miércoles, febrero 24, 2021

En la nueva religión, COVID es el Dios.

Estamos contagiados de información, mala información, desinformación o sobreinformación, los síntomas más allá de los conocidos como la fiebre, dolor de cabeza, tos, dificultad para respirar hoy son ¿saludo o no saludo? ¿Choco el puño, codo o nada?, ¿me tomo la foto con o sin cubrebocas?, el juicio a quienes salen de sus casas tiene secuestrada nuestra vida entera por las decisiones que tomamos a raíz de la pandemia. Han surgido muchos policías COVID pendientes de la falta de precaución y compromiso social que se supone debemos considerar, me pregunto ¿hasta qué punto tenemos el derecho, obligación o responsabilidad de juzgar cómo viven los demás?.

Surge un nuevo Dios de la nueva religión, feligreses predicadores de los nuevos mandamientos, exigiendo al prójimo: “lávate las manos”, “usa cubrebocas”, “ponte a un metro de distancia”, “no salgas de tu casa” porque es pecado y serás castigado con la muerte, y si no te mueres, serás juzgado por los nuevos apóstoles implacables que te culparán al ser una oveja descarriada y serás [email protected] de la secta. 

Es bien sabido que la religión intenta controlar a través del miedo (y si no me creen les sugiero que lean al filósofo inglés, matemático, escritor y premio Nobel, Bertrand Russell pa´ empezar),  y sin querer este artículo me lleva a recordar cuando me divorcié y un sacerdote me dijo que estaba en pecado y no podía comulgar hasta que lo resolviera, me sentí aislada, rechazada, enjuiciada por él y la sociedad, justo como se sienten muchos que actúan en contra de los nuevos mandamientos, afortunadamente renuncié a formar parte de esas arcas y me encuentro libre de esos prejuicios religiosos, pero bueno, no quiero desviar el tema.

En el afán de que mi propuesta tenga un poco de sentido, les dejo la definición de religión que Wikipedia me hizo favor de regalar: “Conjunto de creencias religiosas, de normas de comportamiento y de ceremonias de oración o sacrificio que son propios de un determinado grupo humano y con los que el hombre reconoce una relación con la divinidad (un dios o varios dioses)”.

 Las nuevas creencias y normas de comportamiento humano nos dicen que si nos infectamos o infectamos a otros podemos morir y haciendo una analogía resulta pues que el “sacrificio que son propios de un determinado grupo humano y con los que el hombre reconoce una relación con la divinidad”,¿no les parece que la divinidad nos lleva al sacrificio en grupo que evidentemente proviene de reconocerla?.

Al ser la religión un sistema de creencias con doctrinas y prácticas sobre cuestiones de tipo existencial, moral y espiritual, surgen nuevos apóstoles covidianos, que exigen sea respetado o más bien temido este nuevo Dios, sino ya sabemos que pasa en caso extremos, pero antes de llegar a eso, nos topamos con un sinfín de juicios y señalamientos que hoy por hoy todos tenemos derecho y respaldo de otros feligreses a evidenciar, señalar, juzgar y exigir que las cosas se lleven en cuanto a lo establecido por los nuevos mandamientos.

No quiero redundar, y mucho menos trato de hacer creer que el virus no existe, pero nuestro comportamiento me lleva a sentirme en la inquisición de la nueva era, y la pena de muerte se vive en las redes sociales mucho antes de que pueda ser llevada a cabo por el castigo de esa nueva divinidad en la cual creemos sin dudar, como un dogma en el cual depositamos nuestra confianza en los medios y los sistemas que rigen el actuar de la humanidad. 

Y para finalizar, ¿no será que este nuevo Dios-COVID, nos está llevando desde otra perspectiva a ser tolerantes, respetuosos, amar al prójimo y dejar en libertad a cada ser humano y sus decisiones?, ¿no será que estamos tan mal acomodados en nuestras propias vidas que tomamos la pandemia como la salida urgente a nuestras frustraciones? ¿No será que sembrar miedo es debilitarnos? ¿No será que tenemos derecho a dudar y cuestionar?.

Espero que el inconsciente colectivo del que hablaba el famoso fundador de la psicología analítica Carl Jung, se cada día más consciente.

Ana I. Garduño Organista
Ana I. Garduño Organista
Comunicóloga, entrevistadora, responsable de lo que digo, opinóloga desde los 3 años, antifeminista a favor de mujeres y hombres por igual, creadora de Lo vi con Ana, cuestiono casi todo y vivo desaprendiendo. ▶️Este autor escribe en Soy.Marketing los días viernes de cada dos semanas.◀️

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