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Podcasts de chisme o de conocimiento: qué compra tu marca

Abre la lista de podcasts más escuchados de la semana, en México o en Estados Unidos, y revisa cómo arrancan los episodios de la parte alta. Buena parte entra con la misma pregunta, dicha de mil formas: “¿qué pasó?”. ¿Qué ocurrió aquella vez? Quién se peleó con quién, qué se dijo en una entrevista, qué filtró alguien. ¿Cómo sucedió un pasaje o situación mediática?

Baja unos lugares, o busca por tema, y aparecen los programas que arrancan con otra pregunta: “¿cómo se hace?”. Cómo se arma un presupuesto, cómo se negocia un contrato, cómo se lee un estado financiero. Los primeros concentran el alcance. Los segundos tienen menos audiencia, y esa audiencia llega buscando algo. Para una marca, la pregunta es qué está comprando cuando pone dinero en uno u otro.

Alcance e intención: dos audiencias que se comportan distinto

El programa de coyuntura vive de la novedad. Cada episodio compite por el tema de la semana, se escucha por curiosidad (por no decir morbo) y se olvida cuando llega el siguiente tema llamativo. Eso produce volumen, picos y una audiencia muy amplia que no llegó buscando nada en particular. El programa formativo funciona al revés en casi todo: menos descargas, episodios que se siguen escuchando semanas o meses después de publicados y gente que regresa porque quiere la siguiente parte. Esa audiencia llegó con una intención y, en buena medida, se identifica con el tema: quien pregunta “¿cómo se hace?” ya decidió que le importa. Las dos audiencias valen y las dos se pueden comprar. Lo que cambia es la forma en que conviene entrarles, y eso depende de por qué puerta entra la marca al programa.

Dos formas de entrar al mismo programa

Dentro de un mismo episodio, una marca puede aparecer de dos maneras muy distintas. Puede ser un anuncio que se inserta antes o durante el contenido, o puede ser algo que el conductor dice con su propia voz, en medio de la conversación. Para quien escucha, las dos cosas pasan en el mismo programa y casi en el mismo minuto. Para la marca no deberían ser lo mismo, porque operan con lógicas comerciales distintas, se controlan con herramientas distintas y producen efectos distintos. Aun así, en muchos planes de medios las dos terminan en el mismo line item, con el mismo criterio de costo y el mismo reporte al final de la campaña. Vale la pena separarlas, porque cada una tiene su mecánica.

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La inserción dinámica: alcance que se compra por CPM

La inserción dinámica de anuncios y el pre-roll se compran por CPM. El anuncio entra en el momento de la descarga o la reproducción, puede cambiar de un episodio a otro y muchas veces se compra vía programmatic, segmentando por geografía, horario o perfil. La marca compra impresiones, y el contexto se administra con herramientas de brand suitability: listas de exclusión, categorías de riesgo, verificación de terceros. Si un episodio toca un tema que la marca no quiere cerca, el sistema lo puede excluir o la marca puede ajustar sus parámetros. Es inventario y se evalúa como cualquier compra de alcance: costo, frecuencia y entrega comprobada. En un programa de coyuntura con mucha audiencia, este formato tiene todo el sentido.

La mención del conductor: asociación, aunque se registre como medios

La mención leída por el conductor (el host-read) y la integración del creador entran por otra puerta. La marca pasa a ser parte de la conversación. El conductor la presenta con su voz y su tono, justo después de lo que venía diciendo, y la audiencia la recibe con la misma confianza, o la misma ironía, con la que recibe todo lo demás. Eso es asociación: transfiere el tono de la conversación hacia la marca, igual que un patrocinio transfiere los valores de una propiedad. La confusión está en que muchos planes la registran como medios y la cotizan con un CPM estimado sobre descargas. Se compra como alcance y se comporta como PATROCINIO. Hay otro detalle: el brand suitability revisa el episodio, pero no puede evaluar el tono con el que el conductor lee tu mención ni lo que dijo un segundo antes. Es lo único de esa compra que la marca no controla.

