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5 consejos para ayudar en momentos de crisis

consejos para ayudar en momentos de crisis

Tras los sucesos ocurridos el pasado 19 de septiembre en los que el terremoto cimbró el país (y nuestro modus vivendi), hemos visto a los mexicanos volcarse para apoyar a todo aquel que lo ha necesitado; tanto así que, por momentos la ayuda ha sobrepasado a la necesidad. No es necesario hablar de la maravillosa respuesta en todos sentidos o lo grande de los corazones mexicanos porque, ha quedado de manifiesto. He querido abordar la ayuda desde una perspectiva útil para momentos tan desastrosos como el que estamos atravesando o tan sencillos como dar una mano a un amigo en necesidad emocional. Y es que, visto de ambos lados, suele ser tan difícil para el que ayuda como para quién lo necesita.

Cuando ayudamos a alguien, esa felicidad resuena profundamente dentro de nosotros. Esa es nuestra recompensa. Pero ¿les ha pasado que quien desea ayudar termina necesitando ayuda y en lugar de mejorar la situación, termina por volverla más compleja? No sé si me expliqué bien, pero estos días nos han dejado un buen ejemplo para explorar; aquellas personas que asistieron a las zonas de desastre tratando de ayudar con todas sus fuerzas, que actuaron con el corazón, pero terminaron sufriendo agudas crisis nerviosas que implicaron que terceros se ocupasen de ellos.

Existe un término psicológico llamado hiper-empatía; un fenómeno que explica cómo los humanos pueden reflejar los sentimientos de los demás y sentirlos en carne propia; es decir, somos capaces de sentir el dolor y el sufrimiento de otra persona hasta el punto extremo. Por ejemplo, si un trauma le sucede a usted, y una persona hiperempática se acerca para ayudarlo, dicha persona podría consumirse tanto con su sufrimiento que sus papeles podrían revertir.  A pesar de que las buenas intenciones son totalmente apreciadas, en ocasiones, la actividad de nuestro cerebro sobrepasa la buena voluntad.

Aquí hay algunos consejos para ayudar en momentos de crisis que no solo te ayudarán, sino que también harán que la gente a quien brindas tu apoyo se sienta mejor consigo misma.
1. Primero cubre tus necesidades

Puede sonar egoísta pero no lo es en absoluto. No te sientas mal por tomar el café de la mañana al que estás acostumbrado antes de ofrecer tu ayuda. Come, duerme y satisface tus necesidades de tal forma que te sientas fuerte y pleno mientras ayudas.

Quién no se encuentra estable no es capaz de brindar ayuda eficaz por más que así lo quiera.

2. Permanece en calma

La situación no es sencilla o agradable para quién necesita la ayuda. Quién la brinda debe fungir como el punto de equilibrio ante la situación en cuestión y no hay manera de hacerlo si se encuentra estresado, nervioso o asustado.

Enfrentar circunstancias que resultan extremas para las personas a quienes se está apoyando, requieren que haga su mayor esfuerzo para conservar la calma.

3. Mantén límites saludables

Reconoce en primer término que los problemas de otras personas no son tu responsabilidad.

Como mano amiga, nuestro papel es estar allí para apoyar, no para hacernos cargo de los problemas de otras personas. A veces nos importa tanto que nos ocupamos de los asuntos de otras personas como si fueran nuestra responsabilidad.

Resolver crisis nos convierte en versiones mejores y más fuertes de nosotros mismos; el hecho de que su término no sea el esperado debe tener el mismo efecto en nosotros. Aunque suene por demás trillado: la intención cuenta y cuenta mucho

4. Reconoce cuándo y cómo ayudar

Contrario a lo que creemos, a veces ayudar significa permanecer al margen o apoyar de formas diferentes. En el ejemplo que hoy nos atañe, conozco gente que no se sentía capaz para llegar a los derrumbes y cargar escombros o emocionalmente fuerte como para ver la muerte de sus conciudadanos. Es válido, tengo un amigo por ejemplo que ayudó haciendo diseños para comunicar las necesidades en centros de acopio, quienes aportaron económicamente, en fin… ayudar no necesariamente implica encontrarse físicamente en el lugar.

5. No te sientas Superhéroe

Si quieres ayudar lo primero que debes tener en cuenta es que ese momento no se trata sobre ti mismo, sino de aquel o aquellos que necesitan ayuda y la situación por la que están pasando. Enfoca tu energía es resolver sus problemas. Ya sea que el afectado requiera solamente que lo escuches o sea necesario ensuciarse las manos; siempre mantén el ego a raya.

Cierro estas líneas con un tremendo gracias, a todos aquellos que desde sus posibilidades han brindado lo mejor de sí mismos y han estado dispuestos a dar demás.

¿Algún otro consejo?

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