Recientemente se llevaron a cabo elecciones en 6 estados de la república mexicana, en el que MORENA, ganó cuatro de seis, consolidándose como potencia política y ¿el nuevo PRI?

En 2018, en un artículo de Luis Rubio para el Reforma, mencionó que “la noción de un “nuevo” PRI que promulgaba a diestra y siniestra no era otra cosa que el PRI más viejo y rezagado” refiriéndose al Gobierno del presidente del periodo 2012-2018, Enrique Peña Nieto.

El Slogan del “nuevo PRI”, duró apenas para la campaña presidencial del 2012 ya que necesitaba reformar su imagen y credibilidad, que con un rostro joven y confiable, creyó recuperar pero se desmoronó rápidamente.

Del otro lado de la moneda, el actual presidente Andrés Manuel López Obrador, junto con asesores y fundadores de MORENA, entendieron que la renovación de una imagen, está más allá de una cara linda.

Claves para un cambio de imagen corporativa

Para poder realizar un cambio de imagen corporativa, no basta con cambiar el discurso superficial del que denotan los problemas. Según Nicholas Ind en La imagen corporativa, es necesario concentrarse, en varios puntos clave.

Aquí hago un paréntesis, imagen corporativa debe entenderse como empresa privada o de la sociedad civil organizada; sin embargo, en este rubro transformaremos y adaptaremos la imagen corporativa para un partido político, por lo que cambiaremos las palabras “clientes” por “votantes”, “ventas” por “votos”, etc.

  •   Escuchar a los votantes: Parece absurdo, pero es fundamental saber qué opina la gente sobre una empresa o partido. Asimismo, analizar los comentarios en redes sociales y comportamientos de compra, será fundamental para poder cambiar o crear una imagen de forma asertiva.
  •   Identificar un mensaje: De acuerdo con el análisis de las necesidades y comentarios de todas las personas, no solo mi público objetivo, se podrá elaborar un mensaje en el que se dará solución a las necesidades y basará la identidad del grupo político.
  •   Pensar en un ideal: Imaginar en cómo quisiera ser visto, quién quisiera que fuera mi votante ideal (buyen persona), actuará como potenciador para canalizar mi mensaje e imagen hacia un rumbo deseado.
  •   Analizar a la competencia: No podemos ofrecer un valor agregado sin antes tener conocimiento de dos cosas: el pasado y competencia.
    Estos dos conceptos serán fundamentales para poder aprovechar un discurso, imagen, slogan o frase célebre pasada o de la competencia, adaptándolo a nuestra identidad y temporalidad claro está.
  •   Participación ciudadana: Una vez que se tenga claro la imagen que se quiere transmitir, será prudente hacer partícipe, o hacer creer que lo son, a la personas que otorgarán el objetivo final; el voto.
  •   Redes sociales: Actualmente, las redes sociales se han vuelto un referente para cualquier compra ¿Por qué sería diferente para un candidato? Al final, los comentarios influyen más de lo que pensamos para tener un “criterio propio”. Por eso, es necesario que un partido, o empresa, esté activa en las redes sociales donde su público objetivo está presente para dar veracidad a su discurso e imagen y desacreditar aquello que puede ser un peligro a la percepción pública.
  •   Fidelización de marca: Parece sencillo, pero es la culminación de todo un proceso que lleva gran trabajo. Se trata de reforzar las fortalezas y cambiar ciertas debilidades para alienarlas a los objetivos masivos.
  • ¿MORENA es el nuevo PRI?

Para regresar al punto central y concluir ¿Por qué se dice que MORENA es el nuevo PRI?

Según el periodista, Alfonso Zárate, menciona que “MORENA es la fase superior del priismo”. Por su parte, Denise Dresser expresa su postura ante López Obrador, al decir que “el pequeño priísta que tantos llevan dentro solo ha cambiado de piel, de discurso y de partido… en la forma de concebir la política, conseguir votos, ejercer el poder, e internar hegemonizarlo, MORENA, demuestra su ADN. Y es genéticamente priista”… ¿Será cierto?

No tengo autoridad para poder debatir con la postura de tales figuras públicas. Lo que sí podemos hacer, es comparar los comportamientos de MORENA.

Analicemos. Es bien sabido que AMLO por más de 12 años se dio a la tarea de visitar pueblos y ciudades, grandes, pequeñas y medianas, cumpliendo con dos puntos de la imagen corporativa: conocer las necesidades del pueblo; manejar un discurso horizontal y cercano, lo que otorga empoderamiento a las masas haciéndolo creer que es partícipe de un cambio.

Se identificó un mensaje. ¿Recuerdas el slogan del partido? ¿No? Te lo recuerdo. “MORENA, la esperanza de México” Apela más allá de un sentimiento ¿Qué es? La Religión y la fe. Según datos del INEGI, más de 90 millones, de casi 128 millones de la población total en México, son creyentes y devotos a una religión. Una vez más, escuchó a los votantes para poder identificar un mensaje.

AMLO y varios de sus allegados estuvieron en el PRI y/o PRD, por lo que conocen a la perfección la imagen proyectada, el discurso y su identidad. Se podría decir que conocen a su competencia. De igual forma, la bandera del partido y actual presidente es poner un alto a la corrupción y la austeridad republicana, discurso que se había utilizado anteriormente con Luis Echeverría y José López Portillo; conocimiento del pasado.

Cualquier persona que quiera vender algo, ha de pensar en qué público tendrá mayor éxito, por lo que se suele pensar en la mayoría. En México, cerca del 43% se encuentra en situación de pobreza. No es el 50 + 1 pero sí representa un número considerablemente importante, por lo que MORENA ha explotado este sector, su buyer persona, ofreciendo solución a sus problemas fortalecido por su discurso, imagen y colores.

El propio presidente ha hecho público su agradecimiento a “las benditas redes sociales” esto gracias a que fueron determinantes en las elecciones del 2018, pero estuvieron presentes desde el 2012 con movimientos como el #YoSoy132. Entendieron que el público buscaba información de candidatos, que más allá de tener presencia, sería fundamental tener reputación gracias a comentarios positivos y posicionamiento dentro de los buscadores.

¿Qué se puede decir del nuevo PRI?

Si gran parte de los diputados y gobernadores de MORENA fueron parte del PRI, PRD u otros partidos, los candidatos entienden que el partido se vende por si solo gracias al gran trabajo que fue realizado para cambiar no solo la imagen de un partido, como el PRI, sino también el PRD, PAN u otros, que han agotado su discurso y su imagen por los escándalos acontecidos.

No solo fue necesario cambiar una imagen bonita y jovial, MORENA renovó el discurso, público objetivo y credibilidad… Más allá que sus candidatos hayan estado en el PRI, el poder político que ha crecido exponencialmente, pinta para perdurar un gran tiempo.

Si, MORENA puede ser el PRI del siglo XXI, pero no necesariamente es malo. El partido por sí solo no es quién hace la diferencia, sino las personas en conjunto con la sociedad. El miedo radica en mantener un solo color con un grupo de dinosaurios; sin embargo, hay que entender que el cambio de imagen corporativa no solo es para su público (externo), sino también dentro del partido (interno).

“Si te centras en ti mismo no dejas huella. Tu marca tiene sentido si aportas a los demás. – Andrés Pérez Ortega.

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