideal. Y podemos hacer el ejercicio ahora; cierra los ojos, imagina a tu pareja ideal, primero lo físico como estatura, edad, color de ojos y cabella, complexión; ahora piensa como se vestiría, que cómo habla, a qué se dedica, dónde vive. Y entonces vayamos más profundo, qué lugares frecuenta, qué música escucha, cómo son sus amigos y su familia, qué background o historia crees que tenga y qué aspiraciones.

Podríamos seguir definiendo y detallando por horas, y estoy segura que más de uno hemos hecho esto, y cuando abres los ojos hasta un nombre le diste. Por un segundo seamos analíticos, qué posibilidad hay de que encuentres a la pareja que definiste en un 100%? Hay características que tienen prioridad, que son básicas. Pero hay otras que consideraríamos “nice to have”, no indispensables y otras sin las que podemos vivir y nos engolosinamos.

La creación de un Brand character

Así como lo hicimos ahora se define el target. La creación de un Brand character es una práctica común para apoyarse en definir este público objetivo ideal. La mayoría de las marcas cuentan con uno, y si, también le dan un nombre. El paso que algunas veces se da por hecho es el de priorizar las características y personalidad. Es decir, los 3 niveles que antes mencionamos, indispensables, secundarias, y las de vanidad o extras. En cada nivel puede haber de todos los tipos, demográficos, socioeconómicos, pictográficos y conductuales. El tener claridad y detalle en el Brand character, nos permite mantener alineadas las acciones de marca a todo nivel.

¿Estás listo para innovar?

La mayoría de las empresas que han crecido y seguirán creciendo son las que deciden innovar. Muchas veces hablamos que una clave para ello es la “diferenciación”, lo cual significa separarse de los demás; Ofrecer algo que los demás no tienen, pero ¿Qué tanto? ¿En qué nivel estás y en cuál quieres estar? ¿Eres el primero o eres el que copia al primero o incluso al segundo generando innovación? ¿Piensas que todo está bien como está y que no necesitas hacer nada más? ¿Eres quien acepta puntos de vista diversos? O sólo lo que tú piensas es lo que importa y punto… Estas preguntas son relevantes porque si quieres ofrecer algo nuevo a tu mercado, tu mentalidad tiene que aceptar nuevas ideas y formas de hacer las cosas.

La realidad es que este tipo de procesos sólo pueden llevarse a cabo en las organizaciones cuando la alta dirección está consciente de las implicaciones y requerimientos para generar innovación y quiere realizarla. Debe ser parte de la estrategia porque la inversión, el tiempo, el riesgo y el perfil adecuado de diversos colaboradores que apoyarán dichos procesos deben considerarse y unirse para tener éxito. De otra forma sólo se genera frustración o desgaste. Si no es parte de la cultura, debería serlo, toda la empresa tiene un rol dentro de la innovación.

Lo que realmente logra que los consumidores/usuarios/clientes miren las innovaciones tiene mucho que ver con el valor que esa diferencia les ofrece. Por eso es importante comprender en qué etapa de innovación estás, con lo cual puedes decidir avanzar o no.

Aquí te presento 5 formas de innovar, ¿Cuál es la tuya?
  1. Modificador. Apasionados de sus productos, consumidores y clientes. Su innovación se centra en su negocio existente, éste es donde creen que están las oportunidades de crecimiento. Los equipos reciben el permiso de adaptar sus productos y experimentar un poco con ellos para brindar una mejor oferta a sus clientes o duplican una buena oferta de un competidor. Así están haciendo constantes cambios una y otra vez.
  2. Explorador. En estos negocios hay poco espacio para innovar. Por lo que revisan las competencias donde son expertos y tratan de construir sobre ellas. Cuentan con equipos de trabajo que buscan oportunidades nuevas para expandir su experiencia en campos relacionados fuera de su negocio actual.
  3. Inversionista. En lugar de llevar a cabo nuevos proyectos por su cuenta, deciden invertir en nuevas compañías (start-ups) para evitar las primeras fases del proceso de innovación. Si las compañías tienen éxito las integran a su negocio de manera completa.
  4. Experimentador. Les gusta crear, pero son cautelosos en lo que se refiere a su acercamiento con la innovación. Si tienen preguntas las quieren resueltas. Si hay obstáculos, los superan antes de comprometerse al 100% con un nuevo riesgo. Para hacer esto generan o crean una serie de pruebas o experimentos a un costo relativamente bajo que suavice el camino hacia la próxima gran innovación.
  5. Visionario. En este tipo de negocios/mercados los cambios se dan muy rápido y generan nuevas oportunidades y retos continuamente. La alta dirección impulsa a la organización a emprender y “pensar fuera de la caja”, a cuestionarse todo lo que la compañía hace a través de preguntas como ¿Por qué hacemos esto? ¿Por qué no lo hacemos de otra manera? Son capaces de crear nuevos modelos de negocio rápidamente. Cuentan con la infraestructura para ello.

