Netflix tiembla como flan #not

Netflix tiembla como flan #not

En verdad me encanta este mundo de competencia, donde como consumidores tenemos la libertad de elegir variedad de productos y proveedores de servicios.

A pesar de que nos quejemos de telefonía o de internet, por ejemplo, siempre tenemos la oportunidad de irnos con el peor o con el menos malo y, aunque no nos encante la idea, tenemos una gran ventaja por encima de países donde no les queda de otra más que consumir lo que haiga, como decía aquella.

Cuando llegó Netflix a los servicios de streaming, pensamos que su oferta era única y nos encantó la propuesta. Nada como ver tus programas y tus películas a la hora que quieras, a un precio realmente asequible. A mí la verdad es que me extrañaba un poco ver algunos programas de Televisa como parte del contenido y pensé “nunca falta quien los quiera” y ya.

BLIMLuego vino Claro Video, con una alternativa en español, según algunas percepciones, y complementando la propuesta de Netflix. Hubo gente que se fascinó por poder contar “gratis” con este servicio aunque no fuera tan completo como Netflix. Por lo menos es algo alterno a la TV tradicional.

Y luego anuncian con bombo y platillo Blim… y todos nos carcajeamos de la risa. Las redes sociales empezaron a burlarse diciendo que todos cancelaríamos Netflix, para ir por los contenidos 100% Televisa y sólo de Televisa, porque además surge el amenazante rumor de que quitarían tal oferta de Netflix.

No me puedo imaginar, o por lo menos no lo conozco, a quien quiera pagar más que por Netflix por aventarse todo un menú históricamente producido por la empresa que fue la pionera en la tele mexicana y tuvo tal éxito que se durmió en sus laureles.

Ahora presentan a Blim como si fuera la gran propuesta, ofreciendo además contenidos quesque exclusivos para tal plataforma, con una campaña publicitaria que necesita de explicación.

Los mensajes publicitarios en medios impresos son como una especie de refrito de mala calidad de la campaña que ya lleva años al aire de tequila Cuervo, con figuritas humanas medio mal dibujadas, con las que nadie nos identificamos.

Y los spots de tele… pffff!

Sólo por curiosidad, en mis sesiones de grupo y entre mis alumnos me he permitido sondear la opinión acerca de estos comerciales y, en verdad, no entiende nadie. Me pregunto si en algún momento pensaron en hacer un pre o un postest, o simplemente mandaron al aire una ocurrencia así nomás, como (casi) todo lo que hace la ahora arranciada empresa televisora #nmmr.

 

 

 

Liliana Bretón
Publicista e investigadora; maestra y estudiante; amante del cine, los libros y el buen sentido del humor; no cambio por nada una tarde de vino con una buena plática. Beatlefan y chocohólica.