¿Cómo daña el carding a las e-commerce?

Posiblemente hayas escuchado el término carding. Y si no es así te lo voy a explicar.

Carding viene de la unión de dos palabras en inglés: card que significa tarjeta, y por otro lado using gerundio en inglés de la palabra en español usar.

Se trata de una estafa utilizada por los delincuentes para hacer compras en sitios de internet manejando números de tarjetas bancarias y departamentales sin necesidad de tener el plástico presente.

¿Cómo hacen carding?

Las tarjetas de crédito constan de 16 dígitos, los primeros seis corresponden al banco emisor y al tipo de tarjeta del que se trata. Los restantes diez números se pueden generar a través de un software especial para producir al azar códigos de seguridad y fechas de vencimiento de las tarjetas en cuestión, las cuales van probando hasta que logran dar con una que funcione.

Para pasar desapercibidos los ladrones suelen realizar cargos de montos bajos y así el tarjetahabiente real no se da cuenta que algo está pasando con su cuenta.

La plataforma de e-commerce desde donde se realizan las compras actúa normal pues se trata de una transacción real. El ladrón logra su objetivo que es adquirir bienes o servicios y el fraude se realiza. El problema queda ahora en manos del e-commerce.

Cuando el usuario descubre movimientos extraños en su cuenta o el banco visualiza compras extrañas alerta al cliente, la tarjeta es bloqueada por seguridad al desconocer la compra.

Algunos bancos ofrecen protección al usuario ante la aparición de cargos no reconocidos en sus tarjetas. Cuando la persona se da cuenta del cargo debe reportar de inmediato el incidente para que se inicie una investigación, cuya duración varía de acuerdo a las políticas de cada banco.

Por ejemplo, en Bancomer (ya sé que no se llama Bancomer jeje) dependiendo del monto, basta que desde la banca en línea presionemos en el rubro en cuestión y el dinero es reembolsado a la cuenta sin preguntas. Otros bancos sí te solicitarán hacer una carta explicando toda la situación y deberás esperar la resolución.

Cuando existen este tipo de fraudes, para cuando el usuario se da cuenta las compras ya se han realizado, y como consecuencia, el comercio se ve afectado.

El daño que se hace al comercio es en primer lugar a su economía, pues los productos o servicios adquiridos no son reembolsados al comercio, mientras que el dinero, en la mayoría de los casos, sí es recuperado por el usuario al desconocer la compra.

En segundo lugar, además de la pérdida económica, los comentarios que suelen dejar las personas afectan de muchas maneras a la empresa. Los fraudes de este tipo causan pérdidas y daños a la reputación de la página en cuestión. El usuario afectado suele responsabilizar de lo sucedido a dicha página, impactando negativamente en que otros usuarios consideren realizar una compra futura.

¿Qué puedes hacer como usuario?

Algunas cosas que podemos hacer para minimizar el riesgo de ser víctimas de robo de nuestros datos bancarios son:

  • Revisar los sellos de confianza de las páginas de e-commerce donde solemos realizar compras en línea.
  • Verificar que los certificados de la página estén vigentes y que no redireccionen a otra página.
  • Estar al pendiente de tu estado de cuenta para corroborar que efectivamente todas las compras las hayas hecho tú.
  • Activar las notificaciones de tu cuenta bancaria en tu celular, así podrás saber si alguien hace una compra no autorizada.
  • Al pagar en efectivo asegúrate que traigan la terminal a la mesa, jamás entregues tu tarjeta al mesero, eso ya no se hace.
  • Si tu teléfono cuenta con tecnología actual prefiere realizar pagos a través de código qr o NFC.
  • No proporcionar datos bancarios a través de llamadas telefónicas, mensajes o correos.

¿Qué podrías hacer como página de e-commerce?

Como plataforma de comercio electrónico debes poder brindar seguridad a tus visitantes.

Todos podemos ser víctimas de la delincuencia y por eso es importante aumentar las medidas de seguridad en tu sitio, algunas recomendaciones son:

  • Contar con Cifrado de datos de los usuarios.
  • Realizar un monitoreo constante de las operaciones.
  • Tener un sistema de verificación de dirección.
  • Establecer alertas de actividad sospechosa.

El internet tiene muchas ventajas de eso no hay duda, pero debemos ser consumidores informados y tener precauciones cuando realizamos operaciones bancarias.

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