La población mexicana se está transformando. El perfil de “nación joven” está quedando atrás para dar paso a una madurez donde los mayores de 60 años representan el 12,8% de la población nacional, y esto está impactando positivamente en el mercado de maneras particulares. México ha visto la consolidación de la Silver Economy , un ecosistema económico que engloba todas las actividades, productos y servicios diseñados para satisfacer las necesidades de los adultos mayores, aprovechando su poder adquisitivo para dinamizar sectores que antes se enfocaban exclusivamente en audiencias jóvenes.
Según el Análisis Prospectivo de la Silver Economy y el Ecosistema Físico-Deportivo en México , realizado por EAE Business School , este cambio poblacional está generando una presión positiva sobre las industrias que promueven la longevidad activa, convirtiendo el bienestar en una prioridad de gasto para las familias mexicanas. “La silver economy en México está transformando el consumo en un motor que prioriza la vitalidad y la salud preventiva por encima de los modelos tradicionales de gasto”, analiza Ángel Moreno Inocencio, profesor del área de Comunicación y Marketing de EAE Business School.
“Las empresas hoy deben comprender que la madurez demográfica está reconfigurando las reglas del mercado, exigiendo propuestas de valor que validen la autonomía del adulto mayor”. Est a nueva mentalidad se traduce en una demanda de espacios y productos que brinden un estilo de vida vigoroso, entre los que el sector fitness es el más fuerte. México se ha consolidado como el líder en unidades económicas de América Latina, alcanzando los 20.642 establecimientos al cierre de 2024, un crecimiento del 66,8% impulsado en gran medida por la especialización en el nicho sénior.
Sorprendentemente, los datos de participación física desafían los estigmas de la edad, pues el 49,6% de los hombres y el 39,6% de las mujeres mayores de 55 años son activos físicamente, siendo este último el grupo con mayor participación en toda la población femenina del país. Este comportamiento ha impulsado el mercado de suplementos y nutrición deportiva, valorado en más de 277 millones de dólares, con un enfoque creciente en combatir condiciones como la sarcopenia. “Las marcas que liderarán el 2026 son aquellas que reconozcan al consumidor sénior como un usuario tecnológico y activo, no como un simple comprador de nostalgia», advierte el experto de EAE Business School. “Con un 83% de penetración de internet en el país, el fitness digital y la monitorización remota de la salud son oportunidades de oro para integrar a una población que busca, ante todo, calidad de vida y prevención”.
Además , esta tendencia alivia las finanzas públicas porque la popularidad de los productos pensados en la Silver Economy termina, por efecto rebote, aliviando la saturación de los sistemas sanitarios. La popularidad de los productos y servicios que alientan la longevidad activa a través del deporte y la buena alimentación mejora la vida individual de los mayores y esto termina reduciendo el gasto en tratamientos de enfermedades crónicas que hoy superan el billón de pesos anuales. Es un beneficio evidente, teniendo en cuenta que el sobrepeso y el sedentarismo, según el análisis de EAE Business School, son una carga económica que podría reducir el PIB nacional en un 5,3% anual hacia 2050.
“La salud se ha transformado en el activo más valioso de la economía mexicana, impulsada por una generación que demanda ser protagonista de su propia longevidad”, concluye Ángel Moreno. “Las empresas que sepan profesionalizar su oferta hacia este nicho, integrando desde nutrición personalizada hasta infraestructura segura, verán el éxito en 2026”.
