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Reinventar el marketing en la era del post-ambush

En la antesala de la Copa Mundial de 2026, México no solo se prepara para recibir uno de los eventos deportivos más relevantes del planeta; también está ante la redefinición de las reglas del juego para las marcas. Y es que la reciente reforma a la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial (LFPPI) en México, que por primera vez tipifica y sanciona de forma explícita el ambush marketing, podría leerse —en una primera mirada— como una restricción para las marcas.

Sin embargo, más allá de ver este nuevo marco normativo como una simple “camisa de fuerza”, vale la pena detenernos para comenzar a entenderlo como una oportunidad para migrar hacia estrategias más sólidas, donde el valor de marca y la solidez de su narrativa aporten valor y se conviertan en ejes de diferenciación.

Si bien este nuevo escenario obliga a las marcas a abandonar los atajos, también las empuja a construir visibilidad desde territorios propios, donde el relacionamiento con las audiencias no dependa de una proximidad artificial a un evento, sino de la legitimidad del mensaje y la congruencia entre marca, narrativa y acción. Así, el desafío ya no es “cómo subirse” al Mundial o a algún otro evento sin ser patrocinador, sino cómo capitalizar su contexto para generar valor para la audiencia.

Un antes y un después para el ambush marketing en México

Por mucho tiempo, el ambush marketing fue celebrado —y hasta romantizado— como una muestra de ingenio. Se les aplaudía a las marcas la capacidad de “colgarse” en la conversación global sin pagar el costo de entrada, como si la astucia pudiera sustituir a la estrategia. Muchas de ellas han capitalizado el ruido mediático de eventos masivos para insertarse en la narrativa colectiva —a través de mensajes ambiguos vinculados al evento, activaciones paralelas en territorios cercanos y el uso creativo de códigos visuales asociados—.

Bajo estas condiciones, herramientas como el real-time marketing y el newsjacking se convirtieron en protagonistas indiscutibles. Su lógica es —y sigue siendo— poderosa; es decir, reaccionar con velocidad a momentos relevantes para capturar la atención, subirse a la ola de la conversación y ganar visibilidad en tiempo real. Sin embargo, esa misma inmediatez, cuando no está anclada en una narrativa clara ni en principios éticos, corre el riesgo de diluir el valor de marca en favor de la coyuntura.

Hoy, con un marco legal más robusto para el ambush marketing en México, reaccionar a un gol, a una jugada polémica o a una tendencia viral seguirá siendo válido; lo que cambia es la intención y la forma. La nueva legislación no prohíbe la participación de las marcas en la conversación cultural, pero sí traza una línea clara: participar no es lo mismo que insinuar —de manera directa o velada— una asociación inexistente. Y esto redelinea el terreno de juego para las estrategias de comunicación de marca.

Bajo esta nueva lógica, prácticas como el real-time marketing y el newsjacking también deberán evolucionar. Dejarán de ser una carrera por “subirse primero” a la conversación para convertirse en ejercicios de lectura del contexto, donde la velocidad importa, pero subordinada a la pertinencia. El newsjacking, en especial, deberá operar dentro de márgenes más definidos, priorizando una creatividad responsable sobre la provocación oportunista y asegurando que cada intervención aporte valor, en lugar de buscar únicamente capitalizar la coyuntura.

Un cambio que obliga a las marcas a ganarse la conversación

Aunque pudiera parecer lo contrario, estas restricciones en torno al ambush marketing pueden convertirse en el detonador de una creatividad más sofisticada, pues cuando los atajos desaparecen, las ideas están obligadas a ser más profundas y a dar origen a estratégicas más alineadas con la identidad de la marca.

Las marcas podrán integrarse a la conversación de manera orgánica, sin transgredir derechos de propiedad intelectual, pero aportando valor. Esto exige transitar de acciones reactivas y ocurrencias ingeniosas pero efímeras, a narrativas sólidas y consistentes, capaces de generar una conexión continua con las audiencias.

Lo primero que debemos hacer es asumir que el protagonismo no lo otorga el evento, sino la claridad de la propuesta de marca. Esto abre la puerta a desarrollar narrativas propias que dialoguen con el contexto de los eventos sin apropiarse de sus activos. ¿Qué significa esto en la práctica? Identificar territorios legítimos —pasión, comunidad, desempeño, orgullo local, bienestar, innovación— y construir historias desde ahí, con independencia del evento.

En segundo lugar, es momento de invertir en experiencias de marca. Si no se puede estar en el estadio, hay que crear espacios donde la marca sea el estadio, es decir, activaciones, contenidos, dinámicas digitales o físicas que generen participación real. Es decir, acciones que permitan a las marcas formar parte de la conversación no por simple asociación, sino a través de la interacción.

Otra vía es fortalecer el ecosistema de contenidos. El real-time marketing exigirá reaccionar no al evento en sí, sino a las emociones, insights y conversaciones que lo rodean, y traducirlos en contenido relevante para la audiencia. Esto implica planear con anticipación, definir líneas narrativas claras y establecer criterios de oportunidad. El verdadero diferencial estará en la capacidad de anticipar conversaciones, no solo de sumarse a ellas, y de aportar significado, no únicamente visibilidad.

También se vuelve crítico apostar por colaboraciones estratégicas. Ya no se trata de “colgarse” de la conversación del evento, sino de construir espacios propios a través de terceros que aporten alcance, credibilidad contextual y don de ventas. Las colaboraciones efectivas, en este sentido, son aquellas que expanden la narrativa de la marca sin depender de activos protegidos, y que generan experiencias memorables para las audiencias.