 

Cómo preparar una conferencia de éxito

Considero que he sido un afortunado porqué me invitan a dar conferencias de marketing en diversas instituciones educativas y congresos y la verdad, me apasiona hacerlo, es algo que disfruto y no me importa dedicarle tiempo a ello con tal de tratar de transmitir las experiencias, vivencias y conocimientos que he adquirido en al ámbito profesional en una conferencia, sobre todo a los jóvenes que como yo -que también aprendo con ellos-, buscan prepararse más y mejor para afrontar su vida laboral.

Les confieso que me hubiera gustado tomar cursos de oratoria o técnicas para hablar en público pero no pude hacerlo, lo que expongo y mi método, lo he adquirido a través de las más de 50 conferencias que he dado en los últimos años. No soy un profesional en esto ni me dedico a ello; tengo mi negocio y vivo de él y las conferencias las imparto porqué como he dicho en otras ocasiones, se me haría egoísta aplicar mis conocimientos y mi trayectoria sólo para hacer negocios y no compartirlas para beneficio de otros. No se si al final sean útiles o no, pero intento aportar lo más que puedo.

De esa experiencia que he adquirido, he sacado una serie de reglas que considero importantes para preparar una conferencia y aquí les transmito las que creo son esenciales para mí.

Lista de reglas para una conferencia de éxito:
  1. No hables de lo que no conozcas.

    Hasta ahorita no me han invitado para hablar de algún tema que no conozca, pero el día que lo hagan tendría que declinar la propuesta. Es importante que si vas a dictar una conferencia sobre determinado tema debes estar bien preparado al respecto. Intentando saber más que la audiencia. Si dominas el tema y dominas tus nervios podrás exponer con naturalidad e interesar a tu público.

  2. Checa que la cancha esté pareja.

    Muchas veces no sabemos a dónde nos llevan a dar la conferencia, lo cual, significa que no conoceremos la cancha hasta llegar a ella. Intenta averiguar con antelación dónde vas a impartir tu conferencia. No es lo mismo un auditorio para 200 personas que un aula o sala universitaria para 25. Saber dónde vas a disertar, te permitirá planear movimientos y posibilidades de interacción con el auditorio.

  3. No aburras a tu auditorio.

    Pocas cosas hay tan aburridas y monótonas como una conferencia apoyada por slides llenos de textos y gráficas aunque la temática que se esté tratando sea maravillosa. Como conoces el tema, sólo usa bullets -el auditorio no puede leer muchos párrafos- y desarrolla improvisando cada slide.

  4. PowerPoint se quedó atrás.

    Aunque no les digo no lo usen, para mi PowerPoint está pasado de moda, yo prefiero usar KeyNote -la desventaja es que el programa sólo viene en computadoras Mac- pues nos permite hacer presentaciones espectaculares en cuestión de minutos. PowerPoint ha mejorado mucho con el paso de los años; pero Keynote sigue siendo una aplicación muy potente para crear presentaciones con una rapidez pasmosa. Yo uso el formato wide screen que me da más opciones de espacio, es más espectacular y puedo desarrollar mejor mi creatividad para darle personalidad a cada slide. Por favor, cero presentaciones en PDF, son horribles

  5. Usa un “gimmick” de inicio.

    “Engancha” a tu audiencia. Creo una de las premisas básica para tener éxito -aparte de quién lo expone y del tema- hablar en público es llamar la atención y “enganchar” al auditorio desde el inicio. Los 3 primeros minutos de la conferencia son los de mayor importancia. Si no logras captar la atención de la audiencia, el resto del tiempo te resultará mucho más complicado el lograrlo.

  6. Haz condición física.

    Una conferencia exitosa es el resultado de muchas horas de preparación. Se dice que en promedio, se requieren 90 horas de trabajo para preparar una conferencia de 60 minutos. ¿Qué tan espectacular quieres ser? Si quieres sobresalir, debes practicar con tu presentación una y otra vez, varias veces durante varias semanas antes del evento.

