Revista de Marketing y Negocios

El otro frente de batalla: el marketing en los conflictos

[post_header]

Los conflictos no solo se pelean con armas, también se disputan con slogans, cámaras y hashtags. En pleno siglo XXI, cada batalla en el campo tiene su espejo en la narrativa digital, y quien controla la historia, controla también la simpatía internacional, el flujo de dinero y hasta la opinión pública.

Y para eso, se necesita algo más que diplomáticos: se necesita marketing.

Los conflictos modernos no solo se libran en el campo

Desde el siglo pasado, los gobiernos entendieron que no basta con ganar terreno, también hay que ganarse a la gente. Y para eso, se debe contar una buena historia.
Una donde el país propio es el defensor de la justicia, la libertad o la paz.
Una donde el otro es el villano, el invasor o el enemigo de la humanidad.

Eso no ha cambiado. Solo evolucionó. Hoy no se reparten volantes o carteles impresos, se diseñan campañas digitales, se activan influencers patrióticos, se editan videos con estética cinematográfica y se crea contenido listo para viralizar. Porque en un conflicto moderno, no basta con disparar… también hay que hacer que se vea bien.

Propaganda con filtro de Instagram

La línea entre propaganda y publicidad es cada vez más delgada. Ambas manipulan emociones, apelan al miedo o al orgullo, y buscan provocar una acción.
En un conflicto, eso puede ser enlistarse, donar, boicotear, compartir una causa o simplemente tomar partido. Y el marketing tiene todas las herramientas para lograrlo.

Las marcas también toman postura

En un mundo donde todo comunica, las grandes marcas no se pueden mantener neutrales. No por convicción moral necesariamente, sino porque su reputación está en juego.
Durante el conflicto en Ucrania, decenas de empresas abandonaron operaciones en Rusia, no porque fueran obligadas, sino porque sabían que quedarse era una sentencia para su imagen internacional.

El silencio también comunica. Y en un entorno tan polarizado, no tomar postura es una postura.

La estética del conflicto vende

Curiosamente, los conflictos no solo se narran… también se capitalizan.
La estética militar —uniformes, camuflaje, aviones, escudos— se ha vuelto parte de la publicidad comercial. Se usa para dar fuerza, drama o “seriedad” a un producto o una marca.
Lo vemos en películas, videojuegos, campañas de ropa o incluso anuncios de autos. El conflicto se transforma en contenido, y el contenido se transforma en consumo.

Los conflictos modernos no solo se libran en el campo: también se pelean en la percepción pública, en los medios y en los feeds.

Así que la próxima vez que veas un video “épico” de un país enfrentando a otro, con música cinematográfica, filtros perfectos y una narrativa de héroes y villanos…
pregúntate quién lo hizo, por qué… y qué quiere que pienses.

TAGS:

Alfredo Velazquez

Economista y Creador de Contenido

Soy Alfredo Velázquez y encontré en la economía una forma de entender y combatir la desigualdad. No creo en el simple “échale ganas”; hay causas estructurales más profundas. Por eso, me dedico a explicar economía de forma clara y humana, para que todos puedan entenderla y cuestionarla.

COMPARTIR ARTÍCULO

Facebook
Twitter
Telegram
WhatsApp

DEJAR UN COMENTARIO

No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!

DESTACADA

ÚLTIMAS PUBLICACIONES

10 VIDEO NOTICIAS

10 noticias  de la semana en marketing    No te las pierdas.

10 noticias de la semana en marketing No te las pierdas.

ARTÍCULOS RELACIONADOS