El Mundial de 2026 será, sin duda, una prueba de madurez para la industria del marketing en México. Hoy las marcas están llamadas a competir desde las ideas propias, la congruencia marca-mensajes-acciones y el relacionamiento auténtico con sus audiencias. Porque, al final, la verdadera relevancia no proviene de “colgarse” de la conversación, sino de tener algo valioso que aportar a ella. Y esa es, precisamente, la oportunidad que hoy se abre.

Durante mucho tiempo confundimos visibilidad con la influencia

Hay una desconexión evidente en cómo muchas marcas siguen entendiendo el influencer marketing y lo que realmente está funcionando hoy. Mientras los presupuestos continúan orientándose a maximizar alcance, la efectividad se está desplazando hacia variables menos visibles, pero mucho más determinantes: comunidad, utilidad y valor percibido.  

Este cambio no es menor. Implica una transformación en la forma en la que se monetiza la influencia. Ya no se trata de generar visibilidad masiva, sino de construir relaciones que tengan la capacidad de sostener atención, generar confianza y, eventualmente, activar decisiones. En ese sentido, el influencer marketing no solo está cambiando, está corrigiendo su lógica.  

Los datos empiezan a confirmar lo que en la práctica ya es evidente. Reportes como el de The State of Influencer Marketing 2026 y el análisis de HypeAuditor en LATAM muestran que las marcas están priorizando engagement real, afinidad de audiencia y credibilidad por encima del tamaño de la comunidad. Este desplazamiento redefine qué significa influir y, sobre todo, cómo se genera valor.   “Durante mucho tiempo confundimos visibilidad con influencia”, asegura Eduardo Núñez Santiago, Director de Influencer Marketing México y LATAM en another. “Hoy la diferencia está en qué tan creíble es ese impacto y si realmente genera acción”. Bajo esta lógica, elegir y colaborar con creadores deja de ser una decisión táctica y se convierte en una decisión estratégica.  

Cuando la influencia deja de ser alcance y se convierte en relación  

La primera gran transformación es el paso de campañas a relaciones. El modelo tradicional, basado en activaciones puntuales, respondía a una lógica de impacto inmediato que hoy resulta insuficiente. La evidencia muestra que las colaboraciones sostenidas generan mayor credibilidad, mejor recepción por parte de la audiencia y resultados más consistentes en el tiempo.  

Tendencias identificadas en análisis como Influencer Marketing Statistics: Key Insights and Trends For 2026 apuntan a un crecimiento en partnerships de largo plazo entre marcas y creadores. Este tipo de colaboración permite construir una narrativa continua, donde el mensaje se refuerza progresivamente en lugar de aparecer de forma aislada.  

“Las marcas que siguen pensando en campañas están perdiendo relevancia”, señala el experto de la agencia independiente another. “Hoy la influencia se construye en relaciones. Cuando hay continuidad, hay confianza, y esa confianza es lo que realmente genera impacto”. En este contexto, elegir un creador implica evaluar su capacidad de sostener una relación con su comunidad, no solo su capacidad de generar visibilidad.  

Cuando el contenido deja de aspirar y empieza a aportar  

El segundo cambio es más sutil, pero igual de relevante: el desplazamiento del contenido aspiracional hacia el contenido útil. Durante años, el influencer marketing se construyó sobre la idea de inspiración, pero hoy las audiencias buscan algo más tangible: entender, comparar, aprender y decidir mejor.   Análisis de tendencias en contenido digital, como los discutidos en LinkedIn sobre influencer marketing para este año, muestran un crecimiento sostenido en formatos educativos y explicativos. Este tipo de contenido no solo atrae atención, sino que construye credibilidad al posicionar al creador como una fuente confiable.  

“El contenido que hoy genera impacto no es el que se ve mejor, es el que sirve mejor”, explica Núñez Santiago. “La utilidad se convirtió en un activo de confianza, y eso cambia completamente la relación con la audiencia”. Para las marcas, esto implica colaborar con creadores que aporten valor real, no solo estética o aspiración.  

Cuando la influencia se traduce en valor económico real  

El tercer eje de esta nueva dinámica es la integración entre contenido y conversión. El crecimiento del social commerce ha transformado al influencer en un punto de contacto directo dentro del proceso de compra, reduciendo la distancia entre descubrimiento y decisión.   Datos en investigaciones recientes del mercado muestran que los creadores tienen un impacto cada vez más directo en decisiones de compra, especialmente en categorías donde la recomendación y la validación social son determinantes. Esto redefine la monetización del influencer marketing: deja de depender de la visibilidad y empieza a depender de la capacidad de influir en decisiones reales.  

“Hoy el influencer no solo posiciona, convierte”, afirma Eduardo. “Y eso obliga a pensar la estrategia de forma integrada, donde contenido, comunidad y negocio están conectados”. En este contexto, la influencia deja de ser simbólica y se vuelve operativa.  

Cómo elegir y conectar con creadores en esta nueva dinámica  

Este cambio de modelo obliga a replantear una de las decisiones más críticas para las marcas: con quién colaborar y bajo qué lógica. Porque si la influencia ya no depende del alcance, tampoco puede seguir dependiendo de los mismos criterios de selección.  

Elegir un creador hoy implica entender la calidad de su comunidad, no el tamaño de su audiencia. La afinidad entre el creador y su público, el nivel de interacción real y la credibilidad construida en el tiempo pesan más que cualquier métrica de volumen. En este contexto, un perfil más pequeño pero consistente puede generar un impacto mucho más relevante que uno masivo sin conexión.  

