Revista de Marketing y Negocios

Tag: empresas

Dos personas se sientan en un sofá con televisores antiguos sobre sus cabezas —uno rojo, otro amarillo— frente a un fondo blanco liso, encarnando el encanto peculiar de las coincidencias.

Entre huevo y gallina ¿Qué fue primero? “Las coincidencias”

Las coincidencias a veces suceden. Dos personas (o tres o varias) pueden tener la misma idea y ejecutarla. Sucede con frecuencia en nuestro negocio. Pero una cosa es que se te ocurra y otra es que la lleves a cabo. Todo en este mundo de las ideas está regulado por la ley de propiedad intelectual y todas esas cosas que

Dos personas se dan la mano en una mesa con iconos de comunicación digital y de nubes superpuestos, que representan la lealtad en los negocios modernos, mientras otra persona se sienta cerca sosteniendo un portapapeles.

La lealtad no paga

Muchos empresarios ven falta de lealtad en los millennials, quienes valoran el desarrollo personal y laboral, buscando propósito y equilibrio en sus vidas.

Un hombre con camisa blanca y corbata está sentado en un escritorio, gritando enojado en un teléfono fijo mientras levanta un dedo, como si dijera: "El cliente no importa".

La soberbia corporativa: El cliente no importa

Hay empresas que han crecido a través de la tecnología y que han establecido un monopolizado emporio en su clase; el asunto de la atención al cliente simplemente se la pasan por el arco del triunfo.

Dos mujeres están de pie juntas; una sostiene una máscara blanca sencilla con agujeros para los ojos frente a sus caras, ocultando parcialmente sus expresiones, un eco de la gente disfrazada de gente decente.

La gente disfrazada de gente decente

Desde siempre he sido bastante ingenua, pensando que vivimos en un mundo justo en el que las personas que se visten de ejecutivos decentes trabajan en empresas y tienen una ética profesional, y que solamente los que se dedican a mercados ilícitos se visten garrapastrosones, se friegan y se matan entre ellos para mantenerse en el poder.

equivocarse pero no tanto

Está bien equivocarse, pero no tanto

Si te equivocas rápido, aprendes en menor tiempo y tienes oportunidad de levantarte con nuevos conocimientos para intentarlo otra vez.

[h_category_posts]