INEGI: demografía maquillada

INEGI: demografía maquillada

Pues sí, así de la nada, el INEGI ha decidido cambiar los parámetros con los que miden los niveles socioeconómicos bajos.

La semana pasada, en un anuncio más bien en lo oscurito y sin mucho aspaviento, algunos medios estuvieron difundiendo la noticia y otros ni importancia le dieron. Quienes realmente vieron el impacto de esta decisión minimizada, trataron de hacer una especie de escándalo (o por lo menos resaltar la trascendencia de tan minimizada noticia) pero fueron voces aisladas que pasaron más bien inadvertidas.

Indudablemente, esto tendrá un impacto en la industria de la mercadotecnia y todas sus derivaciones. Habrá que ver de qué nuevos parámetros se van a sustentar los nuevos criterios para determinar quiénes son pobres y quiénes son un poquito menos.

Después de ver entre los segmentos poblacionales quiénes son los que de panzazo pasan a ser aceptados por la vibrante economía y la elitista sociedad mexicana, seguramente los niveles más altos de la escala socioeconómica también deberían sufrir algunos ajustes, para que hacer un todo congruente y con sentido.

No he escuchado ninguna declaración o comentario por parte de la AMAI, que es quien se ha encargado de definir este tipo de indicadores para nuestra industria. Sin ser factualmente del todo acertados, por lo menos nos dan algunos parámetros para correr estudios de mercado y diseñar la parte demográfica de targets para nuestras campañas en México.

O andan muy calladitos, o no están enterados o no saben qué hacer. Yo tampoco.

Lo que sí es claro, por lo menos para mí, es que este movimiento que ha sido tomado tan a la ligera, representa una maquilladita más a nuestra poco favorable y favorecedora situación económica en la que estamos envueltos. Nuestros adoradísimos y eficientísimos políticos quieren cerrar su sexenio mostrando mejores números en el escaparate interno, en el externo y, sobre todo, en los libros de historia de sus nietos y subsecuentes generaciones.

No importa que tales estadísticas no sean ciertas, ni tampoco que puedan ahora no ser comparables con las anteriores, por tener fundamentos diferentes #QuéPoca

Liliana Bretón
Publicista e investigadora; maestra y estudiante; amante del cine, los libros y el buen sentido del humor; no cambio por nada una tarde de vino con una buena plática. Beatlefan y chocohólica.