La forma de colaborar también cambia. Las audiencias detectan rápidamente cuándo un contenido responde a una pauta forzada y cuándo es parte de una narrativa genuina. Por eso, las marcas que logran mejores resultados son aquellas que co-crean con los creadores, respetando su voz, su estilo y la relación que ya tienen con su comunidad.  

“Elegir un creador hoy es una decisión de alineación, no de alcance”, señala el director de IM en another. “Si no hay coherencia entre la marca, el mensaje y la comunidad, no hay impacto”. Bajo esta lógica, la autenticidad deja de ser un atributo deseable y se convierte en una condición mínima para que la colaboración funcione.  

Finalmente, medir el éxito también requiere un ajuste. Más allá del alcance o las impresiones, el foco debe estar en indicadores que reflejen relación y acción: engagement cualitativo, conversación real y, cada vez más, conversión. Porque en este nuevo modelo, la influencia no se valida en lo que se ve, sino en lo que genera.  

La influencia que realmente importa  

El influencer marketing no está desapareciendo, pero sí está dejando atrás una lógica que ya no responde al comportamiento actual de las audiencias. La viralidad sigue existiendo, pero ya no es suficiente. Lo que define el impacto hoy es la capacidad de construir comunidad, aportar valor y generar acciones concretas.  

Porque en un entorno donde todos pueden comunicar, la diferencia no está en quién llega a más personas, sino en quién logra generar una relación lo suficientemente sólida como para ser escuchado, creído y seguido.   Y en esa nueva dinámica, la influencia ya no se mide en views. Se mide en valor.    

Mundial 2026 – Cómo y cuándo las marcas conectan con las audiencias

A medida que se acerca el Mundial 2026, el análisis del comportamiento de las audiencias confirma que el interés por este evento global, que promete romper récords en audiencia, es permanente y comenzó apenas tiempo después de finalizado el campeonato anterior y se va construyendo de forma progresiva y sostenida en el tiempo. En este escenario, comprender cómo evoluciona la atención y en qué momentos alcanza sus picos se vuelve clave para que las marcas puedan identificar cuándo y cómo conectar con las audiencias de forma más eficiente, alineando sus mensajes con los contextos de mayor interés, intención y relevancia.  

En este marco, Seedtag, empresa global de publicidad Neuro-Contextual, presenta nuevos aprendizajes basados en el uso de Liz Agent, su plataforma impulsada por IA agéntica —capaz de comprender objetivos, procesar datos y ejecutar tareas de forma autónoma— y en el motor de inteligencia Neuro-Contextual propio, diseñado para descubrir insights de audiencia y transformar datos en decisiones estratégicas. Uno de los principales hallazgos muestra que existe un “neuro contextual peak” aproximadamente 45 días antes del inicio del torneo, impulsado por hitos como las listas de convocados, últimos ajustes en el fixture, presentación de las camisetas, pronósticos y análisis en base a los amistosos y las mismas campañas publicitarias. Este momento marca el inicio de un volumen de tráfico creciente que luego se sostiene a lo largo del tiempo.

“El Mundial 2026 se consolida como una experiencia cultural que ha comenzado mucho antes del inicio del torneo, y se extenderá más allá de su cierre. En México, como país anfitrión, esta dinámica se intensifica en un contexto donde, de acuerdo con nuestro propio análisis, más del 70% de la audiencia mexicana se muestra atraída por el evento y lo vive como una instancia para reunirse y compartir, y, desde luego, consumir. Este carácter más amplio y sostenido redefine la forma de entender la atención: deja de concentrarse en momentos puntuales y pasa a construirse como un proceso, en el que el contexto —desde la previa hasta los hitos del torneo— permite identificar cuándo y cómo conectar de manera más relevante y consistente”, señala Manuel Morales, Country Manager de Seedtag México. 

El análisis también evidencia que el tráfico escala orgánicamente meses antes de la ventana mundialista y que el interés se mantiene elevado incluso en días sin partidos clave. Este comportamiento confirma que la atención responde a patrones de consumo más amplios y continuos con concentración más marcada en los encuentros. En paralelo, el Mundial se expande hacia múltiples territorios de contenido. Categorías como Food & Drink, Travel y Technology forman parte activa de la conversación, reflejando cómo el evento permea distintos aspectos de la vida cotidiana, desde la planificación de encuentros hasta la búsqueda de experiencias y productos asociados.

A su vez, los datos muestran que el interés no solo es mayor, sino más prolongado, consolidando patrones de consumo que demuestran lealtad digital durante todo el año. En este contexto, se identifican momentos clave que estructuran la conversación global: la inauguración como punto de máxima expectación, los partidos de selección como instancias de mayor consumo emocional y social, y la final como el momento de máximo prestigio y visibilidad.

“En este escenario, el diferencial para las marcas está en la capacidad de comprender en profundidad a sus audiencias, los contextos en los que pueden generar relevancia y los intereses, emociones e intenciones que logren activar. Solo así es posible construir vínculos auténticos y escalables que se traducen en resultados concretos para el negocio”, concluye Morales.

Flamin’ Hot se suma a la conversación futbolera rumbo al Mundial 2026

Con la Copa Mundial de la FIFA 2026™ cada vez más cerca, Flamin’ Hot® presenta La Bienvenida Más Cálida, una campaña que celebra la pasión futbolera de México a través del humor, la memoria colectiva y el inconfundible picante de la marca. En México, el fútbol es mucho más que un deporte: es parte de la conversación cotidiana, de los recuerdos compartidos y de la identidad cultural del país.

Apartir de esta conexión profunda, Flamin’ Hot crea una campaña que transforma algunos de los momentos más intensos de la historia reciente del fútbol mexicano en entretenimiento culturalmente relevante. El insight: del resentimiento al entretenimiento

La campaña parte de un insight claro: los fanáticos mexicanos no olvidan los partidos que marcaron época, pero saben resignificarlos con humor.

