Puntos cardinales para un marketing plan

Puntos cardinales para un marketing plan

Cuando llega el momento de elaborar un Marketing Plan (ya sea anual, semestral o de un solo proyecto) uno se enfrenta, como en cualquier trabajo creativo, al reto (y terror) del espacio en blanco. ¿Por dónde empezar? ¿Cómo abordar nuestro plan o estrategia? ¿Qué debo escribir primero?

Quisiera compartir algunos puntos que me parecen básicos en la elaboración de un Marketing Plan a manera de auxiliar para quienes deben emprender una tarea semejante y sienten que navegan sin ninguna orientación por dónde empezar.

  1. Establece tu marco de referencia.

    El contexto que rodea a tu marca o producto es el que va a determinar siempre tu campo de acción. Suele ser muy útil tomar la referencia de los antecedentes. ¿Qué se ha hecho últimamente? ¿Qué hay en curso en la actualidad? ¿Está funcionando correctamente? ¿Vas a seguir por la misma línea o se necesita un ajuste? Retoma como punto de partida lo que ya existe, ya sea para continuarlo o corregirlo.

  1. Identifica tus objetivos.

    Otro principio esencial además de tu contexto, será la identificación clara de objetivos. Comienza redactando con un verbo y trata de elaborar frases muy breves, claras, concisas, que vayan al punto. Otra recomendación importante: no abuses; trata de no establecer más de tres objetivos, idealmente uno solo es lo más conveniente.

  1. Traza diagramas y esquemas de comunicación a mano.

    Esto te dará una visibilidad de los pasos a seguir, antes de que los redactes. No necesitas “saber dibujar”, no se trata de eso. Simplemente traza círculos, flechas, conexiones entre los elementos, acciones, momentos, y observa cómo se interrelacionan unos con otros. Así sabrás si es el orden correcto o debes hacer ajustes (quién hace qué, cómo llegas al siguiente paso, etc.). El trazo a mano sobre papel es rápido y muy eficaz para plasmar tus ideas y corregirlas. Además, incluye palabras clave en tus esquemas, sobre todo las relacionadas con tus objetivos y tu contexto, esto te llevará a relacionar todas las partes.

  1. Aplica las mejores prácticas para elaborar tus presentaciones.

    Sé visual, no satures de texto tus documentos y procura contar la historia de manera ordenada. Ilustra tus ideas con imágenes llamativas, claras, entendibles y reduce tus textos al mínimo. Considera siempre que debes contar tu historia de modo que enganche, interese y sea comprensible. Revisa constantemente el flujo de tu historia una y mil veces, no sólo para detectar typos y errores, sino también para que te quede claro y puedas verificar que están todas las partes que necesitas.

Si bien no existen recetas ni para el éxito ni para el trabajo bien hecho, sí hay ideas, metodologías y sugerencias que pueden ayudarnos cuando se trata de emprender una tarea desde cero, sobre todo cuando el tiempo apremia. Además, confía en  tu instinto y en el sentido común. La lógica no está reñida con la creatividad.