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Todos los caminos llevan a Amazon

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Este fin de semana me dediqué a revisar algunos resultados de ventas de cierre de año. Según yo, era para ver qué estaba sucediendo con el comportamiento del consumidor después del chivo en cristalería que invadió la Casa Blanca estadounidense hace unas semanas. Lo que me encontré fue con una que otra sorpresa más allá de mi objetivo.

Resulta ser que las tiendas reportaron un decremento en las ventas de fin de año. Esto no tiene absolutamente nada que ver con el rollo político, sino con el cambio de comportamiento del consumidor…

Lo primero que influye es que la gente ya está comprando más en línea. El punto de venta físico se empieza a ver como algo poco práctico en cuanto al uso optimizado de recursos (tiempo y combustible, principalmente). Y esto está asociado a la necesidad de ser más ecológicos y a buscar espacio para sí mismo.

Pero lo otro que influye es que la gente ya compra menos cosas. Claro que es bien sabido que la tendencia de los millennials es a poseer menos cosas. Pero en general las personas están buscando tener menos posesiones y adquirir experiencias.

Es un fenómeno bien interesante. La moda es de menos logotipos y más comodidad. El lujo se asocia más a limpieza, orden y facilidad de hacer las cosas, a porte, texturas y aromas. Las marcas ostentosas y caras se van quedando en el pasado (o en el mundo de los políticos pretenciosos y charros).

La sencillez lleva al consumidor, pues, a hacerse de menos cosas y a viajar o a vivir algo que nunca ha hecho en su vida.

Las tiendas van a ir empequeñeciéndose y su oferta se limitará a cosas que inevitablemente quieres tocar o probarte al comprar. Para lo demás, las apps y las tiendas en línea han llegado para crecer y controlar el mercado, mientras no llegue algo nuevo y mejor.

Y en eso, Amazon les lleva a todos años luz. Por cierto, amo a Amazon #SoyFan
Liliana Bretón
Publicista e investigadora; maestra y estudiante; amante del cine, los libros y el buen sentido del humor; no cambio por nada una tarde de vino con una buena plática. Beatlefan y chocohólica.