  7. No estés como momia hablando.

    Seguramente te ha pasado, que cuando ves a un cuate parado como estaca ante el micrófono te desesperas y aburres. A mi me acomoda disertar parado y moviéndome por todo el estrado para dirigirme e interactuar con el auditorio. Cuida tu lenguaje corporal, por ejemplo no poner las manos en los bolsillos mientras estás hablando. Evita morderte las uñas o toda acción que te haga lucir nervioso. Evita los movimientos excesivos y bruscos. El lenguaje corporal comunica gran parte de lo que estamos intentando transmitir.

  8. El hábito no hace al monje.

    Vístete de acuerdo a la ocasión. No te pongas algo que te haga sentir incómodo porque tendrás la sensación de sentirte observado de forma negativa. Lo mejor es llevar algo de buena presencia. Pero busca que no se aleje demasiado de tu forma cotidiana de vestir.

  9. No seas pirata. Usa tu creatividad.

    Conozco a muchos colegas que su Biblia es storytelling que si bien es un sitio en el que puedes consultar ideas, no se vale que bajes las presentaciones y sólo las adecues para tu beneficio.

Conclusión
Si puedes, pide a los organizadores que la audiencia te califique sobre parámetros que tu decidas para que saques conclusiones de tu actuación. Y algo muy importante: si tú no te diviertes y tu audiencia no se divierte, piénsalo bien y corrígelo o fallaste tú o falló el tema o falló la presentación como la preparaste.

 

 

El lado humano del CRM

Cuando escuchamos o leemos el término ” CRM ” (Customer Relationship Management), lo primero que viene a nuestra mente es “tecnología” y “bases de datos”. Pensamos en sofisticadas herramientas de software operadas por ingenieros o especialistas en sistemas; en lenguaje complicado y extraño; en una maquinaria electrónica y precisa que opera de manera misteriosa y que arroja resultados numéricos y fríos. Se cree que el dato duro es lo que importa y nada más.

La administración de la relación con el cliente —que es su significado literal en español— tradicionalmente nos lleva a pensar en grandes corporaciones y en negocios globales por un lado; o bien en las redes sociales y en la interacción directa con usuarios o seguidores de una fanpage o una comunidad (lo que es más correcto llamar ” Social CRM “) y que en esta columna dejaremos como un tema aparte, por pertenecer más a otro tipo de especialidad.

Aquí quiero tocar el tema que se conoce en el ámbito de los negocios y el marketing como “CRM tradicional”: la “minería de datos”, el análisis detallado a partir de los resultados arrojados por las herramientas digitales y cuantitativas, y que nos permiten tener un conocimiento más preciso de un público determinado.

Desde mi experiencia personal, me gustaría hablar del CRM tratándolo como un oráculo, en el sentido clásico del término. Era tanto el lugar donde se realizaba la revelación esperada, como la misma respuesta o mensaje recibido, o bien la deidad o ser mitológico que lo emitía.
  1. El lugar. El oráculo es el “sitio” donde todo sucede; ya sea una agencia especializada o bien un área dentro de una empresa, así como las herramientas tecnológicas empleadas para la recolección de información: la plataforma.
  1. El oráculo como la respuesta o la revelación. El mensaje principal que estamos buscando. ¿Qué es lo que deseamos conocer? Debemos partir de un punto específico: una campaña de e-mailing, o de marketing directo; una encuesta de satisfacción; una acción de bienvenida, etcétera. Es aquí donde empieza lo interesante: nosotros enviamos un mensaje y esperamos recibir una respuesta, un feedback del receptor. Hemos establecido un diálogo, y esta es la palabra clave que distingue al CRM de muchas otras acciones de marketing. No estamos arrojando una botella al mar con una carta en su interior, esperando que “alguien” la reciba algún día. Se trata de acciones estratégicas precisas, a grandes rasgos agrupadas en tres categorías:
    • La conquista. Estás prospectando nuevos clientes y tu marca desea enamorarlos y hacerlos suyos.
    • La lealtad. Ya son tus clientes y quieres hacerlos sentir especiales y consentirlos (y si no lo haces, deberías de hacerlo).
    • La reconquista (y la más difícil de todas: ya estuvieron en tus manos y se fueron porque no los trataste bien).
  1. El oráculo como deidad o ser mitológico que emite la revelación. Y aquí está la esencia del tema: estamos hablando en realidad de seres humanos, de profesionales de la comunicación, la tecnología y la creatividad; los especialistas que recolectan la información, la procesan, la analizan y la interpretan, (conforme al objetivo u objetivos de la marca). Y utilizan la famosa “minería de datos” como materia prima para realizar propuestas concretas y precisas sobre qué es lo que más conviene a la marca, sobre qué le está respondiendo su público y sobre qué acciones se deben tomar en cada caso.

