Navidad y el marketing de emociones

Navidad ya está aquí. Bueno, todavía no pero las grandes tiendas y algunas marcas nos hacen ver luces por todos lados. Hay un cierto sentimiento de que ya vamos tarde cuando de pronto vemos en los locales comerciales o en las casas de algunos vecinos “atrevidos” que ya pusieron su árbol en pleno noviembre.

Para una gran parte de la gente que vivimos en occidente y haciendo a un lado el tema religioso, la Navidad tiene un efecto en nuestras emociones y generalmente ponen alegre nuestro estado de ánimo. 

El primer año de la pandemia, entre el miedo a contagiarnos y la incertidumbre del futuro, muchas personas nos dimos permiso de colocar decoraciones navideñas en nuestras casas casi en cuanto terminó el Día de muertos, al más puro estilo de Mariah Carey que cuando el calendario marca el día 1° de noviembre es momento de cantar villancicos.

Y es que la Navidad evoca sentimientos de felicidad, momentos en familia, luces, posadas y por supuesto: compras.

Las marcas se han aprovechado desde hace ya bastante tiempo del marketing emocional y que mejor momento para lanzar anuncios que conecten con las personas que esta época. 

De acuerdo con Paul Ekman, psicólogo estadounidense, existen seis emociones básicas: alegría, tristeza, desagrado, enojo, miedo y sorpresa. Estas emociones son universales y pueden identificarse en cualquier grupo social.

Navidad

La publicidad y el marketing las utilizan para conectar con los consumidores. El marketing emocional se edifica a partir de ese vínculo afectivo que la marca construye con sus consumidores tejiendo historias para que se sientan identificados, ya sea por la historia en sí o por lo emotivo del anuncio. Busca además de generar una emoción, provocar una acción en el público receptor de nuestra comunicación.

Una buena historia nos hace hurgar en nuestra memoria cuando se trata de contenidos que buscan generar sentimientos de nostalgia, otras veces buscan provocar felicidad, sacudirnos por completo y conseguir sacarnos un par de lágrimas.

Así lo hace Edeka, una cadena de supermercados alemana que desde hace ya varios años se ha caracterizado por lanzar spots que provoquen emociones en el público. Te comparto dos de ellos.

El primero que veras se llama #Volver a casa” (Heimkommen) 

El siguiente se llama “Regalo de tiempo” (Zeitschenken)

Los dos anuncios son idea creativa de la agencia Jung Von Matt y nos mueven por dentro porque nos provocan cierta incomodidad, nos hacen consientes de las cosas que se nos están olvidando por estar abstraídos en las actividades del día a día y que provocan que olvidemos qué es lo verdaderamente importante de la fecha. 

El anuncio no sería el mismo si en lugar de habernos contado una historia significativa, hubiéramos visto un típico comercial donde la gente está realizando sus compras mostrando algún producto en oferta en un almacén lleno de renos y copos de nieve.

Las marcas que logran conectar con la audiencia de manera afectiva perduran por más tiempo en la mente de los consumidores.

Cuéntame, ¿qué otros anuncios navideños que utilicen las emociones destacarías?

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