Oye, y tú…¿Conoces bien a quienes están asociados contigo?

Mente y corazón abiertos

Sin duda que la mejor forma de tomar la vida, es con una mente y un corazón abiertos, dispuestos a aceptar lo que viene, tratando de comprender los porqués y las historias detrás de cada persona con quien nos cruzamos en la vida, con el fin de tener una convivencia armoniosa que, en muchos casos, puede llegar incluso, a la amistad.

Y este enfoque, nos lleva a una vida agradable, tranquila, con una variedad increíble de historias de vida, de temperamentos, de gustos, ideas, en fin. Como personas, este enfoque en la vida, pareciera ser el secreto para la felicidad, especialmente en estos tiempos, en los cuales se está poniendo cada vez más difícil el acercamiento personal con aquellos que nos rodean… o a quienes rodeamos.

¿Y en los negocios?

Sin embargo, en los negocios, la situación se vuelve un poco más delicada.

Si metes tiempo, dinero y esfuerzo en desarrollar una amistad que en algún momento se quebranta, pues le pones fin, tan-tán, aquí se rompió una taza y listo. Algunos meses de duelo y pronto, todo vuelve a la normalidad.

Pero en el aspecto NEGOCIO, no todo es tan fácil. El iniciar una relación de negocio con cualquier persona – incluso esa persona que consideras tu mejor amigo/amiga- tiene otras implicaciones que es importante que consideres antes de meter la pata.

Porque una relación de negocio implica, además de plena confianza, el conocimiento del objeto del negocio y de la forma de operarlo y una asociación hasta cierto punto, oficial.

Hablo de “Asociación”, porque llegar a una sociedad es un paso adelante que requiere la intervención de expertos legales, contables y de otros tipos, con el fin de que todo quede plasmado adecuadamente en actas que den legalidad a esta sociedad.

Todos hemos sabido de negocios que fracasan, simplemente porque los socios de pronto, no coincidieron en la forma de cerrar una operación. O no estuvieron de acuerdo respecto al manejo de las finanzas, impuestos, etc. Algo en lo que debemos de poner especial atención siempre: debe haber coincidencia en los Valores y Creencias de los socios.

Y estamos hablando de asociados que pueden ser solo de dos personas. Esto se ve mucho en negocios, como en Bienes Raíces, donde estar “asociado” con otra persona, pareciera ser lo ideal para poder atender con mayor eficiencia a los clientes. Y muchos piensan que el simple hecho de que están en la misma actividad y se caen bien, es suficiente para colaborar y lograr buenos resultados.

La gran mayoría, se salta uno de los pasos más importantes en cualquier “sociedad”, que es ponerse de acuerdo y establecer las bases del juego.

Todo comienza con: Me caes bien, te caigo bien, ya nos conocemos, ambos queremos trabajar en lo mismo. Pues vamos a trabajar juntos. Ya, somos socios! Fabuloso! Y comienzan a compartir sus contactos, conocimientos. Comparten un interés y se agradan mutuamente, y piensan que esa es la clave para generar grandes resultados.

Nada más alejado de la realidad.

Olvidaron definir las bases para su relación.

¿Cuánto tiempo vamos a dedicar a nuestra sociedad?

¿Cómo vamos a manejar los gastos?

¿Cómo trataremos a nuestros contactos?

¿Qué es lo que nos va a distinguir de los competidores?

¿Como serán repartidas las ganancias? ¿Qué gastos serán incluidos como gastos de operación y cuáles serán considerados gastos personales? ¿Y la familia? ¿Podemos llevar hijos al trabajo? ¿Cuál será nuestro sitio de trabajo? ¿Tenemos horario?

Y estas preguntas son solo al inicio para comenzar a operar bien en sociedad o asociación con otros profesionales. Aplican lo mismo para los Asesores Inmobiliarios, que para los jóvenes que inician su negocio de diseño, o de administración de Redes Sociales, o cualquier otra actividad en la que decidimos colaborar con otras personas, sea una, dos o más.

Las empresas invierten miles de dólares en seleccionar a sus asociados. ¿Y tú?

Las grandes empresas, que son exitosas, invierten grandes cantidades de dinero, tiempo y expertise de algunos profesionales, para establecer las bases y seleccionar a cualquier persona que va a integrarse a su organización.

Seguramente ya has participado en algún proceso para conseguir empleo en organizaciones nacionales o internacionales. En todas las exitosas, pareciera que todo está perfectamente pensado y coordinado.

Citas, entrevistas, exámenes de todo tipo, grafológicos, psicométricos, de conocimientos, más entrevistas. Antes que otra cosa, una gran investigación sobre cada persona. ¿Qué ha hecho en el pasado? ¿Qué resultados ha brindado? ¿Qué dicen de él/ ella los que han trabajado junto a él?

Además de todo lo anterior, las responsabilidades de cada persona en la organización, se encuentran definidas con claridad. Idealmente, antes de entrar a una empresa, tienes perfectamente claro qué es lo que se espera de ti. ¿Qué resultados debes de brindar?

Un gran error que cometen muchas empresas, es buscar al asociado que necesitan hoy. ¿Qué asociado buscas tú?

asociados

El mundo y los mercados cambian. También los clientes.

¿Te has puesto a pensar en las características, conocimientos, incluso actitudes, que vas a requerir dentro de cinco años? Siempre es  conveniente pensar en el futuro, pues mas temprano que tarde, nos va a alcanzar. Y me pregunto por qué no pensamos en tener junto a nosotros a personas que ya están preparadas para ese futuro, en vez de contratarlas para hoy, esperando que en el futuro, sigan siendo efectivas. Tendremos que invertir mucho en su capacitación y desarrollo para que sigan siendo efectivas en algunos años. Y si tu como un joven emprendedor o emprendedora, solo estás pensando en tener junto a ti alguien que te acompañe, piénsalo dos veces. Una asociación debe servir para impactar mejor, para crecer, para concretar, para alentar, para cuestionar.

¿Es importante seleccionar bien a nuestros asociados?

Una buena venta, puede depender de la forma en que se exprese tu asociado. De la forma en que se vista, del lenguaje que utilice. Del nivel de conocimientos del producto; de la puntualidad, de cuánto escucha, de cómo procesa la información para responder a los cuestionamientos del cliente.

Piensa que esa persona con la que estás decidiendo asociarte para colaborar, debe hacerte sentir tan confiado, como si tu mismo estuvieses manejando cualquier situación.

Con esto, te invito a que la próxima vez que pienses en asociarte con cualquier persona, para llevar a cabo algún negocio, lo lleves a cabo, pero considerando siempre los puntos que aquí he presentado.

Si lo haces, estoy seguro de que tu asociación tendrá muchas probabilidades de éxito, logrando las metas que establezcan mutuamente y con claridad.

También es bueno preguntarte de vez en cuando: ¿Soy el asociado ideal?

Gracias por leerme y espero que me dejes tus comentarios aquí abajo.

También te agradezco que puedas compartir, invitando a tus contactos a leerme.

JL

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