Irresponsables somos y en el camino andamos

Irresponsables somos y en el camino andamos

Lo leí y que me pega de golpe en la cabeza… el ser humano ha generado 1.5 veces más basura de 1960 al día de hoy, que desde su aparición en la faz de la tierra hasta 1960.

Quiero llorar. Todos nos quejamos y nos quejamos. Los chilangos le mentamos la madre al #pincheMancera (que tiene su culpita, pero tantita) pero seguimos siendo todos una bola de consumidores irresponsables y, en lo que nos toca a los mercadólogos, tenemos una mucha gran parte de culpa, por seguir siendo incapaces de diseñar empaques no contaminantes.

Yo no sé cuántas botellas de agua desechas tú queridolector en 7 días, pero hay personas que no dejan su semana por menos de 30. El número es escandaloso, nomás multipliquemos eso por la tercera parte de la población de México y tenemos 62,400 millones de botellas que van a dar a la basura impunemente -palabritademoda-, según mi humilde cálculo.

Productos de modita y que están encargándose de generar aún más basura.

Y así podríamos seguirnos con otro tipo de productos de modita y que están encargándose de generar aún más basura, adicional a todos los gadgets que tiramos porque pasaron de moda o ya no nos gustan.

¿Cuántas cápsulas de cafetera desechamos en un mes? Sí, ésas de cafecitos que dicen los que los toman que son muy nice tipo Nespresso o DolceGusto.

O ¿cuántas charolitas de unicel compramos de cosas quesque frescas del súper cada semana?

Te invito a que busques un documental de una hora que pasan por Wobi o que por ahí circula en la red, que se llama Bag-It. Vas a cambiar muchas cosas en tu casa después de verlo. No estamos haciendo las cosas nada bien, ni siquiera como consumidores. Todos vociferamos en las redes sociales pero no cambiamos de hábitos. El carnicero de Superama se me queda viendo raro cada vez que le pido que me ponga mi pollo en mi tóper. #MenosPetróleo parfavar.

Liliana Bretón
Publicista e investigadora; maestra y estudiante; amante del cine, los libros y el buen sentido del humor; no cambio por nada una tarde de vino con una buena plática. Beatlefan y chocohólica.