Para muchos en México, nombres como Arjen Robben y Maxi Rodríguez están directamente ligados a dos de los episodios más emocionantes y dolorosos vividos por la Selección Mexicana en Copas del Mundo: eliminaciones que siguen presentes en la memoria futbolera del país. Por ello, Flamin’ Hot® decide invitar a ambos exfutbolistas a formar parte de la conversación, retomando esas historias desde una perspectiva inesperada: la picardía, la autocrítica y el humor que caracterizan al aficionado mexicano.

La Bienvenida Más Cálida se materializa en una serie de piezas audiovisuales y contenidos digitales en los que Robben y Maxi Rodríguez interactúan con el universo Flamin’ Hot®, enfrentándose simbólicamente al picante en situaciones que hacen guiños directos a esos partidos que marcaron a millones de aficionados mexicanos. El picante se convierte así en una metáfora ligera y humorística de esos recuerdos futboleros intensos, resignificados desde un tono cercano y respetuoso. La campaña se despliega a través de un video principal, cápsulas para redes sociales, contenido en vía pública y activaciones digitales, invitando a los fans a sumarse a la conversación.

Aunque el insight nace de la cultura futbolera mexicana, la campaña también busca ser accesible para audiencias internacionales, explicando por qué estas figuras son tan significativas en México y cómo el fútbol construye memoria y emoción más allá del marcador. En palabras de la marca: “Para Flamin’ Hot®, el fútbol no es solo un deporte: es cultura. Entendemos que las marcas crecen cuando logran insertarse de manera auténtica en las conversaciones que mueven a México.

Por eso lanzamos nuestra nueva campaña, La Bienvenida Más Cálida, que conecta con una de las pasiones más poderosas del país desde lo que mejor sabemos hacer: el humor picante que define a la marca. Queremos que cada aficionado disfrute esta Copa Mundial de la FIFA 2026™ con Flamin’ Hot® y que el sabor intenso sea parte de la fiesta dentro y fuera de la cancha”. Daniel Díaz, Sr. Marketing Director

Los arquitectos de lo creativo: La campaña fue desarrollada junto a Isla Ciudad de México, con dirección cinematográfica de Nicolás Pérez Veiga (Primo). La ejecución combina elementos del street style mexicano con un lenguaje visual contemporáneo, alejándose de los códigos tradicionales del marketing deportivo para construir una narrativa más cercana a la cultura pop y a las redes sociales. “Junto al equipo de marca buscábamos una idea que conectara el espíritu del fútbol con el sentir mexicano.

Decidimos transformar el picante de Flamin’ Hot® en un recurso narrativo que nos permitiera hablar de rivalidad, memoria y pasión desde el humor”, comentaron Ariel Serkin, Rodrigo Grau y Mariano Serkin, Founder Partners de Isla. En un contexto donde la atención es cada vez más valiosa, Flamin’ Hot® reafirma que las marcas crecen cuando dejan de interrumpir y comienzan a formar parte de las historias que la gente ya está contando. Esto no es solo una campaña.

Es el inicio del Mundial más picante de la historia.

IA en finanzas: no es tan fácil como parece actualmente

Hay algo curioso en la conversación actual sobre inteligencia artificial.

Mientras más se habla de ella, más parece simplificarse.

Hoy la IA se presenta como accesible, rápida, casi inmediata. Basta con aprender algunos prompts, probar ciertas herramientas, tomar un curso breve o seguir una serie de tutoriales para empezar a “aplicarla”. La narrativa dominante sugiere que el valor está en la velocidad de adopción y en la capacidad de ejecutar antes que los demás.

Y, sin embargo, esa misma narrativa está dejando fuera lo más importante.

No porque la accesibilidad sea un problema. Que más personas se acerquen a la IA es, en principio, una buena noticia. El problema aparece cuando el acceso se confunde con dominio, y cuando la facilidad aparente sustituye la comprensión real.

En ningún lugar esta distorsión es tan evidente —y tan riesgosa— como en el ámbito financiero.

La falsa simplicidad de la IA en finanzas

En finanzas, la inteligencia artificial no es una herramienta interesante. Es una herramienta crítica.

Se utiliza para estimar riesgos, detectar anomalías, optimizar portafolios, automatizar decisiones, interpretar información compleja y, en muchos casos, influir directamente en resultados económicos. No es un terreno donde el margen de error sea trivial ni donde la improvisación sea inocua.

Y, sin embargo, buena parte del contenido que hoy circula sobre inteligencia artificial en finanzas parece ignorar esta dimensión.

Se habla de automatizar análisis, de generar reportes en segundos, de “dejar que la IA decida”. Se promueve una idea de eficiencia casi absoluta, donde el tiempo humano se reduce y la tecnología toma protagonismo.

Pero rara vez se habla de lo que realmente sostiene esas aplicaciones.
Porque la inteligencia artificial en finanzas —la que sí genera valor— no empieza en la herramienta.
Empieza en el problema.

La falsa simplicidad de la IA en finanzas

El problema como punto de partida

Antes de hablar de plataformas, modelos o automatización, una organización debe identificar con precisión qué decisión quiere mejorar, qué variable busca optimizar y qué riesgo intenta reducir.

Sin esa claridad, la IA se convierte en experimento disperso o en adorno tecnológico.

El dato como base estructural

La calidad, consistencia y relevancia de la información son determinantes. En este contexto, la inteligencia artificial no corrige datos deficientes: los amplifica.

