Sí, por si no lo sabías, el momento que muchos veíamos posible, llegó… ChatGPT empezará a mostrar anuncios. Era lacrónica de una muerte anunciada para el modelo de “todo gratis” sin dar nada a cambio.
No deberíamos sorprendernos; mantener una infraestructura de inteligencia artificial que consume energía y procesamiento a niveles industriales cuesta una fortuna diaria, por lo que, tarde o temprano, la factura tenía que llegar a la mesa, y como suele suceder en la economía de internet, la moneda de pago será nuestra atención.
Aunque esta iniciativa arranca como una prueba piloto en Estados Unidos, los directores de marketing y agencias en México debemos estar muy atentos. La historia nos ha enseñado que lo que se prueba en el norte, se convierte en el estándar global en cuestión de meses. Así que estamos ante una ventana de oportunidad crítica para entender las reglas del juego antes de que el tablero cambie por completo en nuestra región.
El modelo que se atreve a tocar la conversación
Lo que distingue este movimiento es el cuidado con el que están pisando el terreno. A diferencia de la agresividad de los banners que llenaron internet hace unos años, la propuesta publicitaria de ChatGPT parece mucho más “fina”:
Los usuarios de los planes Plus, Pro, Business y Enterprise podrán respirar tranquilos: su experiencia se mantendrá totalmente limpia, sin interrupciones. En realidad, el objetivo comercial son los usuarios de los planes Free y Go, esa mayoría que utiliza la herramienta para todo.
Sin embargo, hay un punto técnico y ético que es vital destacar. OpenAI ha prometido integridad.
Los anuncios no alterarán las respuestas de la IA; es decir, la marca que paga no dictará la verdad, simplemente aparecerá como una sugerencia útil. Además, aseguran que los chats no se compartirán con los anunciantes para proteger la privacidad, y han trazado una línea roja clara: nada de política, salud o temas sensibles.

Esto nos habla de un entorno publicitario seguro, algo que otras plataformas sociales han descuidado bastante últimamente. Y esto, paradójicamente, lo hace mucho más interesante para las marcas.
¿El nacimiento del SEM Conversacional?
Lo que estamos viendo podría ser el inicio del fin del SEO tal como lo conocemos, o al menos su transformación más radical, y no es una discusión teórica.
Hoy ChatGPT ya compite de tú a tú con los buscadores tradicionales, concentrando casi la quinta parte de las consultas a nivel global y marcando uno de los primeros quiebres reales en la forma en que las personas acceden a la información. Durante años hemos optimizado contenidos para palabras clave, peleando por un lugar en buscadores como Google, pero ChatGPT no ofrece listas, ofrece conversaciones.
Y ahí aparece el verdadero cambio. Entramos en la etapa del “SEM conversacional”, donde la relevancia deja de medirse por una palabra clave y empieza a definirse por la intención y el contexto de la charla. Aquí un ejemplo:
Si un usuario está planeando una cena romántica y le pide a la IA ideas de menú, un anuncio relevante no es un banner estático que grita “¡Compra vino!”; es una sugerencia integrada que dice: “Para ese corte de carne, este vino tinto queda perfecto”.
Esto obligará a las marcas a repensar dónde ponen su dinero: ¿Seguiremos invirtiendo en banners tradicionales cuando podemos ser parte de la respuesta activa que el usuario está buscando?
Preparando el terreno en México
Cuando esta funcionalidad llegue a México, el impacto será enorme para las PyMEs y grandes empresas por igual. El usuario mexicano es platicador por naturaleza y ha adoptado herramientas como WhatsApp y ahora ChatGPT con una rapidez impresionante, lo cual le da a las marcas una oportunidad enorme para entrar en dichas interacciones. Sin embargo, no debemos olvidar que todos estos cambios también llegarán a un ecosistema donde todavía se discute si el SEO está vivo o muerto, mientras la conversación… ya cambió de escenario.
La buena noticia es que no partimos de cero. Tenemos creatividad, talento estratégico y marcas dispuestas a experimentar. La mala es que quien espere a que esto sea “estándar” llegará tarde. Como siempre.
Quizá dentro de unos años miremos atrás y la publicidad en la IA nos parezca obvia. Hoy todavía incomoda, genera debate y despierta sospechas. Señal inequívoca de que algo importante está pasando.
Mi apuesta es clara: no será el canal más masivo, pero sí uno de los más influyentes. Y las marcas que aprendan a conversar, de verdad, serán las que definan la siguiente etapa en el campo del marketing digital.
Los leo el próximo mes…