Lo que se lleva la marca cuando no distingue

Aquí hay que ser claros con quien firma el plan. Si la mención leída se mide con el mismo reporte de impresiones que la inserción dinámica, el reporte puede salir bien y no decir nada sobre lo que realmente se compró. La marca pagó por estar dentro de una conversación, y esa conversación tiene un tono. En un programa que usa el morbo como ancla, ese tono suele ser el del conflicto ajeno, la burla o la especulación. Puede ser muy entretenido y muy escuchado. Cuando el conductor pasa del tema de la semana a “este episodio es posible gracias a…”, la marca queda pegada a ese registro, en la misma respiración, y el efecto se acumula con cada lectura. Muchas marcas, agencias y compradores de medios tienden a ver el host-read como una versión “más cálida” del anuncio. Lo es, y por eso mismo pesa más: la calidez viene de la credibilidad del conductor, y esa credibilidad se presta con todo y su contexto. Comprar asociación con la lógica del alcance equivale a firmar un patrocinio sin revisar con quién te estás asociando ni qué te va a transferir. Quien no distingue entre las dos compras tiende a aceptar un riesgo de marca que nunca entró en el brief.

Dos line items, dos criterios de compra

La propuesta es sencilla de escribir y pide disciplina para sostenerla: separar los dos presupuestos en líneas distintas del plan, cada una con su criterio de selección, su forma de cotizar y su forma de evaluar. Separarlas obliga a que alguien decida, de manera explícita, en qué conversaciones quiere estar la marca y en cuáles solo quiere aparecer. También ordena la negociación, porque el comprador deja de pedir descuentos por volumen sobre algo que no se debería cotizar por volumen. Además, la separación no castiga a ningún formato. El programa de coyuntura conserva su lugar en el plan, y el formativo deja de competir en una métrica que no le favorece.

El alcance, donde haya volumen

El line item de alcance se compra donde está la audiencia: programas grandes, de coyuntura incluidos, con inserción dinámica o pre-roll, CPM negociado y parámetros de brand suitability bien configurados. Se evalúa por entrega, frecuencia y costo. No hace falta que el programa comparta valores con la marca, porque la marca no habla dentro de él.

La asociación, en contenido formativo y multiepisodio

El line item de asociación se reserva para programas cuyo tono la marca sí quiere para sí: contenido formativo, que responde “¿cómo se hace?” y que tiene una audiencia con intención. Se compra por varios episodios, porque una mención suelta no construye nada. Se necesita claridad sobre qué se quiere transferir, consistencia en el mensaje y constancia en el tiempo. Una sola lectura en toda una temporada tiende a olvidarse igual que el tema morboso de la semana. Se evalúa como asociación: recordación, atributos que la audiencia vincula con la marca e intención. Las descargas sirven como contexto.

Para el creador que arma su propuesta

Lo mismo aplica del otro lado de la mesa. Un creador de contenido formativo que cotiza su integración solo por descargas compite en la cancha donde tiende a perder frente al programa de coyuntura. Le conviene separar su oferta: inventario dinámico a CPM para quien busca alcance, e integraciones por paquete de varios episodios para quien busca asociación, con el perfil y la intención de su audiencia como argumento principal. Una audiencia que llega a aprender se cotiza distinto que una que llega a enterarse.

La próxima vez que revises un plan de medios, busca dónde quedó registrada la mención leída por el conductor. Si está en el mismo renglón que el pre-roll, con el mismo CPM y el mismo reporte de entrega, la marca está comprando asociación sin haberla decidido, y el tono de ese programa ya le pertenece un poco.

Lo que dice de la audiencia

También esto nos lleva a evaluar a la audiencia, que ingenuamente confunde algunos de los programas que parten del ¿qué pasó? como contenido edificante. Lo cual no es una realidad, claro, de todo se puede aprender y conocer a fondo un caso polémico y mediático y repasar lo que sucedió contado por sus actores o repasar la vida de alguien puede dar la apariencia de estarse “cultivando” intelectualmente. Nada más lejos de la verdad, porque el gancho tiene que ver con el morbo-especulación. Cómo dirían alguno ¿desde dónde lo está haciendo? (el creador y la audiencia) ¿desde el deseo de conocimiento o del simple deseo de saber que pasó a fondo en X situación? Caso contrario a un tutorial profundo, a un análisis, o a una entrevista que muestra credenciales y que luego comparten experiencias que amplían conocimiento. La diferenci ¿Qué fue lo que te pasó? es muy diferente al ¿Cómo le has hecho?

Víctor Alvarado

SVP de Score Media Hub

Interticket, Inc., casa de representación que comercializa la publicidad digital del futbol mexicano e hispano en Estados Unidos. Lleva más de 30 años en la mercadotecnia deportiva. Fue director de Mercadotecnia de la Federación Mexicana de Futbol y trabajó en OneFootball en Berlín, Alemania. Da clases en el Johan Cruyff Institute.

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