Inicio Artículos Ni con despilfarro se limpia la imagen.

Ni con despilfarro se limpia la imagen.

imagen Peña Nieto

Pues es muy triste atestiguar la campaña de cierre del sexenio de la presidencia actual en México.

La última semana del mes pasado, en un tuit -como si ya fuera el canal oficial de todos los políticos del mundo- se nos avisa el inicio de una ‘compartición de experiencias’, que en realidad ha resultado ser un abominable bombardeo propagandístico de spots totalmente lleno de argumentos carentes de credibilidad, seguramente como consecuencia de un mal humor social o de percepciones equívocas que tenemos los ciudadanos… ya ves cómo somos.

Y así, uno a uno ha ido saliendo cada día un mensaje diferente de lo que desde allá arriba consideran que fueron los errores o los más criticados sucesos durante el sexenio.

Lo que es hacer las cosas desde el escritorio, deveras, sin tomarle la temperatura al sentir de la sociedad.

Para empezar, si hubieran hecho un poquito de investigación, los mensajes se hubieran escrito de forma que expusieran lo que el público necesita escuchar y no lo que el equipo del presidente quiere decir. Eso le resta relevancia al receptor quien, en lugar de identificarse, cuestiona cada frase del contenido.

En segundo lugar, la historia de este sexenio se escribió día a día en tiempo presente. Las crónicas se van escribiendo en tiempo presente aunque se vayan contando en tiempo pasado. Por más que le metan dinero a subsanar la imagen de la autoridad sexenal y su moribundo partido, la imagen del presidente y sus amigos ya no se puede subsanar. Ya casi está en pre-prensa.

Y tercero… de verdad no entienden que no entienden: una de las principales razones por las que se auto-asesinó ese partido que ya va de salida fue el irrefrenable e impúdico dispendio de recursos, en todos los ámbitos. Y no conformes con ello, se echan un derroche de presupuesto diario durante el mes del informe quesque para informarnos, cuando en verdad nos tiene sin cuidado de lo que quiera deslindarse este presidente de ustedes y el jabón que utilice para lavarse las manos.

Diferente hubiera sido despedirse más discretamente, sin tanta alharaca, o por lo menos sin presumir que nos dejan un México mejor. Los datos duros hablan y no, señor casi expresidente, no estamos mejor.

#YaSiénteseSeñor