Es ésta la cuestión central que nos interesa: el arte de la interpretación de esa información, y las propuestas creativas y estratégicas derivadas de ese análisis. Es lo que ningún software, ninguna herramienta tecnológica, ningún sofisticado aparato o maquinaria son capaces de ejecutar. ¿Cuáles son las emociones que afectaron al público con el que se está dialogando? ¿Cuál es el contexto de las acciones o campañas? ¿Por qué el consumidor reacciona o deja de reaccionar ante cada iniciativa? ¿Es efectivo tu call to action?

En esta breve colaboración he intentado exponer algo que muchas veces se olvida en el mundo moderno: el factor humano y emotivo de las interacciones en la comunicación y el marketing. No se trata de robots trabajando para robots: somos personas realizando el mejor esfuerzo para mejorar experiencias de otras personas. Ojalá sirva de reflexión.

 

La ortografía que pasó de moda

ortografía y redacción

El otro día estaba con alguien que no es publicista y me dice “¿Ya viste qué marca tan chafa? No sabe ni escribir. Tiene un super error de ortografía.

No me dijo “qué community manager o qué copy tan chafa”. NO. Se refirió a la marca.

Y así es como un redactor publicitario se lleva entre las patas a su cliente.

Lo peor de todo es que cuando esa persona va a solicitar empleo, presume de tener buena ortografía… y le hacen una prueba en la que usa perfectamente bien la “ve” de vaca y la “be” de burro.

Tanto a empresas como a escritores se les olvida que la ortografía no sólo tiene que ver con letras, sino con acentos o con puntuación. Y ahí es donde pierden por no escuchar en su mente lo que están escribiendo. Ése es el truco: escucharTE.

Por ejemplo, los acentos:

¿Por qué si se pronuncia “video” insistimos en escribir “vídeo”?

¿O decimos “yo te envió” en lugar de “yo te envío”?

Lo que es muy pero muy común es ponerle acento a todo verbo en pasado y terminan escribiendo “trajerón” ROTFL.

No falta el que está escribiendo en subjuntivo y lo acentúa como futuro, porque como que así se ve mejor: “ella me dijo que yo se lo entregará en mano”… Yísus.

Lo mismo pasa con la puntuación…

No es lo mismo decir:

“¿Y a tí qué tanto te gusta tomar Fanta?” (donde -para empezar- “ti” ni se acentúa porque es un monosílabo que no se tiene que diferenciar con ningún otro)…

… que decir “Y a ti, ¿qué tanto te gusta tomar Fanta?”.

Lo más deplorable es que ya ni los directivos de las empresas se percatan de ello. Parece ser que la ortografía es un valor pasado de moda que cada vez importa menos y menos.

Pero ojo, chavos: una chava no tiene muchas ganas de salir con el amor de su bida, ni le interesa que alguien venga a proponerles un plan V #LoJuro

Creatividad y publicidad en escaleras

ejemplos publicidad en escaleras

Es tal la publicidad diaria que recibimos, que es difícil que alguna campaña realmente nos deje con la boca abierta. Quizá no lo notan, pero lo de hoy son las escaleras mecánicas con publicidad. Entonces ¿cómo hacerle para anunciar un producto o servicio utilizando ese medio?.

Imagina la cantidad de personas que pueden llegar a pasar por un centro comercial, aeropuerto, tiendas, etc. y tengan que subir y bajar en las escaleras eléctricas, este espacio te da la ventaja principal de que el consumidor entra en contacto directo con la marca “tocándola” y dándole otra experiencia diferente a las clásicas escaleras. Este tipo de acción así como muchas de guerrilla #BTL es que el costo puede ser muy bajo.

