Inicio Artículos Moda retro: ¿nostalgia o envidia?

Moda retro: ¿nostalgia o envidia?

moda retro

Los últimos años hemos observado un importante aumento en las tendencias nostálgicas en todo el mundo que nos rodea. Lo vemos especialmente en la comunicación visual, la publicidad y las redes sociales.

¿ Retro o vintage ?

Para empezar, podemos diferenciar los términos más usados en nuestra época para referirnos a esas tendencias nostálgicas de nuestra época, siendo las más frecuentes retro y “vintage”,

“Retro” es en sí un prefijo, no un sustantivo completo. La Real Academia Española lo define así: “Significa ‘hacia atrás’. Retroactivo, retrotraer”. Por tanto, en el contexto que nos ocupa, implica una acción hacia atrás, hacia el pasado. Y por extensión, lo usamos para significar las imitaciones o simulaciones de algo antiguo.

El ejemplo más claro lo podemos ver en Instagram. Numerosos filtros retro que hacen lucir nuestras fotos digitales como si de una Polaroid se tratase. A veces también nos recuerdan al ViewMaster, las diapositivas o filminas que se usaban para proyectar imágenes con luz y, en general, al estilo de imagen que caracterizaba las décadas pasadas (que, justamente, vemos mezcladas entre sí).

“Vintage” es un anglicismo no aceptado por la RAE. Proviene de la cultura vitivinícola para hacer referencia a la cosecha de un año en particular. Por extensión, lo usamos en decoración y diseño: muebles, colores, estilos, diseños, textiles, ropa, moda, etc. Pero aquí sí se trata de objetos auténticos, no imitaciones.

A finales de la década de los 90 vimos el inicio de un boom en la revaloración de lo que antes se consideraba “vejestorio” y ahora encontramos en lujosas vitrinas a precios estratosféricos. El tocador de la abuela, el tocadiscos de 33 ⅓, los espejos de plata que se van desgastando, los diseños escandinavos tan de moda en los años cincuenta y sesenta, con sus patas delgadas y alargadas, los bordes afilados, las maderas de varias tonalidades, los floreros y ceniceros en cristal murano y su versión regiomontana Kristaluxus, y un largo etcétera.

¿Nostalgia o envidia?

Estas vertientes confluyen en el gusto actual por lo viejito, que no llega a ser antigüedad. Para las nuevas generaciones es cool que algo parezca (o realmente sea) de los años cincuenta o setenta (no importa mucho distinguir una u otra década), hoy todo lo vemos mezclado: lo pop con lo underground, lo punk con lo hippie, lo art déco con lo escandinavo (IKEA incluida). El chiste es que parezca viejito y se vea nice. Y esto aplica hasta con la indumentaria y el look (camisas del abuelo, barbas y pipas hipsters y demás guardarropa con olor a naftalina).

Estas ganas de haber vivido autrefois (o en otros tiempos), esta nostalgia forzada por estar a la moda ¿se puede calificar como nostalgia verdaderamente? ¿o son las ganas que les dan a los chavos de haber vivido lo que sí nos tocó a los otros? Una especie de envidia por lo que no pudieron vivir y que evidentemente se les antoja. Y cañón.

Todo regresa, va y viene en un eterno movimiento histórico. Pareciera ser un homenaje constante al pasado, una confirmación de que “todo tiempo pasado fue mejor”. Ojalá lo hiciéramos extensivo a la conservación de los patrimonios locales y universales, y al respeto por nuestros adultos mayores, su autoridad, su experiencia y sus conocimientos. Ojalá.