Columnista: Liliana Bretón
Las prohibiciones involutivas del siglo 21
Conforme avanza el tiempo en la historia de la humanidad, nuestra especie hace ajustes en su estilo de vida para adaptarse a las exigencias modernas...
El millonario negocio del agua
Ya que ayer se celebró en el mundo el Día Internacional del Agua, te cuento una breve historia. Mi mudanza a Puebla trajo una de...
Alazraki reloaded
Nuestro amigo Carlos Alazraki no deja de sorprendernos. Me acuerdo perfecto cuando lo conocí. Su agencia de publicidad tenía poco tiempo de haberse conformado y...
Infame remedio de carcajada
Nos guste o no, el gobierno mexicano (y de algunos de los países del mundo) se caracterizan por tener excelentes estrategias y tácticas de comunicación...
La pronunciación
No hay peor crítico que el publicista o el mercadólogo, sobre todo en cuestión de marcas. Somos unos puntillosos compulsivos, quizá derivado de nuestra necesidad...
Una potente lección calma chicha del marketing
El concepto de “calma chicha” no lo tenía tan claro hasta que el miércoles pasado el presidente estadounidense Joe Biden tomó posesión de su cargo....
La empatía mercadológica
Al inicio todo este relajo de la pandemia, muchas empresas empezaron a hacer estudios de mercado para identificar cuáles estaban siendo las expectativas y necesidades...
¿Dejas Whatsapp o te quedas?
Ahora resulta que todos nos pusimos a leer los términos y condiciones de la inminente actualización de Whatsapp.
Las redes de Trump: ¿censura o sensatez?
Más allá de los sucesos lamentables en el Capitolio de Washington en el marco de la inminente e inevitable salida de Trump de la presidencia...
La desgracia de las Relaciones Públicas
Hace varias décadas, cuando hacía mis pininos en la publicidad, tuve un paciente mentor que siempre estuvo a mi lado para enseñarme las tripas del...
Palacio de Hierro desoye y se hace guaje
Una de las consecuencias de la pandemia es el deterioro de algunas empresas en el área de atención a clientes. Hace algunas semanas Liverpool estalló...
El marketing cavernícola
A veces me compadezco de los hombres, porque entiendo perfecto uno de las peores torturas por las que las mujeres los sometemos: ir de compras....