Un modelo mal alimentado no solo falla; puede generar conclusiones convincentes pero equivocadas.

Los pilares reales para implementar IA con criterio

La diferencia entre una IA superficial y una IA estratégica no está en la herramienta, sino en la estructura que la sostiene.

  • El primer pilar es el problema, pero no es el único.
  • El segundo es el dato.
  • El tercero es el proceso.

La IA no transforma organizaciones por existir dentro de ellas. Lo hace cuando se integra en flujos de trabajo reales, con responsables definidos, criterios de uso y una conexión clara entre análisis y acción.

  • El cuarto es la medición de valor.

Si no es posible evaluar su impacto —en precisión, eficiencia, reducción de error o calidad de decisiones—, la implementación corre el riesgo de convertirse en una adopción ornamental.

  • Y el quinto, quizá el más importante, es el criterio humano.

Porque, a pesar de todo lo que la inteligencia artificial puede hacer, sigue siendo incapaz de reemplazar el juicio contextual, la interpretación estratégica y la responsabilidad que implica tomar decisiones en entornos complejos.

Este último punto es, quizá, el más subestimado.

La conversación actual tiende a presentar la IA como sustituto. En realidad, su mayor valor aparece cuando funciona como amplificador.

Amplifica capacidades, sí, pero también amplifica errores, sesgos y malas decisiones.

Reducir la inteligencia artificial a una colección de atajos —tips, cursos rápidos, tutoriales— puede ser útil como punto de entrada, pero insuficiente como marco de trabajo.

Y cuando ese enfoque domina la conversación, se corre el riesgo de formar usuarios que saben interactuar con herramientas, pero no saben integrarlas con sentido.

En finanzas, esa diferencia no es menor.

Es la diferencia entre automatizar reportes y construir sistemas de decisión.Entre generar análisis y entenderlos.Entre parecer eficiente y serlo.

Quizá el problema no es que la IA se haya vuelto fácil.

Quizá el problema es que estamos empezando a creer que lo es.

Y en ese proceso, estamos dejando fuera justamente aquello que la vuelve valiosa: el pensamiento estructurado, el entendimiento del negocio, la calidad de las preguntas y la disciplina para integrar tecnología con criterio.

En un entorno que premia la inmediatez, vale la pena recordar que las mejores implementaciones rara vez nacen del impulso. Nacen de la claridad.

Porque la inteligencia artificial, bien utilizada, no solo ejecuta más rápido.

Hace algo mucho más importante:

Obliga a pensar mejor, decidir mejor y construir mejor.

5 pilares para implementar IA en los negocios
Primeros pasos para aplicar IA en finanzas
De la IA como tendencia a la IA como ventaja competitiva


Más allá de los likes: social listening y feedback

Cada vez que encaramos una campaña de marketing, el feedback es una pieza clave que no puede faltar. Si trasladamos esto al marketing digital, ocurre lo mismo con el social listening o escucha social activa. 

Ambos términos son mucho más que palabras del mundo del marketing y la publicidad. Son herramientas fundamentales que nos permiten revisar lo hecho, medir los resultados y, especialmente, recalcular la estrategia para alcanzar el éxito. ¿Cómo? ¡Es muy fácil! Escuchando.

El consumidor tiene algo para decir

Cuando un internauta vuelca su opinión sobre un producto o servicio en una red social, no puede pasar desapercibida para la empresa. Es peligroso y puede volverse en contra de toda la campaña llevada adelante. El “social listening” es prestar atención y escuchar lo que ese internauta tiene para decir de nuestra empresa y darle respuesta inmediata.

Del mismo modo, el “feedback” es el comentario, la opinión o la reacción que el consumidor hace llegar a la empresa frente a su producto, servicio o, simplemente, frente a una acción de marketing. 

En ambos casos, la reacción de la empresa tiene que ser inmediata.

Reacción inmediata 

Cuando digo que la reacción tiene que ser rápida es porque se presenta la oportunidad de conectar con ese público y crear un vínculo. Ya sea que su feedback haya sido positivo o negativo para la empresa, si se le presta atención a tiempo, puede ser muy beneficioso. 

Si el público se siente escuchado, la relación que se formará con la empresa será única. 

Peligro inminente

Sin embargo, si la respuesta se hace esperar o no llega, el peligro es grande. Los mensajes y las reseñas se viralizan a una velocidad que es difícil de predecir. Mucho menos de detener o cambiar. Llevaría el doble de esfuerzo.

¿Prestamos atención?

Sí, definitivamente, hay que prestarle atención al consumidor cuando se expresa. Como dije, es una oportunidad de crear un vínculo que se sostendrá en la lealtad a la marca.

Hace poco tiempo, tuve la experiencia de comprar un pack de 12 leches de una reconocida marca en Argentina. Su sabor no era precisamente el de la leche más rica. Se lo hice saber a la empresa. Se contactaron conmigo inmediatamente. Indagaron cuál había sido el problema. En menos de 2 días, vinieron a cambiar el pack de leche por uno nuevo con el sabor al que me tenían acostumbrada.

Si no lo hubieran hecho, probablemente no compraba más esa marca.

Sin embargo, no solo hay que escuchar al consumidor. También es importante el cliente interno. Un ejemplo de  la importancia del feedback de los empleados lo encuentro al finalizar un evento.

Me ha ocurrido de ir a ver clientes a quienes les hice varios stands y, al encontrarnos para llevar adelante una nueva presentación, me comentan qué cosas les mencionaron sus empleados que se podían modificar o cambiar.

Por ejemplo, una empresa que exhibía ropa de trabajo pensó que los percheros dentro del stand dificultaba la circulación. 

