Colecciones: una estrategia para vender más

Existen colecciones de infinidad de cosas. Algunas de ellas surgen de manera espontánea simplemente porque a algún consumidor se le ocurrió comenzar a guardar determinado producto.

Otras tantas son impulsadas por las marcas como parte de su estrategia de marketing. Así, un producto exclusivo que creías que salió por única ocasión se convierte en el cuadragésimo tercero de la colección.

No hay fórmulas mágicas, se trata de crear productos para la promoción de una marca (conocido en el mundo del marketing como merchandising) y que intencionalmente o no, la gente comienza a coleccionar la mercancía, atraída por un packaging especial, un color o tamaño diferente y que solamente se pueden adquirir en determinado periodo de tiempo.

Con esto, se logra que el cliente necesite irresistiblemente comprar el producto en cuestión, agregándole a la ecuación el que se oferta un número limitado de piezas que saldrán al mercado. Además de que el consumidor a donde quiera que vaya con los productos, estará haciendo publicidad gratuita a la marca.

Colecciones: una estrategia para vender más

Por supuesto que el cliente debe tener un amor genuino por la marca, de otra forma no funcionaría, al menos claro que sea para revender a alguien que sí le atraiga.

Cuando una marca lanza un producto de edición limitada, quien lo adquiere no solo obtiene el producto en sí, sino que va acompañado del sentimiento de exclusividad y de diferencia que el resto de las personas no tendrán.

Cada cierto tiempo podemos encontrar productos de merchandising de ediciones especiales o de fechas conmemorativas, como por ejemplo día del amor y la amistad o Navidad, y que se convierten en colecciones.

El acelere por conseguir los objetos ha hecho que literalmente la gente madrugue para ser de los primeros en ingresar a la tienda una vez que esta abra.

La gente sale a cazar el objeto de deseo y no le importa recorrer toda la ciudad en su búsqueda.

Que una persona tenga colecciones es algo común. Lo que varía es la cantidad de objetos y la importancia que tienen en su vida.

Y las marcas aprovechan ese gusto o necesidad que tienen las personas de coleccionar, para tener a los consumidores a la expectativa de conseguir el último producto lanzado al mercado.

El hábito de coleccionar se ha convertido en materia de estudio por psicólogos y sociólogos. De acuerdo con la opinión de algunos psicólogos, esa necesidad obedece a 4 factores:

  • Control
  • Compensación
  • Recompensa
  • Objeto de transición

Pero el coleccionar también tiene su lado positivo. Produce relajación, fomenta el orden y ayuda a gestionar la frustración. O al menos eso decimos para justificarnos aquellos que coleccionamos algo.

Algunas marcas han encontrado una nueva fuente de ingresos al vender productos relacionados con la marca, pero que en realidad no son el producto o servicio principal.

Ejemplos podemos encontrar en casi cualquier categoría y productos hay desde sudaderas, vasos, termos, encendedores, carritos y una infinidad de objetos con la marca en cuestión.

Colecciones
Colecciones

Muchas empresas grandes y pequeñas utilizan el merchandising pero no todas saben y pueden capitalizarlo.

¿Conoces alguna marca donde su merchandising sea tan bueno que los objetos se vuelvan colecciones?

Déjame tus comentarios o escríbeme en twitter.

COMPARTIR ARTÍCULO

Facebook
Twitter
Telegram
WhatsApp

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJAR UN COMENTARIO

Deja un comentario