viernes, abril 16, 2021

¡No más disculpas! Mejor vamos a ser cuidadosos

Hace ya algunos años, tuve la fortuna de viajar con un montón de gente. Recorrimos el mundo… ¡aprendiendo, actuando e impactando de alguna forma al mundo! (por lo menos eso pensamos, aún hoy.  Una de las personas en este grupo, era Dai, un amigo de Japón. Siempre tranquilo, calmado. Colaboraba en todo lo que podía y siempre estaba calladito. Así transcurrían los días y los meses, hasta que Dai, el día menos pensado, durante una actividad, estalló.

Por primera vez lo escuché gritar ante un grupo de gente para decir: Oigan, estúpidos americanos. Estoy hartoooooooooo (así sonó en inglés) de que siempre anden pidiendo perdón. Me empujan y “perdón Dai”, se acaban la comida y “perdón”, me pisan y “perdón, no quise hacerlo”. ¿Por qué en lugar de siempre andar pidiendo perdón no se fijan en lo que hacen? ¡Me tienen harto!

Y después, volvió a su normalidad. 

Pero ese incidente, desde entonces lo he traído en la mente. Siempre lo recuerdo, porque estoy muy de acuerdo con él. Seguramente tú también conoces a alguien así, como quienes exasperaron a Dai. La típica persona que va por la vida pisando callos, cometiendo errores, empujando a la suerte y quizá arruinando buenos negocios, para él/ella o para otros. O quizá… tu eres alguien así. ¡Ups!

Todos lo hemos sido en alguna ocasión. Me refiero en este caso, a quienes lo hacen ya rutinaria y repetidamente, hasta llegar al punto en que su conducta sea más o menos aceptada como normal por el resto de la gente… hasta que “el resto de la gente” se harta.

Hay errores que cuestan vidas. ¿Recuerdas el Titanic? Esos son errores mayores. Seguro que un “lo siento” no hubiese solucionado nada.

Hablemos de los errores que algunos, tú, yo o alguien cercano, cometemos y siempre tratamos de corregir con un “perdóname”, “lo siento”, “última vez que pasa esto”.

ALGUNOS DE ESTOS ERRORES COTIDIANOS:

  • Quien siempre llega tarde, porque algo obviamente más importante que tú, se atravesó en su camino. Su argumento: Lo siento, ya sabes que siempre llego tarde.
  • Quien siempre olvida los pequeños detalles (trátese de un contrato, la compra de algo en el súper, hacer alguna llamada). ¿Y que te dice? Perdón, tengo muchas cosas en la cabeza.
  • Quien habla todo el tiempo…y le encanta y le vale que los demás no puedan intervenir en SU conversación. “Siento mucho hablar tanto. Cuando quieran hablar, díganme, levanten la mano, porque si no, yo me sigo”, es lo que te dirían.
  • Quien no cumple con su parte en un proceso de ventas… pero que va a exigir la parte de la comisión que cree que le corresponde. “Siento mucho no haber asistido a la muestra de las casas, tuve un súper compromiso. Pero qué bueno que somos un gran equipo”.
  • Quien llora cada segundo, por cualquier cosa. “Perdón, soy muy sensible”.
  • Quien siente que está bien ofender a los demás, porque sufren de alguna condición, y sienten que la vida les debe. Perdón, ténganme paciencia. Perdónenme si de pronto les miento la …Los medicamentos y mi enfermedad, me tienen muy nerviosa. Aguántenme.

Y podemos hacer la lista más larga.

Pero no se trata de eso. 

Lo que quiero recalcar, es la importancia que tiene no quedarnos en el pedir perdón, sino dar tres pasos adelante.

EL PRIMER PASO: Reconocer

Piensa: ¿Cuáles son esas situaciones, acciones, palabras por las que, en repetidas ocasiones, te encuentras pidiendo “perdón”?

No es difícil. Es más sencillo de lo que piensas y simplemente reconocerlas, te va a hacer sentir mejor. Te lo prometo.

EL SEGUNDO PASO: DEJA DE PEDIR PERDON y AGRADECE a quienes hayas afectado con tus acciones, estableciendo una solución que TÚ implementarás.

  • Gracias por esperarme siempre. Voy a cambiar eso controlando mejor mi agenda.
  • Gracias por comprender que traigo mucho en la cabeza. Voy a anotar siempre para que no se me olvide lo que me pides.
  • Gracias por escucharme todo el tiempo. Me ayuda mucho el que me escuches. Prometo que seré más conciso.
  • Gracias por estar ahí para aceptarme cuando estoy sensible. Me ayuda mucho. Voy a fortalecer mi interior para que haya menos llantos y más risas.
  • Gracias por apoyarme en este proceso que estoy viviendo. Sé que estoy muy sensible y que debo de controlar más mis reacciones.

