Guerra y patrocinio deportivo

La guerra sucede a miles de kilómetros de nosotros, pero es imposible no sentirse consternados ante la situación. Mientras Rusia y Ucrania pelean, en medio los civiles sufren las consecuencias.

Así también algunas marcas deportivas se han visto salpicadas del clima de tensión que se vive y han decidido quitar los patrocinios rusos de sus equipos.

Los deportes son seguidos por millones de personas alrededor del mundo y gracias a la tecnología que hoy se tiene, es muy fácil ver un encuentro entre dos equipos aun cuando se encuentren en otro continente.

El marketing deportivo cubre gran parte del presupuesto que cualquier equipo necesita para pagar sus gastos operativos y por ello quienes los tienen no quieren perderlos pues hablamos de sumas muy grandes de dinero.

Son muchas las marcas que se interesan en patrocinar los diferentes equipos deportivos por el potencial de marketing que les ofrece.

Los beneficios que ofrecen a las marcas son muy grandes: alcance, visibilidad, reputación y familiarización del público, por mencionar algunas.

Entre los encuentros deportivos más populares que se llevan a cabo cada año encontramos la Copa Mundial de Futbol, La Fórmula 1, el Super Bowl, la Premier League o la Champions. Su poder de convocatoria y alcance es brutal, dejando una derrama económica en publicidad, patrocinios, derechos de transmisión y merchadising enorme para las marcas.

Cuando un atleta o equipo firma un contrato con una marca y deja que lo acompañe durante cierto tiempo, de alguna manera le dice al mundo que tiene ideales similares a las de su patrocinador.

Ahora ante la guerra que se está viviendo, los países y muchos de los ciudadanos, han manifestado su apoyo hacia Ucrania. Como consecuencia lógica en este discurso, las marcas rusas ya no tienen cabida.

Una de las primeras marcas que rompió relaciones fue GAzprom, la marca de gas rusa que se anunciaba en la camiseta del equipo de futbol alemán de segunda división Schalke 04 y con quien tenía contrato hasta 2025 por 9 millones de euros al año, mismo que podría incrementarse a casi 15 millones si el equipo lograba el ascenso.

El equipo de futbol y la gasera establecieron relación desde el año 2006 cuando en la firma de contrato estuvo presente el mismo Vladimir Putin, presidente de Rusia.

Por su parte el equipo estadounidense de Fórmula 1 Hass, también removió el nombre y los colores de la marca Uralkali, una de las productoras de potasio rusa más grandes en el mundo y que además es uno de los principales patrocinadores de la escudería. Y como si eso no fuera todo, el gran premio de Rusia planeado para septiembre podría será cancelado ante las circunstancias, lo que implicaría una nueva inversión para establecer otra sede.

Otro equipo de futbol que se deslindó de su patrocinador fue el equipo de futbol soccer inglés Manchester United, quien dejará anunciar la línea aérea Aeroflot, patrocinador desde el 2013. Mientras que el Real Madrid hizo lo mismo con Fonbet, la mayor empresa de apuestas deportivas rusas.

Como parte de las acciones que el mundo deportivo está tomando respecto a la guerra, la final de la UEFA Champions League que se llevaría a cabo en San Petersburgo el 28 de mayo, ha sido movida a París con pérdidas de entre 60 y 70 millones de euros para Rusia.

Será tarea de cada equipo deportivo afectado buscar nuevas fuentes de financiamiento para que las decisiones políticas tomadas como resultado de la ofensiva, no generen un hoyo en sus finanzas.

Se estima que la consecuencia de esta cascada de ruptura de patrocinios traerá pérdidas económicas totales por alrededor de 450 millones de euros.

COMPARTIR ARTÍCULO
Facebook
Twitter
Telegram
WhatsApp
ARTÍCULOS RELACIONADOS
DEJAR UN COMENTARIO

1 comentario

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *

Publicar comentario