Hoy arrancan los Juegos Olímpicos de Invierno ( Los JJ. OO ) y seamos honestos: en México esto suele sentirse como “evento lejano”, casi como si estuviera pasando en otro planeta.
Y no es que no nos gusten los deportes… es que no tenemos conexión emocional con la nieve. Nosotros crecimos con futbol, box, béisbol, lucha libre… no con esquí alpino y curling.
Pero ojo: que no lo consumamos tanto en LATAM no significa que no sea enorme. Porque en Europa, Estados Unidos y Canadá, los Winter Olympics son un monstruo cultural, mediático y comercial.
Aquí es donde se pone interesante.
En esos mercados, el invierno no es solo deporte: es identidad. Es lifestyle. Es aspiración. Y eso se traduce en algo que a nosotros como marketers nos importa muchísimo:
Inversión publicitaria fuerte, patrocinadores globales, derechos de transmisión carísimos y marcas peleándose por estar asociadas a esa narrativa premium de “performance + aventura + elite sport”.
En otras palabras: mientras aquí vemos los Juegos como “un contenido curioso”, allá se viven como una plataforma brutal de posicionamiento de marca.
Y por eso las marcas lo aman: porque los deportes de invierno tienen un aura diferente. Se sienten más aspiracionales, más premium, más “high-end”. No es casualidad que ahí se suban marcas como Rolex, Omega, Audi, Visa, Samsung, Coca-Cola… porque el contexto lo permite.
Ahora… hablemos del subtema que me parece aún más poderoso.
Mientras los Olímpicos siguen siendo el gran escenario institucional, el verdadero “nuevo fan” se lo está llevando otro formato: los X Games.
Porque los X Games entendieron algo que el olimpismo todavía batalla en transmitir:
El snowboard, freestyle ski, big air y todo lo extremo no se vende como disciplina…
se vende como “pop culture”.
Y eso cambia todo.
Hoy la audiencia joven (Gen Z) conecta más con el estilo, la música, el lenguaje visual y el vibe rebelde del deporte extremo que con la solemnidad olímpica.
Entonces la pregunta no es si los JJOO de Invierno son relevantes.
La pregunta real es:
¿quién está ganando la batalla por la atención?
¿el deporte institucional… o el pop culture del deporte?

💡 Food for thought
Si, HOY arrancan los JJOO de Invierno y México todavía no se engancha… no es porque “no haya nieve”.
Es porque todavía no hemos construido una narrativa cultural de nuestro país alrededor de los deportes invernales.
Cada vez vemos más mexicanos viajando a esquiar, más aspiración alrededor del lifestyle de montaña, e incluso esfuerzos puntuales de destinos como Vail o Whistler tratando de empujar el mercado latino.
Pero hoy sigue faltando lo más importante:
convertir los deportes de invierno en algo que se sienta cercano, aspiracional y relevante para México… no solo como “viaje de lujo”, sino como comunidad y estilo de vida.








