Explotemos la tecnología de los dispositivos electrónicos

La tecnología de antaño

Aún recuerdo cuando, en mi escuela primaria – no hace tantos años, ¿eh? – por alguna ridícula razón nos pidieron un ábaco y pretendieron que lo utilizara para hacer sumas y restas y todo eso que se supone que puedes hacer con esa herramienta valiosísima, de alta tecnología, pero que a mí me parecía más bien un juguete que otra cosa.

Años después, aparecieron otras cosas igual de extrañas e incomprensibles para mi, como la regla de cálculo. Reconozco que admiraba a mi maestro, el profesor Santoyo, que la traía siempre en su bolsa de la camisa y la sacaba a la menor provocación, para apantallarnos con su impecable utilización de la mentada regla. Cálculos inverosímiles que aún hoy, para mí no significan nada.

Ya sé que para algunos de ustedes ambas cosas son herramientas incomprensibles. Para mí también lo fueron en su momento y aún hoy, pero estoy seguro de que alguien entre quienes leen esto, levantarán la mano para decir que ellos, aún hoy, las siguen utilizando. Los pobres.

También recuerdo el gran debate en clase, cuando aparecieron las calculadoras electrónicas de bolsillo, pequeñitas y que hacían magia. Solucionaban todos tus problemas en el salón de clase y sobre todo en los exámenes, hasta que decidieron, no sé quienes, que estaban prohibidas en la escuela, porque no te permitían pensar. Bloqueaban el pensamiento analítico y no sé cuántas otras cosas relacionadas con los débiles cerebros en entrenamiento y por lo tanto, debido a que facilitaban la vida, eran casi casi, cosa del demonio.

Y así fuimos durante años, sin poder utilizar las calculadoras en clase, porque la modernidad “nos iba a detener el crecimiento mental”.

Las cosas han cambiado, y mucho

Hace unos días, vino todo esto a mi mente, pues vi en algún sitio de internet, las ofertas que hay para que los niños y jóvenes vayan preparados a clases. Teléfonos celulares, laptops, ¡tablets!

Y me puse a pensar del porqué de este cambio tan dramático en nuestras vidas, no solamente como estudiantes, sino como profesionistas, ejecutivos, emprendedores, pensadores y lo que se te ocurra como profesión. La ciencia, ha tenido que crecer y progresar, para mantenernos a la par, con el desarrollo de la comunicación.

Los “grandes” inventos

La forma de comunicarnos, siempre ha sido un motivo de inspiración para los creadores, los soñadores, quienes tienen la capacidad de imaginar y poner en papel y después llevar a la realidad, herramientas que nos permitan comunicarnos mejor.

Tecnologia

Los grandes inventos en este campo, que han apoyado al ser humano en la comunicación, han sido muchos, y han sido impactantes en su momento. Además del teléfono, quizá los Baby-Boomers recuerden el TELEX, aquel aparato que te permitía enviar mensajes directos de un lado a otro del mundo (yo  lo usaba en los años 70’s para enviar mis reportes  de las actividades de Up with People desde cualquier país en que me encontrara) El proceso era tremendo. Debías escribir tu mensaje a mano primero, pues te cobraban por minuto de uso de la máquina.  Generalmente estaban en los hoteles. Te sentabas y comenzabas a copiar tu mensaje que se iba grabando con perforaciones milimétricas  en una cinta de papel. Y eso era el primer paso. Cuando lo terminabas, tenías que pasar esa cintita por un lector, que se  conectaba a través de la línea telefónica y enviaba el mensaje a otra máquina similar, que lo recibía en otro país del  planeta, o en otra ciudad, y que comenzaba a escribir solita, tu texto para se entregado al destinatario. Ufff, me cansé solo de recordarlo.

Y luego, llegó el FAX! Qué maravilla. Recuerdo que yo trabajaba en General  Motors de México, cuando llegó el primero. Lo teníamos en el piso ejecutivo y las secretarias tenían que hacer cola para enviarlos. Yo recuerdo que al principio, yo mismo iba simplemente para poder ver esa maravilla, que copiaba cualquier cosa que le ponías en la superficie lectora, y lo transmitía instantáneamente.

