La divulgación científica es un elemento importante para el desarrollo industrial

La divulgación científica es importante para el desarrollo de empresas disruptivas.

La divulgación científica ayuda a informar sobre el conocimiento, la ciencia y la tecnología por voz de los profesionales de estos ámbitos, favorece no sólo la posibilidad de que la sociedad conozca los avances que se introducen en cada disciplina científico-técnica y en cada tecnología, sino también impulsa la colaboración entre científicos y empresas, pone a su disposición el conocimiento y la tecnología, factores clave de competitividad para las empresas

¿Qué es la divulgación científica?

La divulgación científica es la actividad de interpretar y facilitar el conocimiento científico-técnico, para que los grupos sociales o privados entiendan con facilidad la funcionalidad de los avances científicos.

También existe el periodismo científico, su objetivo es informar sobre los descubrimientos y actividades científicas novedosas o experimentales. A diferencia del periodismo científico, la divulgación científica comunica sobre técnicas aceptadas y puestas en práctica.

Las carreras tecnológicas como ejemplo de la importancia de la Investigación y Desarrollo

En los primeros años del siglo XXI inició una nueva revolución industrial, conocida como la tercera revolución industrial, surgió a partir de la web 2.0 (con la característica que permite compartir información en tiempo real a los usuarios), la adaptación del internet en su versión 2.0 a los teléfonos móviles, denominados smartphones, y el surgimiento de las tecnologías incorporadas a la comunicación, especialmente la comunicación móvil.

El concepto de “revolucionario” aplicado al desarrollo tecnológico e industrial, se volvió relevante, con el invento del Iphone, el diseñador y empresario Steve Jobs presentó en 2007 el iPhone como el resultado de un esfuerzo de i+d aplicado a un producto, esto cambió al mundo, aquí dejo un enlace a la presentación original de Steve Jobs en el Appleworld 2007.

Las presentaciones de Steve Jobs eran un espectáculo, combinado con divulgación científica y ventas, así fueron hasta su muerte en 2011. Cabe mencionar que, Carl Sagan (uno de los más importantes divulgadores científicos y admirado por Jobs y su equipo) en algún momento de la historia demandó a Apple y a Steve Jobs por nombrar al prototipo de la Power Macintosh “La Carl Sagan”, al científico y divulgador le molestó que utilizaron su nombre sin pedir autorización.

El modelo de Steve Jobs impactó en el mundo, su ejemplo ha sido emulado por los grandes empresarios que ahora invierten en el área de i+d, en busca de la “innovación revolucionaria” tecnológica y técnica, para adquirir ventajas competitivas, y patentes, que le den reputación y poder a sus empresas.

Durante años recientes, entre 2019 y 2020, los empresarios multimillonarios; Jeff Bezos, Elon Musk y Richard Brandson, han iniciado una segunda carrera espacial, por el control de los nuevos nichos que se volvieron accesibles con la conquista del espacio exterior, la carrera apenas comienza, las propuestas son en campos como: turismo espacial, recientemente se propuso mover los desechos al espacio por el bien del planeta, hoteles espaciales, la colonización de la luna y otros planetas.

La segunda carrera espacial tiene la característica de que ha dejado de lado a las agencias espaciales de los gobiernos, quienes no pueden competir contra los recursos económicos y científicos que poseen las nuevas empresas espaciales. El hecho de que la investigación y desarrollo espacial ahora esté en manos de empresarios, abre las puertas a la divulgación de los avances y descubrimientos, que anteriormente con las agencias nacionales se mantenían en los archivos de “top secret”, limitaban la mente de la sociedad y su capacidad de soñar e imaginar el futuro, condiciones necesarias para impulsar el motor de la innovación.

El primer caso de divulgación científica para el desarrollo de la industria.

En 1911 Federik Winslow Taylor publicó su investigación “Los Principios de la Administración Científica”. El experimento consistió en administrar científicamente a 50,000 obreros, para demostrar que si los movimientos de los obreros se reducen a tareas especializadas, es posible acelerar la producción.

La obra se tradujo a más de 10 idiomas, pero no fue aceptada porque las uniones de trabajadores se oponían. El inicio de la Primera Guerra Mundial permitió que se pudiera realizar la administración científica, por la exigente carrera armamentista, junto a la desintegración de varias uniones de trabajadores (que estaban luchando).

Henry Ford no tardó en implementar la administración científica, pero la llevó más lejos, con la incorporación de bandas mecanizadas, los trabajadores ya no tenían que moverse por las piezas si no que las piezas llegaban a los trabajadores, la velocidad de las bandas podía controlarse desde el centro de administración de la empresa, según la necesidad. Así inició la producción en línea, la primera forma de producción en masa y característica del fordismo, también criticada por lo dañina que podía ser para el trabajador. Existe una parodia interesante del cómico Charlie Chaplin, que de una manera cómica, demuestra el efecto psicológico que produce el estrés de trabajar bajo ese esquema, aquí abajo puede encontrar el video.

Después de la Primera Guerra mundial los países aliados y también los enemigos pidieron a Estados Unidos capacitación en la administración científica, en respuesta “The Harvard School of Business Administration” incorporó la administración como parte central de su oferta académica, estos factores originaron la segunda revolución industrial.

La divulgación científica en el desarrollo empresarial contemporáneo.

Sólo las grandes empresas pueden invertir en la I+D de forma interna, y muy pocas de las que logran avances están interesadas en hacer divulgación científica. Una condición fundamental para el crecimiento de las pymes es precisamente, poder acceder al conocimiento científico y técnico, pero ya que no todos los líderes empresariales están dispuestos a compartir sus descubrimientos, es necesario acudir a las instituciones, ya sean universidades, cámaras de comercio, u órganos gubernamentales encargados de la investigación científica.

La divulgación científica impulsada por las instituciones debe ser de fácil acceso para que la sociedad, los emprendedores así como pymes, puedan descubrir los avances científicos y técnicos en los que puedan invertir, para impulsar su crecimiento. Lamentablemente los recursos destinados para la I+D de las ciencias no es suficiente, según la UNESCO el 80% de los países del mundo invierten menos del 1% del PIB para la investigación científica.

Si a la poca inversión le sumamos factores como la corrupción, el influyentismo y los círculos académicos inaccesibles tenemos como resultado que no existe un esfuerzo real de hacer investigación científica y por lo tanto un menor interés en impulsar la divulgación científica, al no tener nada que aportar, ni que comunicar.

Existen alternativas, para acercarnos a la ciencia, afortunadamente, en la era del internet, podremos encontrar personas que han emprendido en el campo de la divulgación científica, basta con hacer una búsqueda en Google o Youtube, aquí dejo un enlace:

Aunque las propuestas que podemos encontrar en internet son interesantes y aportan, no alcanzan para el desarrollo de una empresa, ni el impulso a los nuevos científicos, ya que el gran aporte de la divulgación científica es crear una conexión de colaboración entre las empresas y los investigadores.

De aquí la importancia de exigir a los gobiernos la reestructuración de los institutos encargados de la investigación científica, y al mismo tiempo el acceso por medio de la divulgación científica, ya sean ferias tecnológicas, congresos (conforme la nueva normalidad lo permita) o medios digitales e impresos, adecuados para todo el público.

Por estas razones podemos determinar que es necesario invertir en la investigación y desarrollo para el bien de los científicos, los empresarios y a la sociedad en general, también que la divulgación científica es clave para que ocurra el flujo del conocimiento creado y esto propicie la creatividad generadora de ideas disruptivas, y crear una colaboración entre investigadores y empresarios. Es necesario reflexionar sobre este tema, por el bien social y económico de nuestros países.

Referencias

https://www.unesco.org/reports/science/2021/es/race4smarter-development

https://innova.dircom.org/opinion/la-comunicacion-aliado-estrategico-la-innovacion/

https://www.gestiopolis.com/administracion-cientifica-fundamentos-y-principios-de-taylor/

https://es.m.wikipedia.org/wiki/Taylorismo

COMPARTIR ARTÍCULO
Facebook
Twitter
Telegram
WhatsApp
ARTÍCULOS RELACIONADOS
DEJAR UN COMENTARIO

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *

Publicar comentario