Cuando el metaverso nos alcance

El metaverso quizá sea una palabra nueva para muchos, incluyendo niños y jóvenes de la generación Z y sin embargo, estos últimos han estado jugando los últimos años en los universos de Fornite, Minecraft, Roblox, entre otros.

Han crecido con el Internet y no imaginan su vida sin acceso a la red.

Se comunican con sus pares a través de diferentes canales digitales de acuerdo a qué tan cifrada quieren que quede la información. Escapan del radar de sus padres y han creado nuevos lenguajes que solamente ellos pueden descifrar.

Ellos impulsan cambios en el comportamiento de otras generaciones y establecen una nueva forma de interactuar entre ellos y las marcas.

Y ahora tienen a sus pies el metaverso.

La generación Z y los young millennials encuentran en Fortnite su metaverso. Interactúan, compran con dinero real y asisten a conciertos de diferentes artistas como Travis Scott, J Balvin o Ariana Grande desde la comodidad de su casa.

Y son ellos quienes tienen más probabilidades de invertir en esta nueva realidad.

Tan solo por mencionar un ejemplo, un joven o adolescente de la generación Z invierte cerca de $7,000 al año en aditamentos (skins) para su avatar dentro de Fortnite.

¿De dónde sale la idea del metaverso?

El concepto de metaverso fue plasmado en la novela de ciencia ficción “Snow Crash” del autoringlés  Neal Stepenson en 1992.

Su visión del metaverso se trata de una Calle de 216 kilómetros con forma de planeta esférico, en una época posterior al internet donde los avatares interactúan unos con otros. Pero esa visión no está nada lejos de la realidad.

El metaverso es una red de entornos virtuales en los que muchas personas pueden interactuar entre sí, construyen historias, escenarios y personajes a los cuales dotan de aspecto físico, ropa y objetos que los acompañan.

Es un espacio donde cualquiera puede vivir una experiencia inmersiva y replicar situaciones de la vida real, pero también vivir momentos que salen de la realidad.

El metaverso tiene 3 características básicas:

Interactividad: Los usuarios se comunican e interactúan con usuarios de cualquier lugar. Tienen la capacidad de influir sobre los objetos, los escenarios y por supuesto, los usuarios.

Corporeidad: Las personas adquieren una representación corpórea llamada avatar para dar vida a su identidad.

Persistencia: Funciona a pesar de salir al mundo físico.

Hasta ahora el metaverso se ha utilizado con fines de ocio y lo encontramos a partir de los videojuegos. Pero existen muchos otros metaversos.

La compañía Facebook, llamada ahora Meta, es una de las principales competidoras en la creación de un nuevo universo virtual que va más allá de un juego. Meta se plantea que a través de la realidad aumentada y virtual, utilizando un visor 3D, la gente podrá viajar a diferentes espacios, conseguir trabajo, ir de compras y estudiar.

Diferentes empresas de tecnología, de marketing y hasta de bienes raíces, han comenzado a invertir en este “nuevo mundo” en el que próximamente se podrían dar una gran parte de las transacciones comerciales globales.

Marcas y metaverso

Los ejecutivos de marketing han llevado a las marcas brincando de red en red creando su presencia en muchas de ellas. Primero fue Facebook o Instagram, después entraron a TikTok, ahora tienen puesta la vista en el metaverso.

Pero es importante subrayar que las marcas más innovadoras tienen presencia ya desde hace un par de años en los universos virtuales. La clave ha sido aparecer ante los ojos de lo generación Z de manera no invasiva, ya sea patrocinando eventos o con presencia de marca de manera muy natural.

Uno de los metaversos que mayor desarrollo ha tenido es Decentraland, universo que cuenta con su propia criptomoneda. Este metaverso está impulsando el valor de los NFTs (Non -Fungible Token)

Los NFT funcionan a través de la tecnología Blockchain. Son un bien digital que posee un certificado de autentificación y representa algo único, como una obra de arte. Son un activo que no puede ser intercambiando por otro y su valor depende del precio en la vida real y de la especulación que genera.

Hoy en día existen muchas personas que están invirtiendo en propiedades y en NFTs dentro del metaverso, lo hacen porque creen que el valor va aumentar con el tiempo, y una vez que eso suceda, podrán vender dichas propiedades por más dinero.

Esta forma de comercio en línea se ha disparado en el último año. Y aunque aún faltan algunos años para que quede establecido un metaverso tal y como Facebook lo está soñando, muchas marcas se están anticipando y están comenzando a comprar espacios espectaculares en el mundo virtual.

Se anticipa que ir de compras será algo común en el metaverso, lo cual tendrá impacto tanto en la vida real como en la vida digital de las personas.

Pero el metaverso necesita mucho desarrollo tecnológico para hacerse real, se requiere una gran infraestructura computacional, servidores para almacenar toda la información que será generada y conexiones a internet más rápidas.

Ya veremos cómo se desarrolla todo en los próximos años.

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2 comentarios

  1. Wow, este tema de las nuevas tecnologías es impresionantemente interesante, las nuevas generaciones son increíbles.
    Muy interesante tu artículo y con información muy valiosa.

  2. Querida Astrid, te felicito por tu nuevo artículo. Muy interesante e importante tu investigación. Gracias por compartirlo ? ?

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