Somos lo que vemos

Si tuvieran la posibilidad de tener una conversación con cualquier persona que haya existido sobre este mundo, ¿a quién sería ?, estoy segurísima que no faltaría quien eligiera a Luisito Rey para saber qué pasó con la mamá de Luis Miguel (también lo pensé), pero decidí al  filósofo erudito de la comunicación Marshall McLuhan, quien además fue uno de los fundadores de los estudios de los medios y profesor visionario canadiense; entre muchas otras frases la más famosa ha sido “el medio es el mensaje”.

 “Para McLuhan, los medios no sólo eran la radio, la televisión, los impresos, etc., sino que eran todos los objetos que constituyen una extensión del hombre; es decir, una prolongación o amplificación de alguna de las funciones u órganos del cuerpo.” (Cita textual de su biografía).

McLuhan tenía el concepto de que “somos lo que vemos”  y partiendo de esta premisa es que apunto mi observación hacia los resultados actuales de nuestra relación amor-odio con los medios de comunicación.

¿Hasta qué nivel de profundidad puede llegar la autobservación para darnos cuenta de quiénes somos?, ¿Cómo poder determinarlo?, el juicio y la critica son ejercicios que se practican de manera constante, creando un músculo tan fuerte que es capaz de sostener redes catastróficamente inútiles, miles de comentarios mordaces y guerras mediáticas interminables, pero ahí estamos siendo jueces y parte de una bola de nieve que por supuesto nos arrastra pensando que tenemos libertad de opinión, pero esa libertas solo aplica hacia afuera, evidenciando y enfatizando los errores que otros cometen, sus desavenencias y fracasos en la mayoría de los casos, pero también se encuentra la idolatría, endiosando a seres que con o sin talento son amados y reconocidos por cualquier razón y vamos del odio al amor graciosamente arrojando numeritos para las estadísticas de las cuales formamos parte y de esa manera hacer más fácil la chamba para los que dictan el siguiente paso.

Me pregunto, ¿qué diría McLuhan de alguien que pasa su tiempo quejándose en las redes sociales?, suponiendo que es posible obtener su respuesta me gustaría contarles antes la explicación que me dio una persona cuando le pregunté ¿por qué te quejas y atacas en redes?, se van a sorprender de su respuesta:

 “No estoy haciendo eso, solo doy mi opinión de lo que no estoy de acuerdo”, ¡NO SE ESTÁ QUEJANDO! ¡Plop!, en su cabeza no lo hace pero en sus respuestas hacia otros los acusa de eso y no agrego evidencias porque no quiero problemas jaja. Me sorprende la falta de autocrítica que vivimos, las redes son un bote de basura para muchísimas personas que evaden su propia circunstancia, y sí, ya se que va a sonar cursilísimo pero si cada uno de nosotros se preguntara y analizara ¿por qué veo lo que veo?, ¿estoy evadiendo algo en mi vida?. ¿Se han dado cuenta que muchas de las cosas que vemos nos alejan de nosotros mismos?, esa paciencia que se requiere para entendernos y conocernos se la llevan los medios y con toda intención, y si el medio es el mensaje entonces ¿cuál sería?, tengo mi propia interpretación pero no se las voy a decir, si alguien quiere saberla escríbame y yo feliz de intercambiar perspectivas. 

 Pero bueno, ya me estoy desviando del tema así que continúo. Si mi admirado McLuhan pudiera responder a la pregunta de alguien que pasa su tiempo quejándose en las redes sociales, quizás diría que: el medio de comunicación en sí está determinando el tipo de actividad y la respuesta del consumidor, así que más allá de enfocarme en el quejoso en cuestión, es el medio al que nosotros recurrimos para “ser” y eso en sí ya habla de quienes somos, el problema es no darse cuenta que formamos parte de un medio con destino claro, nosotros podemos estar confundidos pero ellos no, y creemos ser libres como cuando el perro corre en el jardín “con libertad” pero en el jardín. 

Se complica por la falta de alternativas de medios, y parece que solo nos queda crear suburbios y aullar tan fuerte como se pueda para encontrar dentro del medio a la manada con la cual podamos ser libres en nuestro propio jardín. Y hablando de libertad, palabra que solo de escribirla me eriza la piel por la profundidad de su significado, les dejo otra frase fascinante del maestro.

 “Estamos en un coche yendo hacia el futuro utilizando sólo nuestro espejo retrovisor.

Habrá que empezar a utilizar todos los espejos que tenemos para tomar una dirección más consciente y clara para darnos cuenta que la verdadera libertad surge cuando nuestras decisiones no parten de lo que determina el inconsciente individual o colectivo y aunque sea paso a pasito decir “aquí y así ya no”.

Ana I. Garduño Organista
Comunicóloga, entrevistadora, responsable de lo que digo, opinóloga desde los 3 años, antifeminista a favor de mujeres y hombres por igual, creadora de Lo vi con Ana, cuestiono casi todo y vivo desaprendiendo.

Este autor escribe en Soy.Marketing los días viernes de cada dos semanas.

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