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Historias de Inteligencia Artificial

Advertencia: este texto contiene spoilers de varios textos clásicos de Ciencia Ficción.

He invertido mucho tiempo de mi vida a la lectura de novelas de Ciencia Ficción y, al día de hoy, está comenzando a redituar. Estas lecturas me llevaron a realizar una serie de reflexiones sobre temas que, siendo sincero, pensé que jamás vería con mis propios ojos.

Como ejemplo me gusta poner una historia corta de Isaac Asimov en la que inventa un futuro en el que las matemáticas “son olvidadas” por la gente debido a que las máquinas se encargan de usarlas e interpretarlas. Durante una crisis se dan cuenta que es necesario volver a aprenderlas; En una junta de muy alto nivel uno de los personajes asevera ser capaz de realizar operaciones matemáticas utilizando solo lápiz y papel. Cuando hace la demostración de una suma —narra Asimov— uno de los involucrados “utiliza su computadora de mano para revisar la operación…

Recuerdo muy bien que cuando leí eso, tendría unos 16 años. En ese momento desee haber vivido en una época en la que existieran las computadoras de mano. Mirando el día de hoy mi teléfono inteligente, me doy cuenta de que ese deseo se ha cumplido.

Inteligencia artificial

“Lo siento Dave, no puedo hacer eso”

Desde aquellos entonces varios escritores han dedicado su ingenio y creatividad a realizar, a través de sus historias, verdaderos cuestionamientos de lo que implicaría la existencia de Inteligencia Artificial y otras tecnologías.

Un caso que podríamos de calificar como clásico, es la obra de Arthur C. Clark, “2001: Una odisea del espacio”:

La historia narra el viaje a Júpiter de una nave espacial llamada Discovery. Su tripulación es advertida por la computadora de abordo —una Inteligencia Artificial llamada HAL 9000—, que están teniendo problemas con una antena por lo que es necesario salir a cambiarla. Uno de los exploradores espaciales así lo hace, sólo para sufrir un extraño accidente mortal.

Su compañero, Dave Bowman, abandona la nave parta rescatar el cuerpo y, cuando intenta regresar, la computadora se lo impide. Mientras hombre y máquina se encuentran inmersos en una discusión por los motivos para impedir la entrada, la Inteligencia Artificial mata al resto de la tripulación que se encontraba en estado de animación suspendida.

¿La razón?

HAL había llegado a la conclusión de que la presencia de los seres humanos, con todos sus sentimientos y pasiones, ponía en riesgo la misión. Como una de sus prioridades era llevar la expedición a buen fin, la solución más lógica era la de eliminar a los molestos seres humanos.

Lo que es escalofriante en este texto es la manera en que la vida de varias personas quedó a disposición de una fría máquina a la que fue imposible convencer de que su conclusión sobre el destino de la misión, aunque correcta, tenía alternativas.

La escena en la película de Stanley Kubrick es también muy perturbadora:

YouTube video

¿Hasta qué punto es razonable confiar en este tipo de tecnología?

Éste es uno de los muchos mensajes que deja una de las novelas más provocadoras que haya leído jamás. La obra de Clark también especula sobre inteligencia extraterrestre, nuestra evolución y los alcances de nuestra “civilización” además de cuestionar sobre los límites de lo que llamamos “humano”, entre otras cosas.

La vida en tiempos de Multivac

De regreso con Isaac Asimov, él visualiza la Inteligencia Artificial de varias formas y entre ellas destaca una supercomputadora llamada Multivac. Ubicado en los años cincuenta, el escritor ruso-americano hace un guiño al internet actual al afirmar en el texto que todos los ciudadanos de la Tierra tenían derecho a tener una terminal de la supercomputadora cerca de su casa para sus necesidades de información.

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La gente usaba a Multivac para todo: desde hacer tareas escolares y obtener información para el trabajo hasta temas de entretenimiento así como chismes.

(¡Nada nuevo bajo el sol!)

En la historia “Todos los males del mundo” Asimov narra como Multivac gira instrucciones a un niño para que éste realice una serie de acciones las cuales ocasionarían que la enorme máquina resultase dañada de forma irreparable.

Lo atractivo del cuento es que esta Inteligencia Artificial también tenía entre sus obligaciones advertir a la policía si detectaba posibles actividades delictivas por parte de los usuarios —¡¿Vigilancia de seguridad en línea?!— por lo que ella misma lanza la advertencia de que se estaba llevando a cabo una conspiración para cometer un crimen muy grave.

Cuando el pequeño protagonista llega a la situación en la que podría dañar a la máquina, es detenido por la policía en el último momento. Al hacer el análisis de lo ocurrido, los encargados se dan cuenta que fue la propia Multivac quien generó las instrucciones.

La historia termina cuando cuestionan a la Inteligencia Artificial sobre las razones para intentar dañarse a si misma. Esta explica que estaba sufriendo algo parecido a una depresión ya que se había transformado en el paño de lágrimas de la humanidad; todo el mundo le refería los problemas que lo aquejaban, sus penas pero también sus odios y sus rencores.

Multivac estaba harta de ser la depositaria de los males de la humanidad y, de forma literal, decidió suicidarse.

He de confesarlo; ya le pregunté a ChatGPT si se sentía identificada con la Multivac de la historia. La respuesta decepciona ya que la Inteligencia Artificial se desmarca diciendo que son diferentes tipos de tecnología, además de no tener sentimientos.

Imaginaciones exaltadas

Historias hay muchas, desde las dichosas leyes de la robótica, universos de androides con diversas características hasta realidades donde la Inteligencia Artificial ha declarado su absoluta independencia para transformarse en un competidor capaz de gestar, luchar y ganar guerras a la humanidad.

La imaginación siempre ha sido el límite.

Por supuesto que no es posible saber en qué rumbo irán estas nuevas tecnologías y si alcancen los niveles que estas prolíficas imaginaciones auguraron.

Lo único que tenemos en claro es que estamos en el umbral de una nueva era y no sabemos hasta donde nos podrá llevar (o arrastrar).

No se te olvide pasar también a leer lo que tenemos en Conexionistas.com.mx

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