El mundo de Babel

El mundo de Babel

Cada cabeza es un mundo, y cada persona habla el idioma que crea en su mundo.

Hoy entendí que vivimos hablando idiomas diferentes incluso con la gente más cercana. En tus redes sociales personalizas tu información, pero también personalizas el contenido, tú eres 100% responsable del contenido que consumes. Poco a poco has seleccionado a tus proveedores de contenido, desde que creaste tus perfiles de Facebook, Twitter, Instagram, Pinterest, YouTube, Snapchat, Vine, toda red en la que tengas un perfil. Si de pronto crees que Facebook se ha vuelto aburrido, te tengo noticias, tú lo creaste así, y de igual forma, está en tus manos hacer de tu newsfeed lo que tu quieras.

Y es precisamente eso, cada persona ha plasmado en sus redes sociales su mundo, lo que le interesa seguir, leer, consumir diariamente. Así que en el momento que veas un artículo que te gusta o una foto que te impresione, ten la confianza de compartirla porque es compartir tu mundo con el resto de nosotros. No, no nos va a molestar conocerte, saber tus gustos e intereses, por el contrario puede ser lo que nos ayude a conocerte. No te sorprendas que cuando estás emocionado por una noticia que leíste y empiezas a hablar con un amigo o colega no sepa de que hablas, muy probablemente en su radar ese tema no aparece, quizá él no sea fan de Marvel como tu, o tu no seas fan de Avicci como él.

Si, todos hablamos un lenguaje diferente, todos tenemos en mente temas diferentes, priorizamos la información de formas muy diferentes, pero al final del día vivir inundados de tantos temas todo el día puede nos alimenta de cultura popular y eso nos puede dar tema de conversación sin fin con un montón de gente.

Quizá no lo notas, pero cuántos artículos lees al día? Tal vez equivale a leer el periódico cada día, eso que solían hacer nuestros padres y abuelos, tú lo estás haciendo diario pero en formato digital y seleccionando el contenido. Pero, no me desviaré en hablar de la cantidad de contenido que consumimos, el foco es qué consumimos, es saber que llegamos al punto en el que nadie consume exactamente el mismo contenido que tu, es simplemente imposible.

Piénsalo, en una pantalla te aparecen al menos 4 actualizaciones, aunque 2 personas tuvieran la misma pantalla, influenciado por tus gustos, hábitos, momento de vida, sentimientos, todo tu contexto y entorno decidirás a qué le prestas atención.

Eso es lo que permite que percibas el mundo en una forma totalmente distinta a alguien más. Y si a eso le sumamos, que la percepción lleva una gran parte de interpretación y decodificación que igualmente se ve definida por el ser complejo que eres, tenemos como resultado que incluso si alguien leyó lo mismo que tú, en su mundo puede resultar en algo totalmente diferente.

Personalmente me parece sorprendente como hemos adquirido la capacidad de consumir y sintetizar información, cambiar de tema e incluso tener charlas simultáneas. Este tema es delicado, muchos dirán que sufrimos de falta de atención, que vivimos en multitasking extremo que somos aprendiz de todo y maestro de nada. Para mi es una evolución total de la comunicación, de nuestra convivencia como sociedad. Claro que podríamos hablar de cómo incluso la comunicación ha adoptado el esquema fast food y es desechable, ya no profundizamos, hablamos de todo y nada.

Al mismo tiempo el poder de palabra que nos da, para bien o para mal, no hay una verdad total y absoluta, como bien sabemos, eso puede llevar incluso a la guerra.

Y si sigo por este camino puede derivar en uno de mis temas favoritos, filosofía, y entonces abrir un debate sobre realismo, idealismo y relativismo.

En lo personal me quedo con Kant y Nietzsche, por lo que entenderán que mi naturaleza es estar fascinada porque no exista una verdad absoluta y poder tener una plática sin fin sobre cualquier tema y saber que nadie tendrá la razón 100%.

Abiertamente lo puedo decir, ¡soy una feliz habitante del Mundo de Babel! Pero al mismo tiempo soy consciente de que el resto del mundo no vive en mi cabeza, estoy trabajando mucho en tenerlo presente y dar una introducción antes de hacer un comentario random. Quienes me conocen, saben que mi tren de pensamiento es un shuffle lleno de sorpresas y que lucho con esto todo el tiempo. Porque mi gente me lo ha dicho, se los comparto: La siguiente vez que quieras compartir una idea, da algo de contexto, comparte el link junto y después tu opinión para que todos entremos al mismo tren y podamos profundizar en el tema, aprender y opinar también.