EL TERCER PASO: Haz algo.

De nada sirve reconocer que algo anda mal y agradecer el apoyo que los demás nos brindan, si no hacemos algo al respecto. Y entonces, ya que lo propusiste en el paso anterior…

  • Tenemos que organizar nuestros tiempos. El tiempo de los demás es tan valioso como el propio. Por ello, si quedo a una hora determinada, tengo que estar ahí antes, siempre. No excusas.
  • Ten aplicaciones en tu celular, que te permitan dar seguimiento y anotar todo lo que tienes que hacer. Si no te gustan las aplicaciones, lleva siempre una pequeña libreta. No es problema tener mucho en la cabeza. El problema es no saber cómo organizar nuestra vida, nuestra agenda, para no afectar a terceros.
  • Antes de hablar, pensar muy bien lo que vamos a decir, para respetar el tiempo de otras personas. No tiene nada de malo hablar mucho, si lo que se dice es del interés general. El problema es que quienes hablan demasiado, generalmente son quienes tienen necesidad de escucharse.
  • Los amigos siempre son un gran apoyo para quien es sensible. Es mejor buscar apoyo individual, que tener a todo un grupo escuchando nuestras situaciones. ¿Quién te puede ayudar además de escucharte? Busca ese apoyo.
  • Si sabes que tus medicamentos o cualquier situación te alteran, y te ponen de nervios, se consciente de lo que puede pasar si estallas en una situación grupal o uno-a-uno. ¿Vale la pena exponerte? Entiende esa situación que te tiene alterado y llévala con alguien con quien tienes vínculos y te puede ofrecer apoyo y una solución. 

Pedir perdón no es una respuesta adecuada, cuando las cosas que hacemos o decimos, afectan a otras personas.

Deja de pedir perdón. Reconocer todas esas acciones que haces, a veces sin pensar, y que afectan a otros, te hace una mejor persona.

Y ya que las reconociste, por favor, HAZ ALGO. 

Te vas a sentir mejor.

Gracias por leerme. Agradezco siempre sus comentarios.

JL

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José-Luis González S.
José-Luis González S.
Me motiva y emociona apoyar el crecimiento de la gente. Con más de 40 años en organizaciones mundiales, más mi práctica independiente, exploro los talentos y áreas de oportunidad de las personas, para después apoyar su crecimiento como coach/asesor e instructor. Y cuando llega el momento de invertir en un bien-raíz, te llevo de la mano para que descubras playas sin fin y propiedades de ensueño.

Este autor escribe en Soy.Marketing los días lunes de cada dos semanas.

6 COMMENTS

  1. La diferencia entre hacerse responsable y justificarse… muy importante artículo, es un tema relevante al que hay que volver una y otra vez para ser cabales. Gracias José Luis.

  2. Justo es lo que le digo a la gente en lugar de disculparte todo el tiempo, mejor enfócate en lo que estás haciendo para evitar los accidentes… Me encantó tu columna… Gracias por compartir y por abrir los ojos de muchos… Bonito día

  3. Muy acertado el artículo, al momento de camviar el pedir perdón por tener cuidado de no hacerlo ayuda a no cometer errores, esto es aplicable en el ámbito laboral y familar. Gracias José Luis.

  4. Valiosa reflexión, me sirve para identificar en donde me la paso pidiendo perdón y mejor dar las gracias y modificar esos comportamientos, desde el entendimiento que da el ser un observador consciente de nosotros mismos…Gracias José Luis, me encanta leerte !

  5. Que tal José Luis. Muy acertado el tema y creo que nos deja un pensamiento siempre para mejorar. Me encantó tu idea y por eso sugiero que deberíamos hacer cada quien desde su trinchera, algo para empezar a educar a nuestra gente sobre el tema de la puntualidad, que incluso a nivel internacional nos ha hecho tan mala fama. Y en ésto seguro puedes contribuir muy bien.

  6. me encanto la columna de esta quincena muy acertada y todos tenemos algo de eso muy importante tomar las riendas de nuestra persona y procurar mejorar lo que lastima a otros también es otra manera de amarlos bien dicen que obras son amores y no buenas razones aunque creo que tampoco debemos olvidar el perdón pues aunque pongamos en acción todos los consejos que nos diste hasta al mejor cazador se le va la liebre y habrá alguna actitud o situación que no pudimos controlar . en fin siempre un equilibrio
    hasta la próxima columna.

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