De acuerdo con un análisis realizado por NielsenIQ (NIQ), empresa líder en inteligencia del consumidor, los hábitos de consumo en México están atravesando una transformación profunda, impulsada tanto por factores económicos como por un cambio estructural en la sociedad. Las cifras revelan que el hogar mexicano promedio es ahora más pequeño y maduro, con una edad promedio del jefe de familia que pasó de 49.2 a 51.7 años.
En un panorama donde la confianza del consumidor registró una caída de 2.7 puntos en enero de 2026 frente al año previo, los hogares han adoptado decisiones de compra más estratégicas. A esto se le suma un ingreso laboral per cápita que cerró, al tercer trimestre (Q3) de 2025, con una variación de -0.1% en comparación con el año previo que había cerrado en 7.1%. Es por ello que los consumidores mexicanos están encontrando en los clubes de precios una alternativa para blindar su presupuesto.
El comportamiento del consumidor por canal
De acuerdo con NIQ, la participación por canales del mercado general se encuentra distribuida de la siguiente manera:
- Tradicional: 34.9%
- Autoservicios: 31.3%
- Clubes de Precios: 4.9%
- Mayoristas: 4.0%
- Farmacias: 3.6%
- Hard Discounters: 3.6%
- Tiendas de Conveniencia y Minisúper (TDC+MS): 2.4%
En el acumulado de los 12 meses previos a febrero de 2026, el mercado general moderó su ritmo de crecimiento frente al mismo periodo del año anterior. Si bien el gasto aumentó 6.2% en valor, el volumen de unidades adquiridas no presentó variación y se mantuvo en 0.0%
Durante el mismo periodo, el canal de Hard Discounters creció un 23.3% en gasto, seguido de Mayoristas con 15.2%, TDC+MS con 6.0%, Tradicional con 5.6%, Autoservicios con 5.4%, Clubes de Precios con 5.2% y Farmacias con 3.7%. Sin embargo, el volumen de unidades muestra un panorama distinto: mientras que Hard Discounters, Mayoristas, Clubes de Precios y Farmacias registraron un crecimiento, el resto de los canales sufrieron caídas de entre -0.2% y hasta -1.5%.

Clubes de Precios en México
Al cierre de febrero de este año, los Clubes de Precios contaban ya con el 36.2% de penetración en los hogares mexicanos, con un ticket promedio de $719 pesos (lo que representa $54.8 pesos más que el año anterior), una frecuencia de 10.5 visitas anuales, un promedio de 8.5 artículos por carrito, siendo la reposición la misión de compra predilecta del canal.
Por su parte, el mix de gasto por Nivel Socioeconómico (NSE) en este canal se concentra principalmente en el NSE Alto, el cual contribuye con el 56.3% (siendo el canal con mayor concentración de este segmento), seguido del NSE Medio con 30.5% y el NSE Bajo con 13.2%.
En cuanto al mix de gasto dentro de este canal, la categoría de Alimentos es la más predominante con un 38.7%, seguida de Limpieza y Uso Doméstico con 27.5%, Higiene y Belleza con 12.1% y Bebidas con 8.4%. Sin embargo, se observa una tendencia en la que cinco de las ocho categorías analizadas enfrentan una contracción en sus unidades vendidas en comparación con el año previo: Bebidas Alcohólicas (-17.6%), Bebé (-1.9%), Golosinas (-1.2%), Limpieza y Uso Doméstico (-0.8%) y Farmacia (-3.8%). Este panorama subraya el incremento en los precios de algunos productos, la cautela con la que las familias mexicanas están priorizando su gasto y el ajuste que están haciendo en el volumen de sus compras ante el entorno económico actual.
“Estamos observando que los consumidores están realizando compras más grandes en los clubes de precios, lo cual impacta directamente en el número de visitas que realizan. Este comportamiento es una respuesta directa a la necesidad de maximizar el valor de cada transacción en un entorno donde el ingreso laboral ha dejado de crecer al ritmo del costo de vida observado en años anteriores”, señala Laura Calderón, Customer Success Retail Leader en NielsenIQ México.
Frente a una economía que exige máxima eficiencia, el consumidor mexicano está reescribiendo sus hábitos de compra. La consolidación de formatos como los clubes de precios y los hard discounters demuestra que la adaptabilidad y el valor real son hoy las únicas monedas de cambio efectivas para conectar con hogares que, siendo más pequeños, compran con mayor estrategia que nunca.