Los gerentes escucharon a su personal y, entendiendo la importancia de sus comentarios, realizan cambios para su próxima presentación. El empleado se sintió escuchado. Su lealtad a la empresa creció con este simple acto.

En resumen, tanto el social listening como el feedback son fundamentales para el éxito de toda campaña de marketing. Son muchos los beneficios.

Gamificación, datos y talento: así está cambiando la contratación en 2026

Conseguir trabajo ya no siempre empieza con una entrevista frente a RRHH sino con un juego. En algunos procesos de la contratación, los candidatos resuelven retos, toman decisiones en escenarios simulados o participan en dinámicas interactivas que evalúan habilidades. Pero el objetivo no es entretener, sino observar cómo piensa y actúa una persona en situaciones similares a las del trabajo real.

Este cambio responde a un problema clave del mercado laboral. De acuerdo con el “Market Research 2026”, elaborado por Pandapé, actualmente 6 de cada 10 empresas reportan escasez de candidatos, mientras que el 50% de los postulantes abandona los procesos, en gran parte por ser largos, falta de claridad o ausencia de retroalimentación.

Para Haydeé Jaime, Content Strategy Manager de Pandapé, “la gamificación permite observar habilidades reales en contexto, no solo lo que un candidato dice en una entrevista. Hoy las organizaciones necesitan entender cómo una persona resuelve problemas, cómo toma decisiones y cómo se adapta a un entorno laboral”.

Del currículum a la experiencia

Durante años, el currículum vitae fue la principal herramienta para evaluar talento. Sin embargo, la experiencia previa no siempre predice el desempeño futuro, por lo que poco a poco las empresas comenzaron a incorporar pruebas técnicas, evaluaciones psicométricas y, más recientemente, dinámicas gamificadas.

Un ejemplo hipotético ilustra este cambio: en lugar de preguntar a un candidato cómo resolvería un problema con un cliente, la empresa puede presentarle un escenario interactivo donde debe tomar decisiones en tiempo real. Cada decisión permite evaluar habilidades como comunicación, análisis, tolerancia a la presión o resolución de conflictos.

De la gamificación a la predicción

La gamificación en RRHH no es nueva, pero su evolución es reciente. Primero apareció en pruebas psicométricas digitales, después en simuladores laborales y hoy se combina con IA y análisis de datos para predecir desempeño y compatibilidad con el puesto.

Este avance responde a un cambio más amplio en el reclutamiento: el uso de tecnología para reducir la fricción en los procesos, mejorar la experiencia del candidato y tomar decisiones con datos. El “Market Research 2026” identifica que la tecnología y la IA serán el sistema que permitirá contratar mejor y más rápido este año.

Reclutamiento más inteligente

En  este contexto el objetivo del reclutamiento actual ya no es solo cubrir una vacante, sino reducir la rotación y mejorar la compatibilidad entre candidato y empresa; por esta razón, las organizaciones comienzan a utilizar modelos que analizan comportamiento, habilidades cognitivas y personalidad.

Así, una empresa podría comparar los resultados de evaluación de un candidato con los de sus empleados de alto desempeño y detectar similitudes en patrones de comportamiento. Este tipo de modelos permite tomar decisiones más objetivas y aumentar la probabilidad de éxito laboral.

“El reclutamiento está cambiando porque el trabajo también cambió. En el complejo mercado laboral actual las organizaciones no solo necesitan experiencia, necesitan habilidades, adaptación y capacidad de resolver problemas. Y la tecnología permite medir eso por primera vez de forma objetiva”, concluye Haydeé Jaime.

Tu chatbot responde, ¿pero resuelve? La era de la IA que ejecuta

Con el auge de WhatsApp y el RCS en el mercado mexicano, las empresas han pasado de los simples chatbots a la necesidad de agentes de IA que realmente resuelvan problemas. En este contexto, Durante años, la promesa de la inteligencia artificial en la experiencia del cliente se ha centrado en el diálogo: responder preguntas, ofrecer información y guiar a los usuarios. Sin embargo, el verdadero valor no reside en que un cliente pueda “hablar” con una marca, sino en que tenga una conversación fluida donde resuelva sus necesidades de principio a fin. El mercado ha llegado a un punto de inflexión donde la conversación ya no es suficiente; la demanda ahora es por acción.  

Imagine un asistente de aerolínea que no se limita a informar sobre un vuelo cancelado, sino que proactivamente encuentra un nuevo asiento, lo reserva y emite la tarjeta de embarque. Todo dentro de un canal como RCS o WhatsApp. A medida que la IA generativa y los canales conversacionales como la voz, se vuelven fundamentales para el engagement con el cliente, las empresas están migrando hacia modelos impulsados por agentes. Para escalar, los agentes de IA deben hacer más que solo conversar: necesitan una integración segura con los sistemas empresariales para ejecutar acciones en todos los canales.  

Esta transición de chatbots pasivos a agentes de IA proactivos es precisamente el avance que Sinch, líder mundial que impulsa 600 mil millones de interacciones con clientes anualmente, presenta hoy con el lanzamiento de su capacidad más transformadora hasta la fecha: Agentic Conversations. Con esta ampliación de su plataforma, Sinch permite a las empresas diseñar y desplegar copilotos de IA y agentes autónomos para funciones críticas en marketing, ventas y servicio al cliente. Estos agentes están diseñados para: Planificar y ejecutar tareas complejas que requieren múltiples pasos y razonamiento.

Conectarse de forma segura con sistemas empresariales (como CRMs y bases de datos) para utilizar herramientas internas. Aprender continuamente de las interacciones para mejorar su rendimiento de manera autónoma. “Hasta ahora, el foco de la IA conversacional ha estado en el diálogo. Ahora, estamos entrando en la era de la acción“, explica Jon Glebs, Chief Product Officer de Sinch. “Las empresas necesitan que sus plataformas de IA no solo hablen con los clientes, sino que resuelvan sus problemas de manera proactiva. Agentic Conversations permite precisamente eso: que las marcas creen experiencias excepcionales donde las tareas complejas se completan de forma autónoma, liberando a los empleados para que se centren en los momentos más críticos del viaje del cliente”.  

Esta nueva capacidad representa la evolución de la plataforma de comunicaciones en la nube de Sinch, permitiendo a las empresas ir más allá de la simple automatización y construir experiencias de cliente verdaderamente dinámicas y resolutivas.  

El impacto estratégico en el mercado mexicano Para el ecosistema empresarial en México, este anuncio es especialmente relevante dado que el país se ha consolidado como uno de los líderes en adopción de comercio conversacional. Con una penetración masiva de WhatsApp, Resourcera indica que hay aproximadamente 77 millones de usuarios en México, y el despliegue de RCS por parte de los operadores locales, la capacidad de “operacionalizar” la IA permite que los agentes dejen de solo responder dudas y comiencen a gestionar pagos, agendar servicios o resolver trámites complejos de punta a punta. En un mercado donde la ciberseguridad y la prevención de fraudes son prioridades nacionales, contar con una infraestructura de comunicación de “grado carrier” garantiza que la automatización masiva no sacrifique la confianza del consumidor mexicano.  

Hacer realidad esta visión requiere herramientas construidas para un rendimiento real. Agentic Conversations se apoya en una suite completa de capacidades que incluye Sinch Agent Builder, herramientas para desarrolladores como Sinch Functions y Sinch Skills, y un amplio conjunto de integraciones. Dado que se espera que esta transición genere un crecimiento sustancial en el tráfico conversacional, gestionar este volumen masivo, manteniendo la fiabilidad y el cumplimiento normativo, exige una infraestructura robusta construida específicamente para escalar, un pilar fundamental en la plataforma de Sinch.  

“A diferencia de los marcos de trabajo de IA independientes, es esencial que las marcas busquen empresas confiables como Sinch que proporcionen una capa de comunicaciones confiable de la que dependen los agentes para operar de manera segura. Que tengan una larga experiencia en ruteo, cumplimiento regulatorio, verificación de identidad y protección contra fraudes. Esa experiencia garantiza que las comunicaciones impulsadas por agentes estén listas para un despliegue en el mundo real”, señaló Morris. Esta nueva capacidad representa la evolución de la plataforma de comunicaciones en la nube de Sinch, permitiendo a las empresas ir más allá de la simple automatización y construir experiencias de cliente verdaderamente dinámicas y resolutivas.    

El teletrabajo y el trabajo en aplicaciones, a examen

El uso de la Inteligencia Artificial demuestra que los avances tecnológicos en los últimos 40 años han sido acelerados en comparación con muchos momentos de la humanidad en que las revoluciones científicas han sido paulatinas, circunstancia que en muchos casos ha tomado por sorpresa a la sociedad entera.

Desde luego, el Derecho es uno de los rubros que va siempre detrás de la realidad y más cuando es tan cambiante. Busca adaptarse a las circunstancias y regular todo lo que sea posible, sin embargo, para cuando eso ya sucede, tenemos casos que sin la regulación pertinente se resuelven por medio de interpretación lo cual no es tan favorable.

La reforma laboral real

En materia laboral, estábamos acostumbrados a trabajos presenciales en los que se cubre un horario y las circunstancias de productividad ocurren dentro de una oficina, una bodega, una fábrica, etcétera; espacio en donde se aglutinan las personas y se genera un marco jurídico de protección, sin embargo, con la pandemia apareció el teletrabajo que comúnmente se conoce como home office, de tal manera que muchas reglas se tuvieron que reescribir.

Al mismo tiempo, el encierro casi hizo imprescindible las compras a distancia y, con ello, el trabajo de repartidores en plataformas digitales, generando una especie de independencia laboral que, apenas hace algunos meses, fue forzada a entrar en un régimen de prestación de servicios con todos los derechos y obligaciones que ello implica.

Reformas a examen

Hace algunos meses platicábamos de los atisbos de estas reformas a la legislación laboral, pero a varias semanas de su implementación formal, surgen algunas dudas muy específicas y aspectos de protección que no se habían contemplado y hoy es preciso replantear para comprenderlas más y mejor en el entendido de que muchas empresas del ramo de la publicidad se rigen por estas relaciones de trabajo.

Que siempre no

Un punto que ha sido muy comentado cuando se trata de consultas jurídicas es lo que yo llamo el “arrepentimiento patronal”. Y es que en su momento el teletrabajo era una cuestión de productividad, ya que ante la prohibición de tener contacto con otros seres humanos y propagar la enfermedad, se sabía que la única forma de tener en pie a las empresas era trabajar a distancia, circunstancia que los patrones la vieron como útil y urgente.

Sin embargo, con el paso del tiempo, esta necesidad de control para tener a los trabajadores hacinados en un sitio, vigilándolos todo el tiempo y creyendo que eso es sinónimo de productividad, orilló a muchos dueños de empresas y gerentes a que pidieran que todo aquel que estuviera en trabajo a distancia volviera a oficinas.

