Marca propia

Ya vimos en la entrega pasada que para constituirse formalmente como empresa el primer paso va de la mano de la decisión del lugar al que apuntamos o en donde vemos a nuestro emprendimiento en el corto, mediano o largo plazo. De esa decisión en la que decidimos si trabajamos nosotros solos o integramos a familiares, amigos o simplemente conocidos con la misma idea, uno de los elementos que se nos viene primero a la mente es el nombre del negocio.

Ideas millonarias

Desde referencias de experiencias personales, nombres compuestos, denominaciones en otro idioma o hasta bromas que se convierten en la imagen corporativa, partimos para sacar una serie de tentáculos que forman parte del plan de negocio, del público objetivo, del establecimiento o sucursales y, desde luego, la búsqueda de un experto en diseño que materialice nuestra intención o, incluso, nosotros mismos hacemos bocetos o dibujos para, por qué no, después hacerle 37 cambios a la diseñadora y hasta ejercicios de prestidigitación para que tengamos una marca.

Y es ahí donde, ya sea porque auguramos un buen futuro, queremos mucho el producto (incluso lo sobrevaloramos) o porque la inversión es grande y las opiniones externas muchas, es que nos vemos obligados a registrar nuestra marca. Así nada más, registrar nuestra marca propia, sin saber el fondo de la razón para hacerlo. Esa razón debe ir siempre orientada a proteger una idea que tenemos y que no queremos que nadie más se la apropie y, a veces, porque para poder exhibir nuestros productos en tiendas departamentales, es un requisito ineludible. Atentos con esto último porque el registro de una marca no es una resolución que se da un día a otro, sino que pasan meses para obtener el certificado de registro.

Ya hace tiempo revisamos algunos aspectos esenciales de las marcas, entre ellas, la autoridad ante quien se trámita y un aproximado de plazos y requisitos. Esta vez quiero platicarles de los detalles que encontrarán al intentar registrar su marca por sí mismos.

La Inteligencia Artificial

El registro de la marca, desde hace tiempo, ya tiene que hacerse vía internet, ya que, la realidad es que el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial y la materia de marcas y patentes en general ha evolucionado al uso de herramientas tecnológicas para hacer “más asequible” para cualquier persona aunque si reviste cierta complejidad.

El primer paso antes de emocionarse con el nombre y el logo, es fundamental que se realice la búsqueda en la inteligencia artificial para marcas MARCia, que es un portal donde podemos hacer el rastreo de marcas para saber si existe alguna similar en grado de confusión a la mía. En ese portal podemos colocar el nombre, la foto o el sonido de nuestra marca para determinar si existe alguna que sea similar en esos rubros y, además, que represente a la misma categoría de la mía.

Inteligencia Artificial
Marca propia y la Inteligencia Artificial

Clasifícate

Justamente, respecto de las categorías, existen, de acuerdo a la clasificación de Niza (de donde surge un tratado internacional en materia de protección de marcas y patentes) 45 tipos de productos o servicios, de donde tenemos que determinar con claridad en cuál se encuentra nuestra marca. Por ejemplo, si queremos crear un perfume nuevo, sabremos que entra en la categoría 3 porque, entre otros productos, se engloban los de perfumería.

Entonces, si nuestra marca en esa búsqueda encontramos que el logo o el nombre es similar a otro que ya está registrado y, además, pertenece a la misma categoría en la clasificación, es mejor desistir en ese nombre y buscar otro nombre más original, ya que lo que se busca es evitar confusiones en las marcas de tal forma que una persona que busque un perfume denominado La Rosa, no elija otro idéntico peor que pertenezca a otra compañía que no me gusta la fragancia.

Ls solicitud

Una vez que hayamos hecho ese análisis fundamental para elegir el nombre y el logo, debemos crear una cuenta pase en el portal Marcanet del IMPI, que no es otra cosa que abrir un perfil con nuestros datos para que se despliegue un panel de registro de marca y patente en donde, además, nos dirán el proceso de nuestra marca cuando la registremos.

Al abrir la solicitud nueva nos pide que señalemos si queremos registrar una marca (que se compone de símbolos, palabras, imágenes o la combinación de ellos); una marca colectiva (cuando un grupo de productores quiere registrar una marca); un aviso comercial (mejor conocido como slogan); un nombre comercial (como la gente cercana a un establecimiento lo conoce como “tortas el Güero”); o una imagen comercial (Conjunto de características como color, forma, etiqueta y empaque, entre otros, que combinadas y ordenadas en cierta disposición, permiten al consumidor identificar claramente un producto o servicio).

Además de describir en otro apartado e identificarlo con la categoría de la clasificación de Niza, la solicitud requiere los datos del dueño de la marca (porque ustedes pueden estar registrando una marca a nombre de otra persona física o moral, como pasa con los abogados que nos dedicamos a registrar marcas) y, otro dato importante, la fecha a partir de que empezamos a usar la marca porque, a veces, tenemos negocios ya reconocidos con logo y nombre pero que no hemos registrado, por lo que en esta parte es nuestra oportunidad para decir “sí, apenas la estoy registrando, pero funciona desde el 2004”.

Prioridades

Por otro lado, también nos pregunta si esa marca la hemos registrado en otro país porque el IMPI hace un análisis de prioridad, es decir, si alguien quiere registrar su marca de forma indebida, ustedes pueden alegar que, tan es suya, que ya la registraron en otro país en 2002 y, por lo tanto, ustedes están demostrando la prioridad para que les concedan su uso.

De hecho, respecto de los dos últimos temas (el uso y el registro en otro país), sugerimos que, junto con el acta constitutiva e identificación oficial, adjunten (esa opción se las da al final del llenado de la solicitud antes del envío) el documento en el que demuestren prioridad, es decir, el certificado del registro de la marca en otro país o evidencias de que la han usado desde tiempo atrás.

Paganado y analizando

Finalmente, cuando ustedes ya agregaron sus documentos anexos, les da la opción de pagar el trámite en línea o a través de una línea de captura y el monto a cubrir es, en este momento, de 2 mil 814 pesos para ingresas esa solicitud de registro de marca. Ya sea que paguen con tarjeta bancaria en ese momento o línea de captura después, una vez que el IMPI tiene por aprobado el pago les da la opción de firmar con su efirma o con su CURP y, ahora sí, que empiece a correr el término para el análisis de su solicitud.

Desde luego, este trámite se ha simplificado y agilizado en buena medida, sin embargo, siempre será bueno tener la opinión de un experto para evitar registrar algo indebido, ya registrado o que ni siquiera tiene la posibilidad de registrarse, pero, sin duda, la herramienta de MARCia en el IMPI ayuda a que prácticamente cualquier persona pueda hacerlo por sí misma.

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