¿Neuromarketing? Seamos serios

¿Neuromarketing? Seamos serios

Neuromarketing no es

Hablemos de neuromarketing. Pero en serio.

Porque cada vez que escucho a alguien hablar de neuromarketing dice infinidad de barrabasadas que me dejan estupefacta. Y sobre todo, porque creen que saben de lo que hablan y creen que saben de neuromarketing.

Me gustaría que fuésemos respetuosos con los términos que manejamos en lo cotidiano. Nos sentimos con la autoridad de referirnos a temas de los que hemos escuchado una embarradita. Y, una de dos, o hablamos para no reconocer nuestras limitaciones de conocimiento de algo, o pretendemos apantallar a alguien. Cualquiera de los dos es deplorable.

Neuromarketing no es engagement ni apelar a las emociones para atraer consumidores por medio de mensajes quesque relevantes.

Tampoco el neuromarketing es marketing sensorial. Es decir, transmitir mensajes más allá de los sentidos usados de forma tradicional en la publicidad, como lo son la vista y el oído, y buscar seducir mercadológicamente por medio del olfato, el gusto y el tacto.

Neuromarketing es la forma de medir estímulos. Es decir, es un estudio de mercado muy sofisticado y complejo, que requiere de estudios y de tecnologías para poderse aplicar.

Es una metodología muy seria que nos ayuda a identificar las áreas del cerebro que están siendo impactadas por un estímulo publicitario y de qué forma reacciona el consumidor sujeto estudiado ante tal estímulo.

De ahí se toman decisiones para hacer ajustes de estrategia, de concepto o de producto. Por lo general ofrece resultados científicamente confiables.

Algunas desventajas: reduce al ser humano a una observación meramente biológica, es altamente costoso, al consumidor le resulta temerosamente invasivo y, tristemente, se presta a charlatanería por parte de personas que cuentan con cierto grado de manejo tecnológico o de vocabulario elevado que apantalla a más de un incauto.

Debemos tener cuidado con estos vivales que abundan en nuestro medio y no dejarnos tomar el pelo. Y debemos ser cuidadosos y no hablar de un tema que no conocemos, desorientando o malinformando a quienes nos rodean #PutAttention

Liliana Bretón
Publicista e investigadora; maestra y estudiante; amante del cine, los libros y el buen sentido del humor; no cambio por nada una tarde de vino con una buena plática. Beatlefan y chocohólica.