6 pasos para empezar tu startup

En una reunión de amigos se dio una conversación muy alocada en la que comenzamos a intercambiar ideas sobre qué haríamos si no hiciéramos lo que hacemos. Es decir, éramos todos profesionales de diversos rubros: comunicación social, arquitectura, medicina, abogacía y psicología.

El planteo, en medio del juego, era imaginar a qué nos dedicaríamos si hiciéramos algo distinto.

Y en esa diversidad de ideas locas, de las que nos reímos mucho imaginándolas, surgieron algunas que no lo eran tanto, y que bien podrían llevarse a la práctica.

¡Ahí fue donde sugerí que podríamos estar dándole vida a una startup!

Acto seguido vino la pregunta de mis amigas médicas y arquitectas: ¿qué es una startup?

Aunque aquí muchos ya sabemos qué es, vale recordar que “se trata de un proyecto de negocio que recién comienza, pero que tiene mucho potencial para crecer por dos motivos: satisface una necesidad hasta ahora no tenida en cuenta (o satisfecha pero de una manera compleja) y se vale de la tecnología para cubrirla de manera más eficiente.”

Ejemplos de startups que luego crecieron mucho y hoy son grandes empresas he mencionado en mi artículo anterior “¿Qué valor agregado tiene tu empresa?”

Puedo dar solo un ejemplo: Google. Comenzó queriendo facilitarle la vida a la gente a la hora de realizar búsquedas en internet, y hoy creció tanto que tiene incontables negocios paralelos de los que se nutre y sigue creciendo.

Pero en su comienzo, su idea fundamental y única era facilitar las búsquedas en internet. Tan simple pero tan importante a la vez, y con mucho potencial.

Vamos al grano: ¿Cuáles son los pasos para comenzar una startup?

  1. La idea: es común creer que tiene que empezar con una idea grandiosa. A veces, solo se trata de buscar una manera más simple o práctica de hacer lo mismo que se venía haciendo y que llevaba más tiempo y complicaciones. En resumen: hay un problema y sabemos cómo solucionarlo. Y además, hay posibilidad de crecimiento.
  2. Las personas: rodearte de gente de tecnología es fundamental, pero no suficiente. Gente con garra, con ganas de dejar todo en la cancha para crecer. Gente que no se da por vencida fácilmente. Gente altamente persuasiva.
  3. Riesgo: hay un riesgo  al comenzar una startup, pero estás seguro de poder manejarlo y conocerlo. Evaluar las diferentes posibilidades que puedan surgir frente a una primer presentación del negocio: las variables y variantes que pueden aparecer. Conocerlas te dará seguridad, y esa seguridad se debe transmitir a tu equipo y a los inversores que quieras convencer.
  4. Investigar: tener la información y datos del mercado en el que quieres empezar es tan importante como la idea: ¿qué?, ¿a quién?, ¿para qué? ¿cómo? ¿cuánto costará? Toda esta información debe no solo saberse de memoria sino conocerla a fondo para poder tomar decisiones en función de las respuestas a estas preguntas.
    A partir de este paso empieza a darle forma a la empresa. Construye tu marca y todo lo que a ella concierne (nombre, imagen, logotipos, colores, slogan, etc) La construcción de una marca implica un plan de marketing y una estrategia a seguir. Recomiendo este otro artículo como puntapié inicial: “Marketing: ¿táctica o estrategia?”
  5. Financiación: evaluar si la startup necesita o no de ayuda económica para comenzar, y de cuánto se trataría.
  6. Tecnología: herramienta fundamental de toda startup, porque con ella podemos hacer las cosas de manera más rápida o más simple o de una mejor manera.

En cuanto al punto de la financiación, hay que evaluar si se necesita dinero para empezar: a veces, con alguna ayuda económica de familiares o amigos, alcanza para iniciar el negocio. Otras veces, requiere de convencer a inversores (armar un buen pitch es importante y @regina_zuru lo resume muy bien en Twitter en solo 5 pasos) o de pedir un préstamo bancario.

Como dije en un principio, una startup no requiere de grandiosas ideas, sino que una forma de mejorar algo que se viene haciendo ya es una idea y que puede tener grandes posibilidades.

Valerse de la tecnología para lograrlo es una ventaja de las startups, y vuelvo a mencionar como un gran ejemplo a Mateo Salvatto, joven argentino que con solo 22 años hoy, revolucionó el mundo empresarial con su app Háblalo (destinada a ayudar a personas con discapacidad auditiva) y su startup Asteroid, no para de crecer. Y como mencioné en mi artículo anterior, no para de crecer y de mejorar el mundo. Y si mejora el mundo o aporta algo para mejorarlo, una startup puede tener el éxito asegurado. Un plus importante,¿no?

Lucía Laisahttp://www.ll-standsyeventos.weebly.com
Titular de LL Marketing, Comunicación y Eventos: con amplia experiencia en “business to business” Trabaja para empresas de variados rubros asesorándolas en sus acciones de marketing, con especialización en Arquitectura Publicitaria. Hoy: gestión SEO, campañas de e-mail marketing y planes de marketing global Marketing desde lo presencial a lo virtual para generar encuentros de negocios.

Este autor escribe en Soy.Marketing los días viernes de cada dos semanas.
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