El tiempo corre hacia la sustentabilidad.

El otro día mientras hablaba con un amigo, quien me estaba ayudando a empaquetar unos panqués que recién habia horneado, me hizo notar que podía dejar de usar cinta adhesiva para cerrar la bolsa si lo hacía con la misma etiqueta del producto, y cito “así contaminas menos”. Y claro, estamos viviendo tiempos desesperados donde la catástrofe ambiental que hemos causado nos está consumiendo, los recursos se están acabando y necesitamos soluciones, en específico soluciones sustentables. 

Existe una rama del marketing que se llama marketing sustentable, que busca satisfacer los deseos o necesidades de su público objetivo, pero sabiendo que todos los procesos que conlleva la elaboración de este producto o servicio, desde el desarrollo, la comercialización y hasta el desecho por parte del consumidor son compatibles con el entorno, la sociedad y la economía.

Creo que hablo por muchas personas jovenes cuando digo que existe una ansiedad ecológica; desde que nacemos hemos lidiado con las secuelas de un consumo desmedido, hemos crecido con campañas de reciclaje fallidas o con productos eco-friendly de dudosa procedencia. Cada día nos preocupa más la huella ecologíca que dejamos como personas y como sociedad, buscamos productos realmente amigables con el ambiente y empresas comprometidas con la sustentabilidad. 

Un ejemplo: Mercado Libre tiene una línea de productos sustentables donde se destacó que en el último año más de 360 mil personas compraron un producto de este tipo y todo inició a través de una campaña llamada “EcoFriday” lanzada en 2016 y que para 2019 ya tenía más de 7.5 millones de visitas, demostrando que es una tendencia que va a la alza y que, tanto consumidores como productores, deben de tomar la sustentabilidad como una responsabilidad y como un estilo de vida. 

Cómo futuros mercadólogos debemos de estar siempre al pendiente de las tendencias que rigen al mundo del consumo, saber cuales son los deseos de las personas, conocer qué necesitan para vivir mejor, sin olvidar el enfoque económico para las empresas o los productores. Funcionamos como el escaparate inteligente que pone a la venta productos o servicios llamativos para que la gente los compren, pero no nada más para mejorar la vida de las personas, también la del planeta donde vivimos. 

Cuando empecé a leer sobre sustentabilidad se menciona que consiste en satisfacer las necesidades de la generación presente, sin afectar las necesidades de la futura, por una u otra razón siento que yo formo parte de una generación afectada y aunque podríamos pasarnos años culpándonos entre generaciones, lo mejor que podríamos hacer es unirnos y encontrar una o varias soluciones al problema.

Y tal vez suene muy idealista lo que digo, porque no estamos ni cerca de que todas las empresas sean socialmente responsables, ni de que toda la gente entienda por qué es importante cuidar al planeta, pero me consuela saber que estamos encaminados a generar un cambio y que existen personas en diferentes ramas que están creando prototipos, tecnologías, campañas, productos para que en 20 años sea una realidad un mundo donde lo recursos y los desechos son manejados de una manera más eficiente. El futuro no se hace pensándolo, se crea haciéndolo. 

Y bueno, si alguién tiene algun tip para que pueda empaquetar panqués de alguna manera sustentable, háganmelo saber. 

Alexi Reyes
Alexi Reyes
Me late todo lo que tenga que ver con el arte, la moda y la música. El internet me educó. Sé de todo un poco, pero de nada un mucho. El más viejo de los centennials y el más joven de los millennials. A nada de egresar de la carrera de Comunicación en la U.N.A.M., me estoy inclinando por la mercadotecnia y la publicidad.

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