Y así, no te aburro con mis encuentros con las herramientas que he tenido la suerte de poder utilizar y mejor lleguemos a hoy.

Las maravillas que disfrutamos hoy

Los dispositivos electrónicos que hoy tenemos a nuestro alcance son increíbles, y pensamos muy poco  en ello. En muy poco tiempo, nos hemos acostumbrado a tener en las manos, en nuestros escritorios e incluso en la misma cama, herramientas que hace algunos años habrían sido  consideradas como “imposibles”,  aunque hace 60 años, en 1962, la serie de Hanna-Barbera, Los Supersónicos, ya nos tenían pensando en todo lo que hoy vivimos,  pero que en aquellos tiempos eran simplemente ideas locas que  nunca íbamos a ver.

Y las estamos viendo y disfrutando, pues tenemos  en las manos las herramientas que hacen posible aquello que hace 60 años, era imposible.

Hoy los estudiantes consideren como una necesidad, utilizar todas las herramientas que tienen a la mano, porque, según mi teoría, no solamente les facilitan la vida como estudiantes, sino que también les permiten comprender el momento que están viviendo como individuos, como miembros de una familia y de la sociedad.

Y lo mismo sucede con los adultos. Además de utilizar algunas de las aplicaciones que nos facilitan la vida, estas  herramientas, el celular,  la tablet y la computadora, nos permiten sentirnos parte de este  mundo. Nos acercan a quienes queremos, pero también nos permiten por  lo menos tratar de comprender porqué una decisión que se toma a miles de kilómetros de distancia,  tiene impacto en mi bolsillo. Porqué una mala decisión, de una sola persona en un puesto de poder, tiene impacto en la forma en que voy a vivir mi vida en los años por venir y también impactará la forma de vida de mis seres queridos más jóvenes.

Utilizar la tecnología es indispensable

La tecnología, se ha vuelto indispensable para poder convivir. Las herramientas que facilitan la  comunicación, son nuestras mejores aliadas para tener relaciones armoniosas, ¡e incluso amorosas! Son herramientas que pueden facilitar que podamos concretar negocios, ampliar fronteras, cambiar nuestros destinos y nuestras vidas.

También llevan un impresionante récord, lleno de palabras, imágenes, vídeos, localizaciones, de absolutamente todo lo que hacemos en nuestra vida.

Esto último, podría parecer terrible para algunos. Para otros, ha sido su salvación en el momento de comprobar que no cometieron algún ilícito. Todo está en la forma en que te relaciones con ellos.

No solo utilizarlos, sino saber utilizarlos

Para muchos, lo que los limita para utilizar al máximo estas herramientas, radica en el gran temor que infunde el saber que, quieras o no, quienes te proporcionan servicios “gratuitos”, tales como  juegos, pensamientos positivos, herramientas para facilitar tu trabajo, y muchos más, pueden robar tus datos y utilizarlos para… venderte algo. O, quizá más grave aún, tener tus datos validados, para comercializarlos y venderlos a quienes quieren hacerte llegar información sobre sus productos, servicios, tendencias políticas o religiosas.

No voy a entrar a ese tema,  porque ya ha sido tocado varias veces. Es algo real, que debes conocer y decidir cómo actuar. Sin embargo, quiero sugerir que, ya  que tienes esta herramienta tan poderosa en las manos, ya sea un celular, o una computadora o tablet, la utilices al máximo, por ejemplo:

