Abracemos el positivismo

Te cuento.

Hace un rato que decidí bajar mi ración de noticias diarias por repetitivas… y porque me estaba saturando de pensamientos negativos, de los cuales yo mismo puedo generar suficientes sin necesidad de influencia exterior.

Gracias a Dios (cualquiera que sea el nombre de tu Dios, si acaso tienes uno), tengo acceso a internet y las redes sociales que, en dos o tres teclazos me permiten conocer más o menos, la situación de mi ciudad, mi país y en general, del mundo. Ya, durante el día y dependiendo del tiempo disponible, escucho a dos o tres comentaristas con cierta credibilidad (no mucha, debo aclarar), que me hacen poner los pies en la tierra y me ayudan a formar mi propia versión de lo que está sucediendo.

La realidad es que, últimamente, mi propia versión se parece mucho a la de los medios de comunicación sensacionalistas.

¿A alguien más le sucede así?

Las cosas no van bien, para muchos. Para otros, la vida sigue su curso sin complicaciones aparentes – por ahora – y otros definitivamente no han sido tocados, simplemente porque cuentan con lo suficiente (contactos, riqueza, estudios, educación, visión, y más) para tomar decisiones. Muchos han decidido “no estar” más aquí y han hecho maletas, con todo y empresas, para explorar nuevas oportunidades.

Y yo, estoy aquí, bien, trabajando, observando lo que sucede y participando en todo lo que apoya mi particular punto de vista respecto al país que quiero. Creo que habemos muchos así. Los he visto en las calles, en sus autos, con pancartas. Los leo en todas las redes y sinceramente, lo que escucho, lo que leo y lo que veo, no es como para que todos vayan por la vida sonriendo, alegremente abrazando a todos y cantando “singing in the rain”. Más bien se están protegiendo de la lluvia, cuando no es que están protegiendo sus propiedades de la misma, si no es que ya las han perdido.

Y me pregunto: ¿En realidad estamos en un momento en que podemos hablar de ser positivos?

La respuesta es ¡SI! Un SI GIGANTE.

Nunca hemos necesitado más, ser y empujar lo positivo como hoy. Claro que, sin olvidar el momento que vivimos. Sin dejar de hacer nuestra parte para que el país y el mundo sean mejores. Sin olvidar que los únicos que sufriremos las consecuencias de no actuar, somos nosotros y los hijos de quienes tienen descendencia.

Que quede claro que, por “ser positivo”, no me refiero a dejar de ver lo negativo. Ni a sonreír todo el tiempo, ni a entregar tu vida al sacrificio para el bienestar de otros. Tampoco me refiero a la corriente surgida en Europa allá en los inicios del siglo XIX y menos a ver en YouTube o en IG videos que hablan de las cosas bellas, positivas que puedes hacer, y olvidarte de ellos en cuanto cierras la ventana de la aplicación, para seguir siendo la misma persona que eras antes.

Me refiero a adoptarlo como una norma de vida. Y hay muchísimas cosas que podemos hacer cada día, cada hora, cada minuto para impactar positivamente, ya sea en nosotros mismos, en otros o en la misma sociedad.

¿Quieres ejemplos?

Te doy algunos. Pero promete que vas a intentar adoptar, algunos por lo menos.

Impactar positivamente a tu sociedad:

  • Defiende a quien no puede defenderse, ¡incluyendo los animales!
  • Infórmate de lo que está sucediendo a tu alrededor. Socialmente, en lo político, en lo económico. Si no te afecta hoy, recuerda que hay un mañana.
  • SONRÍE, canta, baila siempre que puedas. Nuestra sociedad está llena de caras largas, tristes, molestas.
  • Arréglate como gustes, siempre y cuando no seas una mancha en el paisaje. Se pulcro.
  • Recuerda tus orígenes, a la gente que te ayudó a estar donde estás hoy. En la mayoría de los casos, recordarlos no es suficiente. ¡Haz algo por ellos!
  • Sé amable con todos, pero ten en cuenta que no todo mundo va a ser tu amigo. Esto incluye a tus vecinos y tus compañeros.
  • Vigila tu salud todo el tiempo.
  • No voltees tu cara a las situaciones injustas. Quien está involucrado puede necesitar la ayuda de alguien como tu. Observa a aquellos que son MUY cercanos a ti. Puede ser que el pánico les impida hablar.
  • Ayuda a que por lo menos alguien más, sonría ante la vida, cada día.

Impactar positivamente en tu trabajo: (ya sea que volviste a la oficina o sigues en home office)

  • Sé honesto. La honestidad, no significa “no robar”. Significa: trabaja a 100 el tiempo acordado, haz tu mejor esfuerzo, brinda tu mejor resultado, siempre.
  • Sé una luz para tus jefes, para tus colegas, para tus clientes. Que seas siempre un punto de referencia para lo mejor.
  • SONRÍE, aunque te esté llevando el chamuco.
  • Despotrica en privado, con quien puede ayudarte. Pero siempre desahógate.
  • Siempre mira hacia arriba… o hacia afuera. Si aspiras a quedarte en la organización, mira hacia arriba. Si no, mira hacia afuera, comienza a explorar tus siguientes pasos, sin descuidar el trabajo actual.
  • Ama tu trabajo. Si no lo amas, es mejor dejarlo.

Si eres emprendedora o emprendedor:

  • Sé cuidadoso con lo que ofreces y con lo que entregas. Que la entrega sobrepase por mucho a la oferta. Necesitamos este tipo de experiencias positivas.
  • Cuida tus actitudes. Conozco algunos ejemplos de pequeñas empresas que iniciaron muy bien y fracasaron, no porque el producto o servicio fuese malo, sino porque la actitud del emprendedor era deplorable. Sé el motivo por el que tus clientes van a tu empresa. Se más valioso que tu producto.
  • SONRIE, aún en la adversidad. Llora, grita, despotrica, con alguien que pueda ayudarte. Nunca en público.
  • Aprende que, teniendo una empresa, nunca “haz llegado”. Siempre habrá algo que aprender, un nuevo producto o servicio que ofrecer, algo más que hacer para impactar positivamente a todos a tu alrededor.

Como ves, estas, que son solo algunas de las cosas que podemos hacer para impactar positivamente nuestro entorno, no son nada complicadas, por lo menos para leerlas y estar de acuerdo. Lo complicado es llevarlas a cabo.

¡Te reto a que lo hagas!

Muchas gracias por leerme.

Como siempre, agradeceré tus comentarios aquí abajito. Es muy sencillo y me ayudan mucho!

JL

José-Luis González S.
Me motiva y emociona apoyar el crecimiento de la gente. Con más de 40 años en organizaciones mundiales, más mi práctica independiente, exploro los talentos y áreas de oportunidad de las personas, para después apoyar su crecimiento como coach/asesor e instructor. Y cuando llega el momento de invertir en un bien-raíz, te llevo de la mano para que descubras playas sin fin y propiedades de ensueño.

Este autor escribe en Soy.Marketing los días lunes de cada dos semanas.

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Juan carlos

Te conozco desde hace muchos años y te clasifico como positivo y vives como recomiendas vivir. Sonriendo y analizando tu entorno. Cómo siempre tus consejos ayudan a mantener el espíritu positivo y en alto. Sin desatender nuestro canal informativo, debemos ser más participativos socialmente

José-Luis González S.

Juan Carlos, que gusto que leas mis columnas. Muchas gracias por tu comentario.

cuauhtemoc

Saludos positivos

José-Luis González S.

Saludos!

Excelente Columna sin lugar alguna lo que comentas es clave para un crecimiento interno que se reflajará en nuestro diaroo vivir.
Gracias por ese positivismo y tus recomendaciones.
Felicidades!

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