Ceguera del Emprendedor

Mucho cuidado con la ceguera del emprendedor.

En tiempos como los que nos toca vivir hoy en día, muchas personas (emprendedores) creen que, porque un negocio está de moda, es indicativo de que en automático también se convertirá en una oportunidad para ellos.

México está plagado de este tipo de ejemplos y no dudo, suceda lo mismo en América Latina.  En los últimos años en las principales ciudades de nuestro país, nos hemos enfermado de todo:

1. Pizzitis

2. Sushitis

3. Baguetitis

4. Ensaladitis

5. Lavacochitis

6. Mihelitis

7. Marisquitis

8. Planchitis

9. Barbeshopitis

10. Uñitis

Por mencionar sólo algunos de los giros comerciales que más se han copiado y pulverizado debido al número de competidores en el mercado, creyendo que como a éstos rubros les ha ido bien, a los nuevos emprendedores también les va a ir bien.

No toman en cuenta, que a menos que el mercado crezca lo suficiente, la rentabilidad de cada uno será prácticamente nula; es decir, si tenemos un mercado con 100 consumidores y en vez de haber 5 competidores, de pronto tenemos 20 (por moda), las rebanadas de ese pastel, que no creció, serán lo suficientemente pequeñas para que tarde o temprano, a partir de una guerra de precios, muchos de los negocios cierren.

Si somos un poco analíticos y hacemos la tarea de investigar, nos daremos cuenta de que aquellas personas que sólo copian un modelo, sin aportar un diferenciador o valor agregado al producto o servicio, más temprano que tarde tendrán que bajar sus cortinas al no tener clientes que los premien con su preferencia.

Leyendo en estos días a Raimon Samsó en estos días di con una frase que, si bien ya la había escuchado antes, la verdad es que la había olvidado.  Samsó dice: “La mejor forma de hacerte millonario, es resolver un problema para millones de personas.”

Justamente en medio de esta pandemia y a un año de distancia de su inicio, podemos dar cuenta de muchísimas oportunidades que se gestaron debido a la desesperación de las personas en su búsqueda por mejorar su ingreso o buscar una oportunidad tras un despido. No está de más en que eches un ojo a los sectores que más crecieron en el último año debido al encierro.

Antes de iniciar trámites para tu negocio, revisa a tu alrededor; en tu colonia, zona, ciudad o estado, si verdaderamente puedes aportar valor a un negocio ya existente.  Deberá ser lo suficientemente valioso, en términos de percepción, como para poder insertarte en el mercado aún a pesar de las barreras de entrada que pueda representar, y a pesar de existir ya varios competidores con un producto o servicio similar.

Te doy un ejemplo; supongamos que en tu zona que puede incluir 5 o 6 colonias, de pronto aparecen cuatro establecimientos de lavado y detallado automotriz.  Tarde o temprano dos de ellos van a cerrar,

¿Por qué?

Porque invariablemente dos o tres de ellos, tratando de robarle mercado al líder de la zona, van a recurrir a la vieja y nada recomendable táctica de la “guerra de precios” y lamentablemente, algo que Yo aprendí cuando coordinaba la publicidad de Chevrolet en el occidente del país, es que siempre va a haber alguien que venda más barato que tú.  Así nos sucedió Nissan, cuando en su momento iniciamos los planes de 15% de enganche y hasta 48 meses de financiamiento.

Dicho lo anterior te recomiendo que revises y consideres lo siguiente:

1. ¿Cuáles son las barreras de entrada al mercado y cuáles son las barreras de salida? En caso de querer declararte en bancarrota, si el negocio llega a ir mal, te puede salir más caro el caldo que las albóndigas.

2. Cuando la gente decide abrir una tienda de productos (cualesquiera que estos sean), lo primero que hacen es comenzar a buscar un local, donde poner la tienda ¡ERROR! ese no es el primer paso, lo primero que debes hacer es definir el tipo de mercancías que deseas vender y averiguar quiénes te pueden proveer de dichas mercancías de manera constante y sin faltantes.  A menos que consolides tu cadena de abastecimiento, corres el riesgo de tener faltantes dentro de la tienda.

Eso es justo lo que padecen muchos de los establecimientos denominados “tiendas ecológicas”, al no contar con un stock de productos permanente, los consumidores terminan por desilusionarse al no poder adquirir aquel producto que sí les funcionó.   Eso ocasiona que los compradores, tus clientes, dejen de asistir a la tienda y por consiguiente el negocio tenga que bajar la cortina.

Se vale copiar un modelo, pero sin innovación y valores adicionales será muy difícil que sólo por precio, los clientes decidan quedarse contigo.

Juan Pablo Altamirano
Emprendedor, especialista en mkt y ventas digitales; cuenta con estudios profesionales en diseño, mercadotecnia, administración e imagen pública. Con más de 23 años como consultor independiente, asesora a emprendedores y dueños de pequeños negocios a impulsar sus ventas. Columnista para diversos medios de comunicación. De humor percudido y amante de una buena chela.


Este autor escribe en Soy.Marketing los días miércoles de cada dos semanas.
Subscribe
Notify of
guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments

Artículos relacionados

Lo más reciente