Contenido Fast Food

Contenido Fast Food

ejemplo estrategia de contenido

¿Han notado como hoy circulan en redes sociales esos artículos de 7 tips para, las 5 cosas que debes saber acerca de, los 10 consejos para?

Es una técnica que se ha vuelto popular en una estrategia de contenido porque genera tráfico, llama la atención y logra accionar al lector, o sea, te hace dar click por curioso. Ahora, realmente lees todo o solamente los títulos o bullets? Revisando mis redes vi que había muchos de estos artículos y me quede pensando por qué se han vuelto tan exitosos y populares. Llegué a la conclusión de que es por el estilo de vida fast food que hemos adoptado. Buscamos respuestas rápidas, resultados inmediatos, recompensas instantáneas, queremos saltarnos el proceso. Los 5 secretos para ser millonario antes de los 30, los 7 hábitos de la gente exitosa, eso más que receta secreta son listados a considerar, resúmenes de información que nos facilitan comprender.

Porque, aceptémoslo, ¿quién quiere leer todo un libro o aplicar un proceso, cuando haciendo 5 pequeños cambios en su día a día logrará ser millonario, cierto? El tema es que ese estilo fast food, no nos nutre, nos llena al momento con un “claro que puedo hacerlo”, pero después volteamos a otra cosa y olvidamos esa información, la dejamos perderse en el mundo de información.

Lo que más me llama la atención es como esta forma de contenido ha permeado a temas como Marketing, y el mundo digital. Existen artículos sobre, las 5 cosas que debes saber para ser Community Manager, los 3 pasos para una campaña exitosa en Facebook, y sí, existe gente que cree que con eso ya es experto o que lo está haciendo muy bien. No dudo que sea información valiosa, que den puntos relevantes y que se deban considerar, pero repito, en la vida no hay short cuts, ni recetas secretas, la experiencia y el conocimiento se adquiere ensuciándose las manos y con el tiempo.

¿Confiarías una operación a corazón abierto a un Dr. que diga, “claro, yo leí los 12 pasos para una cirugía exitosa”?

Quizá suene extremo, pero confiar la imagen, la voz, tu marca a alguien que no tenga experiencia que lo respalde, las tablas y habilidades necesarias para realizar un trabajo de calidad, para mi es darse un balazo en el pie. Y sí, por ahorrarse unos pesos terminan diciendo “lo haremos nosotros”, traducción el primo de un amigo se la pasa en Facebook, y true story, terminan pidiendo ayuda porque hay problemas. Es así, lo que mal empieza, mal termina. Existen profesiones por una razón, y como tal hay que respetar el trabajo y responsabilidad de la gente, así como el valor de su trabajo y de su conocimiento, esto ya se va a un tema económico, que tal vez trataré en otro momento.

Mi punto es, en temas como Marketing, comunicación y en general negocios no confío en una receta secreta. Creo que cada estrategia de contenido debe ser creada, o cuando menos adaptada, para el planteamiento al que nos enfrentamos. La temporalidad y el equipo puede ser diferente y eso lo cambia todo, imagínate cuando son industrias y marcas diferentes. Existen teorías, procesos, conceptos que se repetirán, pero las bajadas y la implementación debe ser personalizada. Ahí radica la complejidad de esta industria, todos los días pensar en algo nuevo. Sí, a esta gente se le paga por pensar, terreno difícil para la economía en la que vivimos que quieren justificar un cheque con el número de publicaciones que ven en pantalla.

Las personas que reciclan conceptos o estrategias afectan a la industria; matan a la creatividad.

Aquellos que reciclan conceptos o estrategias sin siquiera dar una revisada y adaptada, que entregan reportes con pdfs o screen shots de una aplicación pero sin analizar, quienes se van a la historia para ver que pueden traer de vuelta pero no le ponen su sello y valor agregado, esas personas reamente afectan la industria, esas personas que hacen y ejecutan, sin ir a las preguntas básicas de comunicación; qué, a quién, cómo, por qué y para qué, están matando la creatividad en este país.

Entonces, sí, habemos personas que intentamos explicar nuestro trabajo y lo que de alguna manera hemos aprendido simplificando en pasos, porque es más fácil y queremos compartir con el mundo. No, ahí no está todo lo que se necesita ni hará a nadie experto. Sí, propicia el debate e intercambio de información, además de despertar interés en ciertos temas.

La industria vive entre thinkers, doers y wanna bes, si te topas con los primeros 2 tendrás suerte porque seguramente llegarás a algo, los últimos son contra los que muchos luchamos y tras los cuales limpiamos.

Si eres parte de la industria, agrega valor a tu trabajo, cobra lo justo porque te sentirás mejor y le harás un bien a todos los que estamos contigo.

Difunde la información, no tengas miedo a explicarle a un cliente porque cuesta lo que cuesta, porque no es pan comido ni cosa que pueda hacer el “primo de un amigo”. Hagamos frente unidos.

Si eres cliente, te pido evalúes tus prioridades al cotizar un proyecto de comunicación, pero más aún, de digital. Haz las preguntas que creas pertinentes para estar seguro que lo que te están presentando no es bullshit y está a un precio justo. Recuerda, también pagamos renta y comemos de vez en cuando, no podemos pagar en especie en el super.