La IA no tiene un problema de algoritmos. Tiene un problema de arquitectura.
Durante los últimos dos años la conversación tecnológica ha estado dominada por la Inteligencia Artificial Generativa. Sin embargo, muchas organizaciones siguen intentando construir capacidades de IA sobre plataformas que nunca fueron diseñadas para integrarse con arquitecturas modernas.
En América Latina, bancos, aseguradoras y grandes organizaciones de retail continúan ejecutando procesos críticos sobre Legacy systems. Estas plataformas siguen siendo extraordinariamente confiables, seguras y resilientes, pero consumen una parte significativa del presupuesto tecnológico y limitan la velocidad de innovación.
De acuerdo con McKinsey, entre 60% y 80% del presupuesto de TI se destina al mantenimiento y operación de plataformas existentes, dejando únicamente entre 20% y 40% para iniciativas de transformación. La consecuencia es que muchas organizaciones innovan en la periferia, mientras el corazón del negocio permanece sin evolucionar.
Durante años el mercado planteó una decisión aparentemente simple que es mantener el Legacy o reemplazarlo. Hoy sabemos que ninguna de las dos posturas responde a las necesidades del negocio.
La modernización progresiva permite preservar décadas de inversión tecnológica mientras se incorporan arquitecturas híbridas, APIs, automatización, nube e Inteligencia Artificial. El objetivo ya no es sustituir el core, sino convertirlo en el habilitador de la transformación digital.
En banca y seguros, el core procesa pagos, créditos, pólizas, inversiones y millones de transacciones diarias. Modernizar estas plataformas permite acelerar el lanzamiento de nuevos productos, fortalecer la ciberseguridad, mejorar el cumplimiento regulatorio e incorporar analítica e IA en tiempo real sin comprometer la estabilidad operacional.
La experiencia global de DXC demuestra que es posible reducir más de 90% el consumo de recursos de plataformas IBM Z, disminuir más de 50% los tiempos de procesamiento y generar ahorros superiores a USD 44 millones en cinco años durante procesos de modernización bancaria.
Ya las cadenas de retail enfrentan desafíos similares. La integración entre tiendas físicas, comercio electrónico, centros de distribución, inventarios, programas de lealtad y medios de pago exige plataformas capaces de responder en tiempo real.
La modernización de los Legacy systems permite habilitar experiencias omnicanal, optimizar inventarios, incorporar modelos predictivos de demanda y ofrecer experiencias personalizadas impulsadas por IA, sin reemplazar completamente las aplicaciones que soportan la operación.
La verdad es que uno de los mayores mitos es que la IA requiere abandonar el core. La realidad es exactamente la contraria: los mejores resultados se obtienen cuando los modelos de IA se ejecutan cerca de donde residen los datos críticos.
DXC ha modernizado plataformas como Hogan sobre IBM z16 incorporando motores de inferencia capaces de detectar fraude en tiempo real sobre el 100% de las transacciones, sin incrementos medibles en latencia ni en el consumo de MIPS.
Es decir, la modernización del core ya no es un proyecto tecnológico; es una decisión estratégica de negocio.
Las organizaciones que logren combinar la confiabilidad de sus Legacy systems con arquitecturas abiertas, automatización, nube híbrida e Inteligencia Artificial estarán mejor preparadas para competir durante la próxima década.
La pregunta ya no es si las organizaciones deben modernizar su core. La verdadera pregunta es qué tan rápido pueden convertirlo en el motor que impulse su estrategia de IA.
