La ortografía que pasó de moda

La ortografía que pasó de moda

El otro día estaba con alguien que no es publicista y me dice “¿Ya viste qué marca tan chafa? No sabe ni escribir. Tiene un super error de ortografía.

No me dijo “qué community manager o qué copy tan chafa”. NO. Se refirió a la marca.

Y así es como un redactor publicitario se lleva entre las patas a su cliente.

Lo peor de todo es que cuando esa persona va a solicitar empleo, presume de tener buena ortografía… y le hacen una prueba en la que usa perfectamente bien la “ve” de vaca y la “be” de burro.

Tanto a empresas como a escritores se les olvida que la ortografía no sólo tiene que ver con letras, sino con acentos o con puntuación. Y ahí es donde pierden por no escuchar en su mente lo que están escribiendo. Ése es el truco: escucharTE.

Por ejemplo, los acentos:

¿Por qué si se pronuncia “video” insistimos en escribir “vídeo”?

¿O decimos “yo te envió” en lugar de “yo te envío”?

Lo que es muy pero muy común es ponerle acento a todo verbo en pasado y terminan escribiendo “trajerón” ROTFL.

No falta el que está escribiendo en subjuntivo y lo acentúa como futuro, porque como que así se ve mejor: “ella me dijo que yo se lo entregará en mano”… Yísus.

Lo mismo pasa con la puntuación…

No es lo mismo decir:

“¿Y a tí qué tanto te gusta tomar Fanta?” (donde -para empezar- “ti” ni se acentúa porque es un monosílabo que no se tiene que diferenciar con ningún otro)…

… que decir “Y a ti, ¿qué tanto te gusta tomar Fanta?”.

Lo más deplorable es que ya ni los directivos de las empresas se percatan de ello. Parece ser que la ortografía es un valor pasado de moda que cada vez importa menos y menos.

Pero ojo, chavos: una chava no tiene muchas ganas de salir con el amor de su bida, ni le interesa que alguien venga a proponerles un plan V #LoJuro

Liliana Bretón
Publicista e investigadora; maestra y estudiante; amante del cine, los libros y el buen sentido del humor; no cambio por nada una tarde de vino con una buena plática. Beatlefan y chocohólica.