¿Cómo competir de forma inteligente?

Por más exclusivo que te sientas, lamento decirte que seguuuuramente tengas un producto o un servicio que ya existe. Perdón por la honestidad, pero excepto que hayas inventado la máquina del tiempo, es probable que si buscás, haya más de lo mismo por doquier.

Entonces ¿qué podés hacer? ¿Cómo lográs diferenciarte y ser único? ¿Cómo no ser uno más del montón y ser elegido? Estas y más preguntas del estilo, son las que más se me presentan en consultoría. Y son las más importantes de responder cuando comenzamos a elaborar nuestra campaña de venta.


Resaltar, y lograr diferenciarte harán que tu producto o servicio tenga un valor extra. Pero ¿cómo se logra esto?

Cuando vos elegís, por ejemplo una marca de indumentaria, ¿Por qué la elegís? ¿Qué es lo que te hace siempre pensar en ella cuando necesitá una remera, un jean, etc.? ¿Es el calce? ¿El precio? ¿El empaque? ¿La calidad? ¿Las promociones de financiación? ¿El estilo? ¿Por qué?

Tal vez, nunca te hiciste todas estas preguntas, porque siempre te acercaste a la casa de ropa de la marca y la buscaste porque te llamó la atención y por inercia, por costumbre; pero jamás te habías puesto a pensar el porqué. Lo primero que vas a tener que resolver es: qué elementos vas a incorporar a tu producto para que se diferencie del resto, para que el consumidor, decida comprarte: te elija. Puede ser el precio, la calidad, el servicio, algún elemento que brindes de regalo con compras mayores a un monto, la imagen, el diseño, y así miles de otras opciones más.

Es clave conocer tu producto desde todos sus ángulos, con sus ventajas y desventajas, porque esto te permitirá conocer realmente el diferencial frente a la competencia. Es muy importante contar con toda la información posible. Hay una frase, que dice algo así como “información es poder”, ¡y no puedo estar más de acuerdo! Si conocés bien tu diferencial, vas a poder explotarlo al máximo.

Ahora te cuento cómo podés iniciar este proceso de auto-cuestionario:

* Pensá en las características de tu producto: Como te dije antes, todos sus ingredientes, materiales, para qué sirve, cómo se utiliza, qué usos alternativos tiene, cuál es el segmento en que opera, qué estilo tiene (si aplica), etc.

* Qué beneficios que le otorga al cliente y qué lo hace “elegible” frente a la competencia: Esto es sumamente importante porque con estos datos vas a poder orientar tus esfuerzos de publicidad en este diferencial.

Por todo lo dicho anteriormente, es fundamental involucrarte profundamente con lo que querés vender, para sacarle el mayor jugo posible. Basta de pensar en términos: hago publicidad para vender más pero no tengo resultados. ¿Te preguntaste si realmente la estás enfocando bien? Por eso es necesario conocer tu producto, no tendría sentido invertir miles de dólares si está todo mal enfocado desde el comienzo. Porque como dije al principio: de lo tuyo, hay más. Y todos están on fire con la publicidad. La mejor forma de hacerla efectiva, es conocer bien qué vendés y en base a eso sí plantearte cómo venderlo.

Por todo esto es importante encontrar qué te hace diferente. Seguro estás pensando «pero si es una remera de buena calidad es fácil de conseguir, son todas iguales, tal vez utilizamos hasta el mismo proveedor de telas» pero es acá en donde está el arte y la creatividad.

Y acá entramos en la segunda etapa de este análisis: definir qué te diferencia de la competencia. Probablemente no sea “LA” diferencia, pero seguro haya algún punto a tu favor:

* El diseño: Color, tamaño, si tiene una ilustración, si utilizo en el packaging a un influencia, etc.

* Calidad: el material de fabricación y los recursos que se utilizan. Ej: telas sustentables y tinturas orgánicas.

* Tipo de entrega: Envío gratis, en el día, descuentos por envíos unificados.

* Precio: 2×1, mejor precio en el mercado, cupón de descuento, financiación, etc.

  • Servicio post venta: un cupón para la próxima compra, envío gratis en la 2da compra, etc.
  • Packaging: Que uno se quede con el envase donde venía el producto y poder reutilizarlo. Como las botellas del tomate picado, o las bolsas de tela en comercios.

* Repercusión: una estrategia de por ejemplo, compartir las fotos de aquellos que te mencionen, hará que más gente te elija y que los que ya lo hicieron, se sientan fidelizados.

* Estatus: Que el cliente sienta que al adquirírlo por una cuestión social. Como el famoso mate Stanley, que más allá de ser de buena calidad, generó un revuelo de locos en redes sociales al ser el termo “it” (nótese aquí que soy argentina, pues mate a todos lados).

Ahora sí, te invito a encontrar la forma mas sensata de competir, teniendo en cuenta todas tus aristas para así poder sobresalir y atraer a tus consumidores desde un lugar honesto.

Por último, pero no menos importante, siempre recordá que podés contratar asesores de marca y posicionamiento para que este trabajo, si te cuesta, sea mucho más sencillo. ¡Siempre es mejor en equipo!

Espero que este post te haya ayudado, y me encantaría escuchar si te sirvió para mejorar tu comunicación. Dejame tu comentario, ¡hasta la próxima!

Julieta Skliarevsky
Lic. en Relaciones Institucionales y posgrado en Desarrollo de negocios. Vinculada a la gestión integral de la comunicación, especialista en social media y contenidos. Trabaja en marketing digital en una agencia de publicidad. También es escritora invitada en diferentes blogs y se dedica a consultoría de comunicación de forma freelance.

Este autor escribe en Soy.Marketing los días lunes de cada cuatro semanas.
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