Cultura Organizacional en el hogar ¿La conoces?

CULTURA ORGANIZACIONAL.

Las grandes empresas, se jactan de lo que piensan que han logrado en este punto, pues es como la carnada para atraer a los mejores candidatos para los puestos vacantes en su estructura.

¿Apoco no? Todos aspiramos a colaborar en una organización en donde se percibe un clima de respeto, de relaciones que se disfrutan, de logros continuos y de liderazgo.

Sin duda, uno de los retos más importantes en mi carrera, fue hasta hoy, el haber lidereado el proceso de fusión de las culturas de dos empresas internacionales, totalmente diferentes en aspectos clave, con el fin de que los colaboradores de ambas, adoptaran los conceptos que eran importantes en la Cultura Organizacional de la nueva empresa, resultante de la fusión.

Si entras a cualquier buscador y tecleas “cultura organizacional”, encontrarás muy diversas definiciones de lo que significa. Todas valiosas y la mayoría solo un poco diferente una de otra.  Aquí, te voy a decir lo que significa y el valor que tiene en cualquier organización, desde mi punto de vista y con base en las experiencias vividas en el mundo empresarial.

La Cultura de cualquier organización, NO es lo que la empresa tiene escrito en sus manuales corporativos, o en las paredes de sus oficinas, o en sus reportes anuales.

La cultura, no es lo que la gente desea, sino lo que la gente siente cuando está en contacto con dicha empresa. Y entonces, en este gran grupo, entran no solamente los colaboradores, sino también los clientes, los proveedores, la comunidad donde se desarrolla la empresa, hasta el gobierno.

La cultura es algo que se siente, se vive, se ama o se odia. Así de sencillo.

Importante, porque siempre existe. Aún si no pones atención al tema, la cultura existe, y si no está involucrada la dirección, es muy probable que la cultura que se está desarrollando en la empresa, no sea precisamente la que requiere para el logro de los objetivos financieros y empresariales que tiene establecidos.

INDICADORES DE LA CULTURA

Puedes escribir lo que desees sobre la cultura que piensas que existe en tu organización – que puede ser de dos o 2,000 personas- y sin embargo, la realidad es que lo único que vale, es la forma en que:

  • La gente conoce, cree y VIVE los valores que son importantes en ella. Estos establecen las bases para la convivencia e interacción de individuos, grupos y la misma empresa.
  • Los colaboradores se comunican, entre ellos y entre todos los niveles y hacia el exterior.
  • Se ejerce el liderazgo, entendiendo que este “liderazgo”, no es determinado por nivel en la estructura organizacional, sino por el liderazgo real que se vive en todos los niveles.
  • La percepción que los diversos públicos externos, tienen sobre la empresa. Buena, mala, eficiente, ineficiente, responsable, cumplidora, amable y muchos atributos más.

EL PAPEL DE LA EMPRESA

La empresa influye en cada uno de estos renglones, y su eficacia se mide, precisamente, en el tipo de cultura que finalmente se vive en ella y sobre todo, por los resultados obtenidos.

Las empresas puedan hacer mucho para influir en la cultura que se vive, como ejemplo:

  • La forma en que se permite a los colaboradores vivir dentro de ella. Horarios, vestimentas permitidas, respeto, exigencia de vivir los Valores, cumplimiento de metas.
  • La comunicación oficial que se emite, su tono, la regularidad con que se difunde, los temas que se tocan.
  • La publicidad, el marketing, el impacto que tienen las campañas, la imagen corporativa y de los productos, los spots, y todo lo que involucra este importante segmento del negocio.
  • Los esfuerzos de la organización para relacionarse con su entorno, desde el físico, con sus vecinos, otras empresas, las autoridades, todo lo que hace para tener una imagen pública aceptada.