Quizá no lo has notado, pero la publicidad en escaleras es un espacio simple que se vuelve muy llamativo con un toque de creatividad. Podrás realizar ejecuciones tanto de producto y servicios, marcas de bebidas, comida, tecnología, entretenimiento, cine entre otros. Así que no hay pretexto de que no se puede.

No nos podemos imaginar, o por lo menos no conocemos, a quien quiera hacer acciones de BTL que sólo cumplan requisitos. Y de verdad, si te aplicas y consideras la posibilidad de explorar este medio, no te vas a arrepentir. Hemos visto ejemplos exitosos tanto físicamente como en portales online. Y nada como ver las piezas creativas que se han vuelto casos de éxito. Nosotros en Soy.Marketing y como siempre, recopilamos piezas de publicidad; en este caso en escaleras para que despierten la creatividad de los que trabajamos en el medio de la comunicación.

Te compartimos algunos ejemplos:

 

 

“Cacarear el huevo”

que significa cacarear el huevo

Para todos los que tal vez no han escuchado la expresión de “cacarear el huevo”, que probablemente serán muy pocos; cuando decimos esta frase nos referimos a mostrar nuestro trabajo adecuadamente, a “presumirlo” o comunicarlo. Es una acción necesaria en la vida profesional.

¿De qué otra forma podemos hacernos notar? Personalmente siempre he pensado que el trabajo debe hablar por sí mismo; me gusta más que los demás hablen de un buen trabajo que yo realicé más que yo estar hablando del mismo, sin embargo y créanme, hablo por experiencia, “cacarear el huevo” es sumamente importante. Asumir que los demás se dan cuenta de todo lo que hacemos, especialmente tu jefe, no significa que ocurra siempre.

Tener un jefe con una formación similar a la tuya ayuda, sin embargo en muchos casos tu superior no es experto en tu actividad, esa es una razón por la que tu puedes contribuir grandemente al equipo, por lo tanto es importante comunicar lo mejor posible tus acciones e involucrarlo en las mismas. Así, esto se vuelve una táctica del “branding” personal, a nivel laboral, y más aún si somos profesionales de mercadotecnia en cualquiera de sus modalidades

Hay un dicho que dice… “zapatero a tus zapatos”, así que apliquémoslo en nuestra vida profesional, sin importar si trabajamos en una empresa, o si tú eres la empresa. Si eres un “mercadólogo” , tú eres la primera persona que debe aplicar su conocimiento para sí mismo(a). Y si no lo eres, es bueno considerarlo también.

Aceptemos que muchas veces estamos tan concentrados en nuestros proyectos que nos olvidamos que cada interacción que tenemos con otras personas, cuando esto es una forma de trascender, o no. No debemos olvidarlo, pues nuestra esencia personal está en todo lo que hacemos, en cómo nos vemos, cómo tratamos a los demás, en la integridad y profesionalismo que tenemos y mostramos con nuestras acciones. Adicionalmente hay que comunicar nuestros proyectos y logros a nuestros jefes y a todo el que consideremos relevante de conocerlos.

Hay muchas formas de cacarear el huevo, y aquí te recomiendo unas cuantas:
  1. Establece un listado de los proyectos que llevas en tu actividad laboral, con información de sus avances y siguientes pasos, y compártelo con tu superior periódicamente. Solicita su punto de vista y comentarios, esto ayudará a que se involucre y quiera saber más sobre los resultados.
  2. Genera reportes que muestren las tendencias y resultados de las acciones que llevas a cabo tú y/o tú y tu equipo. Ten un espacio en tu lugar de trabajo donde muestres esta información continuamente y compártela de manera oficial con personas para quien esta información es relevante.
  3. No tardes más de una semana en comunicar la información positiva de alguno de tus proyectos. Después de una semana “ya no es noticia”.
  4. Comenta con tus colegas y compañeros cuando estés feliz por algún buen resultado en particular. Recuerda que hay información confidencial e importante que no debes externar. Cuando ya es del dominio público o cuando no tiene implicaciones de negocio hacerlo, vale la pena compartirlo.
  5. Utiliza tus redes sociales del trabajo, para comunicar eventos, acontecimientos, resultados exitosos, con personas de tu empresa y/o clientes. Este es un medio informal pero puede ser muy valioso utilizado adecuadamente.
  6. Si tienes clientes, comparte con ellos resultados exitosos de proyectos clave que has elaborado. Pueden servirles en el futuro y que pueden generar un futuro negocio para ti. No compartas información confidencial.

 

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