Supongo que no es ninguna sorpresa para nadie que, a estas alturas, ya la mayoría de las agencias de marketing hayan adoptado el uso de la inteligencia artificial. Pero de usarla a usarla bien, son cosas totalmente diferentes.
Y es que la IA es una herramienta milagrosa, pero no puedes confiar en que lo haga todo, y además, bien. Ni tampoco, para mantener la competitividad en esta ajetreada industria del marketing, puedes permitirte no utilizarla, pues bien implementada, es una herramienta excelente.
Es por eso que hoy os vengo a presentar el Modelo Centauro, sobre cómo debe usarse la IA. Y ojo, que esto no es nada nuevo, ya que esto lo acuñó años atrás el mundialmente famoso ajedrecista Garry Kaspárov tras su histórica derrota ante la computadora Deep Blue de IBM.
La tesis se basa en el binomio computadora-humano, complementandose a la perfección. No confundir con el modelo cyborg, ya que en este último modelo no estaríamos hablando de complementación, sino de compenetración, la difusión de la línea ficticia en la que se distingue claramente cuando la IA actúa y cuando lo hace el humano.
Como aplicar el Modelo Centauro al Marketing Digital.
Como mi buen amigo Miquel Parramona, experto en automatización industrial, siempre me decía, toda acción repetitiva es altamente automatizable. ¿Y cuáles son aquellas acciones que las agencias hacían regularmente para elaborar nuestras estrategias y que consumen mucho tiempo? La minería de datos, detección de patrones, y sobre todo en el campo del SEO, la investigación de palabras clave, palabras clave semánticas, benchmarks competitivos… La IA ha ayudado considerablemente a recortar esas horas de investigación y análisis. Lo que antes tomaba horas o incluso días, ahora toma minutos.Entonces, el humano debe de intervenir con aquello que la IA no puede remplazar, el juicio estratégico, la ética, el contexto cultural del sector, la relación con el cliente,… Pero tampoco creas que la función del humano es la de “supervisar” el trabajo de la IA, sino la de decidir desde el principio cuándo y en qué se le delega el control.En qué fallan los 2 extremos…
Por un lado tenemos las agencias que abrazan la IA por completo, para ser más competitivas, más rápidas e incluso poder ofrecer servicios que antes no ofrecían. Pero hay un riesgo en muchas de estas, y es que si no lo hacen correctamente, diluyen la autenticidad y la propuesta de valor de sus clientes, haciendo que todos sus clientes acaben sonando y viéndose iguales.
Además, según el working paper realizado en Harvard Business School, y publicado en la revista Organization Science, quienes utilizan la IA fuera de su “zona de dominio” (“la frontera irregular” de Ethan Mollick), son más propensos a no acertar, y llegar al error más rápidamente, y con mayor confianza
Luego estan las agencias (pocas), que rechazan la IA por completo, lo que hace que pierdan velocidad, y por tanto competitividad ante el resto.
Conclusión
La Inteligencia Artificial, finalmente ha llegado a las agencias y las marcas para igualar el suelo para todos aquellos que querian competir de tu a tu con las grandes agencias y marcas, asi como años atras lo hicieron las Redes Sociales.
Finalmente las agencias y las marcas, para evitar que la autenticidad y la propuesta de valor no se pierda, deben buscar metodos que alcen el techo.
