Super Bowl, super marcas
Cada año, cientos de columnas de marketing se escriben alrededor del Super Bowl. Se repite el ritual, análisis de los anuncios, rankings de los “mejores spots”, debates sobre creatividad, storytelling y grandes presupuestos. El Super Bowl sigue siendo el gran escaparate para las marcas, las mejor posicionadas, las que invierten millones de dólares en un anuncio de 30 segundos, las que aprovechan el momento para presentar un producto nuevo o reforzar su posicionamiento global.
Son anuncios dónde los que estamos involucrados en marketing hablaremos por semanas. Los desmenuzamos en juntas, los citamos en presentaciones, los usamos como ejemplo de “cuando las marcas lo hacen bien”.
Creatividad en estado puro, ideas bien ejecutadas, referencias culturales claras, humor inteligente o nostalgia estratégicamente colocada. Producciones impecables. Marcas que contratan a los artistas del momento, a los directores más reconocidos, al mejor talento disponible. Todo para asegurarse que, durante medio minuto, nadie cambie de canal ni mire el celular.
Aquí están algunos ejemplos de este año:
Xfinity recurriendo a la nostalgia colectiva con Jurassic Park.

Amazon llevando la voz de Alexa+ con Chris Hemsworth a un terreno donde alguna vez todos hemos temido que podríamos estar.

Starbucks usando a los Seattle Seahawks para reforzar su vínculo con la cultura deportiva local.
Son anuncios memorables, diseñados no solo para verse, sino para comentarse, compartirse y analizarse.
¿Y en México?
En México replicamos el ejercicio año con año. Escribimos columnas, hacemos recopilaciones, celebramos la creatividad ajena. Sin embargo, pasamos por alto un detalle fundamental, la mayoría de los espectadores mexicanos ve el Super Bowl por televisión abierta, generalmente en canal 5. Esos anuncios de los que tanto hablamos no se transmiten ahí. Solo pueden verse completos en tiempo real si se tiene televisión satelital o acceso a alguna plataforma de streaming.
A eso se suma otro punto clave, muchas de las marcas que se anuncian durante el Super Bowl simplemente no existen en México. No tienen presencia comercial, no tienen puntos de venta, no tienen una oferta local.
Para el espectador mexicano, se convierten en una serie de anuncios bien hechos, sí, pero sin posibilidad real de conversión.
Entonces, considerando que en México hay alrededor de 48 millones de fanáticos del fútbol americano, surge la gran pregunta ¿deberían las marcas nacionales invertir en mostrar sus mejores anuncios durante la transmisión local? Yo creo que sí. Pero no como un esfuerzo aislado ni como un simple “también queremos estar ahí”.
La estrategia no puede empezar el día del partido. Debería construirse semanas antes en redes sociales, con contenido que genere expectativa, conversación y contexto. El Super Bowl no es solo un evento deportivo; es un fenómeno cultural, un punto de encuentro entre deporte, entretenimiento y publicidad. Y las marcas que entienden eso juegan con ventaja.
Algunos ven el Super Bowl por el juego, otros, por los anuncios. Y muchos más lo vieron este año únicamente por el show de medio tiempo y la aparición de Bad Bunny. Esa diversidad de motivaciones dice mucho sobre cómo consumimos los eventos hoy y sobre el reto que enfrentan las marcas para ser realmente relevantes.
Tal vez la verdadera pregunta no sea quién tuvo el mejor anuncio, sino quién entendió mejor a quién le estaba hablando.
¿Tú por qué lo viste? Cuéntame en los comentarios y no te pierdas los #MartesdeMarketing
P.D. No creas que olvidé el anuncio de Pepsi, simplemente creo que ya lo vimos demasiadas veces, ya se comentó, analizó y hasta se copió mucho. Pero si por alguna razón no lo viste, te dejo el link al video:









