Chau, 2023 lleno de wokes y vacío de Reasons Why

Damas y caballeros: se terminó el 2023 prácticamente.

Solamente quedan pendientes las entregas de proyectos con el presupuesto que le sobraba al cliente, mandar facturas, esperar el aguinaldo y gastarlo en los intercambios con “los del área” y el tour de los Separos Resorts organizado por los Alcoholímetros Inc., hacer choques de copas con el pretexto de “vernos antes de que se acabe el año” y no olvidemos las inevitables compras de pánico, y las tan esperadas cenas animadas por las espectaculares peleas por los terrenos del abuelo.

Ah, y también hay que entregar el plan para el 2024, que espero que hayan apartado un muchito para hacer Social Listening (guiño, guiño).

Seguramente no soy el único que a estas alturas se siente como la locomotora de Dumbo tratando de subir el cerro, jalando vagones llenos de elefantes, leones, hipopótamos y payasos mientras digo “podré subir”; aunque, lo único que lograré subir será mi peso y la deuda en mi tan machacada tarjeta de crédito.

A pesar de ello, este humilde columnista no podría estar más emocionado por llegar a estas fechas; y no es porque le urja ver que su familia se pelee por los dichosos terrenos (que ni existen), ni por tragar como si fuera bacanal en la Grecia clásica; sino porque es la tercera navidad de la Generala.

Reasons why por las que una niña decora un árbol de Navidad con adornos rosas y azules.

Muero por verla emocionada jugando con el arbolito y abriendo esos regalotes bien merecidos por su carita toda hermosa. Además voy a aprovechar para jugar con ella todo el día y ver por enésima vez a Plim-Plim.

Por eso vale la pena diciembre nada más, específicamente en esta etapa de mi vida. Bottom line: ese sería mi Reason Why como Papá Luchón de la Generala.

Teóricamente: el Reason Why consiste en que las marcas aporten “pruebas tangibles” para convencer a los consumidores sobre cuál es el beneficio básico de su producto o servicio. See what I did there?

En 2020, se viralizó el video de una doctora posiblemente inglesa y medio controversial, recomendando NO QUEDARNOS EN CASA.

El Desafío en la Ejecución del Piso de Ventas | Ernesto Luebbert & Hans Hatch

A diferencia de las burradas que decía el entonces subsecretario de Salud en México, la idea  de esta señora tenía un poco de más lógica: al estar encerrados, perderíamos defensas y nos volveríamos más vulnerables a otras enfermedades, además de la COVID-19. Por eso, proponía salirnos y reforzarnos al estar en contacto con la naturaleza. Yo ya me veía en Chapultepec, echado en el pasto cual parista de la UNAM mientras me hacía de anticuerpos, aunque nunca pasó.

¿Eso que tiene que ver, Tío Presno? Ahí les va, denme chance:

La idea original de la cancelación en redes fue interesante durante 2 segundos: hacer una mejor sociedad; y con la aparición de los dichosos “wokes”, todo eso se fue por el WC, provocando una autocensura brutal que hasta el día de hoy existe.

La autocensura está convirtiéndonos en una sociedad sin anticuerpos sociales porque a todo les ven “red flags”. Sí, todos las tenemos, pero hay que aprender a lidiar con ellas desde una perspectiva crítica y con un actuar consciente y tangible, y no jugar a ser los wokes tratando de caer bien a otros usuarios.

Los “wokes” entienden tácitamente el concepto del “Reason Why”. Sin embargo, se quedan cortos porque se concentran en lo discursivo y creen que se tangibiliza su Reason Why con un like o un follow.

Razones por las que un grupo de mujeres sostienen carteles que dicen “Te amo pero sigo siendo mujer despierta”.

No nos confundamos: apoyar ideológicamente un movimiento está bien (“cada quien sus cubas”), ¿pero qué valor tiene ser woke compartiendo contenidos para encajar socialmente si no hay una prueba tangible detrás de su discurso?

Son muy pocos los que realmente hacen donativos o siquiera demuestran un apoyo tangible a un grupo vulnerable y aun así es cuestionable cuando lo hacen (porque buscan likes y follows, baby). Al mismo tiempo, veo que los autocensurados se pierden la oportunidad de demostrar su Reason Why a través de la comunicación.

Las marcas y las personas en general necesitan urgentemente demostrar congruencia entre su discurso y sus acciones. Consecuentemente reforzará su Reason Why, sumará positivamente a su reputación, su credibilidad y su autoridad. Es decir: si dicen que son buenos papás, cuiden y convivan con sus hijos. Si dicen que respaldan un movimiento, donen o den apoyos. Si dicen que no van a tomar porque luego les cae el alcoholímetro, no tomen y pierdan su aguinaldo. ¿OK?

Nos leemos pronto. Felices fiestas.

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