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El derroche chilango

Los chilangos ciudadanos capitalinos de la Ciudad de México hemos sido testigos de una transformación visual de nuestra congestionada y contaminada urbe.

Además de que nos cambiaron de la noche a la mañana nuestro añorado ‘gentilicio’ defeño (y referirnos a nuestro pueblo como ‘el Dé-Efe’), los taxis, autobuses y camiones de basura se pintaron de rosa y morado, aunque siguieron siendo igual de cafres, las calles se llenaron de estandartes presumiendo el nuevo nombre y la nueva imagen gráfica de la localidad, ‘flamantemente’ desarrollada –según me cuentan- por un despacho creativo que tiene el mismísimo Javier Alatorre (sí, el comunicador de TVAzteca mediante un costoso contrato a cambio de no-sabemos-qué), además de una especie de esculturas con las siglas CDMX que aparecieron en los principales símbolos de la ciudad para que los visitantes se tomaran su foto.

También le hicieron algunas transformaciones a las vialidades, que han provocado accidentados traslados automovilísticos, ya que sin previo aviso muchas calles fueron reducidas por unas delimitantes barreras de concreto para el paso de los ciclistas que ocasionan mayores congestionamientos (y que muchos de los ciclistas ni las respetan, además de que el sentido de las calles o los altos les vienen valiendo gorro), o los carriles de entradas y salidas del viaducto y del periférico que han sido divididos por unos absurdos postes que sólo provocan descontrol y daños a los vehículos.

Y después de esa ‘inversión’ en renovar la imagen de la ciudad, la nueva administración de la ciudad, encabezada por la señora Sheinbaum, ya anunció que le van a dar marcha atrás.

Esto me genera una serie de preguntas en varios niveles:
  • ¿El nombre/siglas CDMX seguirán vigentes o también cambian?
  • ¿Regresaremos a ser Distrito Federal?
  • ¿Lo único que cambia es la imagen gráfica?
  • ¿A quién se le irá a asignar ese nuevo contrato y bajo qué condiciones?
  • ¿Quién se llevará la comisión de esa adjudicación?
  • Todo esto ¿en qué mejora la seguridad (o más bien la inseguridad) de la ciudad, que debería ser PRIORIDAD #1?

Este último punto es el más preocupante. Poco se habla de las medidas preventivas en contra de la delincuencia. Siempre mencionan castigo y no-impunidad, pero nada que prevenga la lamentable proliferación de ladronzuelos y maleantes por toda la ciudad, tema que tampoco veo en la tan presumida nueva constitución de la ciudad que sí, hablará mucho de los nuevos y esperados derechos ciudadanos de igualdad de género, de decisiones en mi propio cuerpo, por mencionar algunos, pero difícilmente se menciona el derecho a circular libremente por las calles, de tener un negocio sin ser amenazado con cobradores de derecho de piso, o la necesidad de encerrarte tras puertas con cuarenta chapas en tu propio hogar.

Entonces… le deseo mucha suerte a la nueva imagen que el equipo de la señora Sheinbaum ha planteado y felicidades al que seguro se ganó de forma inmerecida la cosmética labor de nuestra maltratada ciudad.

#PosÉstos

Liliana Bretón
Publicista e investigadora; maestra y estudiante; UPAEP y AsMedia; amante del cine, los libros y el buen sentido del humor; no cambio por nada una tarde de vino con una buena plática. Beatlefan y chocohólica.