En Latinoamérica, la gestión en medio ambiente, salud y seguridad (EHS, por sus siglas en inglés) se consolida como un diferenciador estratégico para atraer inversión, ganar mercados y responder a la creciente presión regulatoria. Así lo revela el EY Global EHS Maturity Study 2025, elaborado por EY, firma líder mundial en servicios de consultoría y auditoría, que recoge la visión de líderes empresariales y profesionales de EHS y posiciona a la región a la vanguardia en la creación de valor a partir de estas prácticas.
De acuerdo con el estudio:
- 76% de las organizaciones en la región Américas (que incluye Norteamérica y Latinoamérica) afirma que sus programas de EHS ya han incrementado el valor comercial de sus compañías, superando a Asia-Pacífico (66%) y EMEIA (55%).
- 83% de los encuestados asegura que los inversionistas muestran mayor interés en empresas con estrategias sólidas en EHS.
- A nivel global, 79% de las organizaciones reconoce mejoras significativas en eficiencia operativa gracias a EHS, incluyendo mayor productividad, reducción de incidentes y menores costos de mantenimiento.
- 78% de las empresas planea aumentar su gasto en EHS en los próximos tres años, siendo la sostenibilidad corporativa (43%), el bienestar de los colaboradores (34%) y la adopción tecnológica (33%) los principales impulsores de estas inversiones.
EHS: clave para el desarrollo sostenible en Latinoamérica
Para América Latina, los hallazgos del estudio son particularmente relevantes. La región enfrenta un doble desafío: avanzar en su desarrollo económico y social, mientras responde a una creciente presión regulatoria, ambiental y social. En este contexto, EHS se perfila como un factor decisivo para atraer capital, fortalecer la reputación y garantizar la sostenibilidad operativa en el largo plazo.
Las empresas latinoamericanas operan en mercados donde es importante pensar en estrategias de transición energética, Los compromisos de sostenibilidad que guían las agendas internacionales obligan a que la región integre EHS en su estrategia de negocio como condición para:
- Asegurar acceso a financiamiento y capital internacional, en un contexto en el que más de 77% de los inversionistas a nivel mundial priorizan compañías con políticas robustas en sostenibilidad y seguridad.
- Mantener la licencia social de operación, respondiendo a comunidades cada vez más exigentes con las prácticas ambientales y de salud laboral de las empresas.
- Competir en cadenas globales de suministro, donde compradores internacionales ya incluyen criterios de sostenibilidad, trazabilidad y estándares de seguridad como requisito.
- Acelerar la transición energética y climática, que en Latinoamérica implica tanto diversificación de matrices energéticas como protección de ecosistemas estratégicos.
El EHS no debe entenderse solo como cumplimiento normativo, sino como un catalizador de transformación empresarial que refuerza la resiliencia, la competitividad y la capacidad de atraer inversión sostenible en toda la región.
Tecnología y resiliencia
La digitalización es otro factor decisivo: 75% de las empresas globales proyecta invertir en sistemas digitales de EHS y 71% en analítica avanzada e inteligencia artificial para anticipar riesgos y mejorar la toma de decisiones.
En una región expuesta a disrupciones sociales, económicas y climáticas, estas inversiones son vistas como clave para aumentar la resiliencia organizacional, que ya ha beneficiado al 67% de las compañías encuestadas al enfrentar escenarios de incertidumbre.
“Las cifras son claras: en Latinoamérica, la inversión en EHS ya está generando valor tangible. En un contexto de presión regulatoria, transición energética y competencia por capital, las empresas que integren EHS en su estrategia estarán mejor posicionadas para atraer inversión, fortalecer su reputación y operar con resiliencia. EHS se está convirtiendo en un nuevo lenguaje de competitividad en la región”, afirmó Ruth Guevara, Climate Change Sustainability Leader, EY Latin America.
El EY Global EHS Maturity Study 2025 confirma que EHS ha dejado de ser visto como un centro de costos para convertirse en una inversión estratégica que impulsa crecimiento, confianza e innovación.
En Latinoamérica, EHS se perfila como la llave para avanzar en la transición energética, responder a marcos regulatorios más estrictos y atraer capital que acelere el desarrollo sostenible de la región.