Ello además de ser una crueldad en ciudades como la capital mexicana debido al tránsito y los muchos problemas de movilidad, no es cuestión de capricho, ya que una de las circunstancias que se tienen que dar para mandar a un trabajador a distancia y para devolverlo a sus oficinas, no puede ser producto de una decisión unilateral. En efecto, si a ustedes ya los mandaron a teletrabajo, se entiende que fue de común acuerdo, por lo que, el patrón, no puede por sus ganas hacerlos volver a oficinas, porque, dice la ley, requiere de consentimiento mutuo para que eso suceda. Así que en este rubro ya saben cómo reaccionar.

Mejor en cash

En cuanto al trabajo en plataformas digitales existe un problema directo con los trabajadores. Una de las reglas que tenía esta incorporación al régimen obligatorio del seguro social, era que en los pagos que realizara la aplicación a los repartidores u operadores, se desglosara la información para que supieran cuánto percibían y cuánto se les descontaba.

En la realidad, los trabajadores otrora independientes sólo ven reducidos sus ingresos y están generando formas de evadir la incorporación al régimen de seguridad social por medio del trabajo en 3 o más plataformas de tal manera que no complementen las horas necesarias para ser incorporados y se les siga tratando como independientes dándoles la integridad del dinero trabajado.

En cierto sentido, esto se está convirtiendo en una simulación, por un lado, porque quienes operan las apps no están cómodos pagando cuotas obrero patronales por el impacto fiscal que tiene ante la omisión y, por el otro lado, los trabajadores no quieren seguir perdiendo ingresos para un seguro que a la vista de ellos es insuficiente e innecesario.

Es entonces cuando es momento de revisar los resultados de dos reformas que pretendían generar estabilidad laboral y protección social a las personas que ven en estas modalidades de trabajo la única forma de incorporarse a la vida productiva. De lo contrario, esto traerá más problemas que resultados.

5 tendencias clave de Connected TV en América Latina

La televisión conectada (CTV) continúa consolidándose como uno de los entornos de consumo audiovisual más relevantes de la región. De acuerdo con estimaciones de eMarketer, dos de los cinco países con mayor crecimiento del gasto publicitario en Connected TV a nivel global en 2026 serán latinoamericanos: México, con un incremento proyectado del 27,6%, y Brasil, con un 23,7%, lo que refleja el dinamismo del mercado regional. En este contexto de expansión del ecosistema y de creciente interés por parte de las marcas, EXTE identifica cinco tendencias clave que explican cómo evolucionan las audiencias y qué oportunidades abre este canal para las estrategias de comunicación.

Actualmente, y según datos relevados de la cuarta ola del estudio sobre Connected TV en América Latina elaborado por Comscore, el 60% de la población digital en América Latina consume contenidos a través de televisores conectados. Este dato confirma que la CTV dejó de ser un fenómeno emergente para convertirse en un componente estructural del mix de medios en la región. El crecimiento sostenido de su adopción está redefiniendo la forma en que las audiencias acceden al contenido y obliga a replantear las estrategias de planificación publicitaria.

1. La CTV se consolida como un canal masivo en la región
El estudio muestra que seis de cada diez usuarios digitales en América Latina consumen contenidos a través de televisores conectados. Este crecimiento sostenido en los últimos años confirma que la CTV ya forma parte del comportamiento cotidiano de las audiencias y se integra de manera estable dentro del ecosistema audiovisual.

2. Un entorno premium con altos niveles de atención
El consumo de CTV se caracteriza por un contexto que favorece la atención. En promedio, los usuarios de la región dedican 4,6 horas diarias a este tipo de contenido, con un prime time claramente definido entre las 19:00 y las 00:00 horas. Además, el 53% del consumo se realiza en modalidad de co-viewing y el 52% ocurre en el living del hogar, lo que combina pantalla grande, experiencia compartida y un contexto doméstico que potencia el engagement.

3. La publicidad ya es parte natural de la experiencia
Los datos también muestran que la presencia de publicidad en CTV está plenamente normalizada. El 59% de los usuarios afirma preferir modelos de contenido con anuncios frente a aquellos basados exclusivamente en suscripción, mientras que el 84% declara haber realizado alguna acción tras ver publicidad en este entorno. Este escenario indica que el desafío ya no es la presencia de anuncios, sino su relevancia y calidad.

4. La fragmentación del streaming redefine la planificación de medios
El ecosistema de plataformas continúa expandiéndose y fragmentándose. En promedio, los hogares latinoamericanos utilizan 8,4 servicios de streaming diferentes. Este escenario implica que las estrategias de inversión deben seguir la atención real de las audiencias, más allá de los modelos tradicionales de consumo televisivo lineal.

5. El deporte impulsa la adquisición de suscriptores
El contenido deportivo se mantiene como uno de los principales motores de crecimiento dentro del ecosistema de streaming. Según el estudio, el 37% de los usuarios se suscribió a alguna plataforma motivado por la disponibilidad de deportes, mientras que el 95% de quienes consumen este tipo de contenidos en CTV declara ver fútbol, lo que confirma su capacidad para generar engagement y atraer audiencias.

“Los datos muestran que Connected TV combina tres elementos clave para las estrategias de comunicación actuales: alcance, contexto premium y capacidad de generar acción. Las audiencias aceptan la publicidad cuando es relevante y el entorno de consumo —en pantalla grande y muchas veces compartido— genera niveles de atención muy valiosos para las marcas. En este contexto, CTV se consolida como un canal natural para estrategias que integran objetivos de branding y performance. En Chile, se observa un ecosistema publicitario cada vez más orientado a lo digital: el año pasado la inversión total en medios creció un 4%, con digital concentrando el 53% del total, lo que refleja cómo los formatos digitales —entre ellos la televisión conectada— continúan ganando protagonismo en las estrategias de las marcas”, señaló Rossana Peragallo, Country Manager de EXTE Chile.

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