  • Dedica un buen tiempo a aprender todo lo que puedes hacer con ella. Podrías tener en las manos una herramienta que te facilitará la vida al máximo, y la estás utilizando únicamente como teléfono vil, vulgar, corriente. Los teléfonos de hoy,  son una maravilla que no estamos explotando al máximo. En serio, tienes algo increíble en las manos.
  • Conoce lo básico. Siempre me sorprendo de que hay personas que no saben ni siquiera llenar correctamente una ficha de contacto! Si estás en el mundo de los negocios, sabrás que para hacer campañas, para enviar cartas personalizadas, es importante que pongas el nombre donde dice “nombre” y el apellido, donde dice “apellido” y así sucesivamente. En estos días, “Juanita la que quiere una casa” no es suficiente. Es importante completar todos los campos de  una ficha  de  contacto, para poder integrar listas… o como un principio  de orden!
  • Lo mismo sucede con el uso de algo tan elemental como el calendario. El hecho de que tengas una cita a las 12:00 horas., no significa que solo eso debes de anotar. TODOS los calendarios te ofrecen la opción de marcar el tiempo que te va a tomar llegar a esa cita, dependiendo del lugar donde te encuentres. TODOS te permiten bloquear el tiempo que estimas que vas a invertir en esa cita importante. No solo hay que anotar la hora de inicio, sino la de su posible terminación. Esto te ayudará a planificar tu día sin prisas, a dedicar el tiempo suficiente a cada uno de tus encuentros, ya sea de negocios o personales.
  • Si piensas que Facebook, Twitter, Instagram y otras plataformas “te van a robar tu información y por  eso mejor no le entro”, siento decirte que lo que se puede saber de ti, es muy probable que ya lo sepan. Además… ¿En serio te consideras taaaaaaan importante como para que Zuckerberg ande tras de tus datos y quiera saber donde anduviste anoche? Sorry, no lo creo.
  • Hay muchas aplicaciones que no son Whatsapp, Telegram, Messenger, y otras que se han vuelto importantes porque permiten comunicarte rápidamente con tu círculo de negocios y amistades. Explora aquellas que están relacionadas con tu actividad profesional, pregunta si no comprendes algunos pasos, busca las versiones gratuitas para aprender sobre ellas,  antes de comprar el paquete completo. Te vas a sorprender de lo que puedes progresar y del tiempo que puedes ahorrar si las utilizas adecuadamente.

No terminaríamos nunca de hablar de lo mucho que podemos hacer con lo que tenemos en las manos. Lo único importante es reconocer que nuestra vida puede ser mucho más sencilla, si utilizamos al máximo lo que está a nuestra disposición. De otra forma, en mucho nos estamos pareciendo a los estudiantes de mis tiempos, que nos las arreglábamos con los dedos de las manos y los pies y con rayitas y bolitas, porque no nos permitían utilizar herramientas tan increíbles como la calculadora de bolsillo.

Gracias por leerme! Agradeceré tus comentarios y tu valiosa recomendación, como siempre.

JL

COMPARTIR ARTÍCULO
Facebook
Twitter
Telegram
WhatsApp
ARTÍCULOS RELACIONADOS
DEJAR UN COMENTARIO

4 comentarios

  1. ¡Muy interesante!
    En cuanto al uso de la tecnología te platico que a mí varias veces me quisieron sacar de los juzgados (en 1999 y 2000) porque decían que estaba prohibido tomar fotos de los expedientes. Una vez me sacaron con la fuerza pública. Así es, dos policías me acompañaron a la salida del palacio de justicia federal (jajaja)
    Pasaron mucho años antes de que “permitieran” sacar fotos (yo seguí haciéndolo siempre, ya que soy muy peleonero), pero tenías que pedir autorización por escrito y dejar constancia apuntando de qué habías tomado foto y en los juzgados federales te tapaban las firmas de los jueces para que no las fueras a falsificar (eso decían)
    En cuanto al fax, lo usé como m i primer scanner, pues mandaba los faxes desde el aparato de fax hacia el modem (entonces se llamaban “fax-modem”) de mi computadora, que lo tenía conectado a otra línea telefónica, así que recibía el fax y se quedaba en mi computadora como un documento digital… ¡Qué tal! Te estoy hablando de 1995 o 1996
    Saludos

    • Hola Isidro. Supongo que todo lo que es nuevo, genera inquietud e incluso temor. Imagina los juzgados, que se sienten poseedores del poder de la ley, sentir que alguien se está llevando en una imagen la información que generan y protegen.
      Siempre pasa así. Si es nuevo, a muchos inseguros les da temor.
      Gracias por tu comentario y por compartir tu experiencia

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *

Publicar comentario