Podemos hablar mucho más acerca de la Cultura en las organizaciones, y me gusta explorar los resultados en este importante aspecto haciendo una sencilla pregunta: ¿cómo te sientes en la organización en la que te desarrollas? Tu respuesta puede ser tan sencilla como: me siento bien, me siento mal, me encanta ir cada mañana, me aprecian mis superiores, me apoyan mis colegas, puedo desarrollar a mis colaboradores, estamos logrando objetivos, hemos crecido, no hemos avanzado en objetivos, odio levantarme en las mañanas, presumo todo el tiempo de mi empresa. Y esa respuesta habla todo sobre el tipo de cultura que se vive en esa organización.

Como ves, es un tema muy importante, pues del estado de ánimo y forma de relacionarse de los que integran una organización, dependen generalmente los resultados económicos, que son finalmente, la razón de ser de la gran mayoría de las empresas que existen. Y la organización a la que me refiero puede ser tan pequeña como dos personas y tan grande como te puedas imaginar. Si estás iniciando un negocio, es muy valioso que desde ya, comiences a pensar en este tema tan importante.

LA CULTURA FAMILIAR

Y me he puesto a pensar desde hace mucho tiempo: si la cultura en una organización es tan importante, ¿por qué no lo hemos llevado al plano de la familia?

En ella, existen los mismos elementos que en una empresa. Hay liderazgo, no siempre bien ejercido pero existe. Existen valores familiares, hablemos de ellos o no, ahí están, vigentes, a la vista de todos, existe la comunicación y la familia también vive a la vista de todos a su alrededor.

¿Por qué no poner atención a estos puntos, que muy probablemente nos ayudarían a vivir más armónicamente en el seno de la institución más importante socialmente?

¿Te imaginas una familia en la que los miembros se comunican con claridad, regular y eficazmente. Una donde se habla de los valores que son importantes para ellos, y se impulsa que todos los vivan? ¿Una familia donde existe el liderazgo, sea de quien se considera “el jefe”, o quizá de otra persona respetada por todos?

cultura organizacional

LO QUE PODEMOS HACER EN LA FAMILIA

No debe ser tan difícil. A ver qué te parecen estas sugerencias.

VALORES

¿Has pensado alguna vez en cuáles son los valores que prevalecen en tu familia? A ver, recuérdate cuales son. ¿Honestidad? Respeto? Apoyo? Creencias?  Y ahora pregúntate: ¿Son los que necesitas para tener la familia que deseas?

Recuerda que los Valores no son para pensarlos, imaginarlos o incluso escribirlos. Los Valores son para VIVIRLOS. ¿Cómo los viven en tu familia?

Es muy importante que, una vez que los identificas, te asegures de que todos los conocen, los comprenden y están de acuerdo en que deben ser respetados. Y se respetan, viviendo de acuerdo a ellos.

COMUNICACIÓN

Sobre todo en estos días, en que existe una gran competencia con los celulares en las mesas al momento de comer o en cualquier reunión, es muy importante alcanzar acuerdos para lograr que existan momentos que consagramos a la comunicación familiar, sin interferencia electrónica.

Puede parecer imposible, pero no lo es. Muchos lo han logrado mediante juegos, con presión familiar suave que invite a todos a respetar esos momentos especiales para compartir. Incluso la famosa cajita, donde cada quien deposita su celular, es una herramienta valiosa, pues nos ayuda a dialogar.

LIDERAZGO

Este es un punto clave.

No hay organización, productiva o familiar, que pueda crecer y hacer crecer a cada uno de sus miembros, sin un buen liderazgo.

Tenemos una gran confusión con el término, pues todos lo relacionan con “ser el jefe de la familia”, y no. El padre, no necesariamente es un buen líder. Claro que pueden intentar serlo, pero generalmente están demasiado ocupados con ser “jefes” de la familia, asegurando que las reglas se cumplen al pie de la letra, como ellos dicen. Si logran ser padres y líderes, la familia está un paso adelante.

Y si no es el padre, seguramente algún otro miembro – ¿la madre?- debe de guiar los pasos, integrar, apoyar.

Un buen liderazgo en la familia, asegurará que todos los miembros contribuyen, pero también reciben el apoyo necesario para cumplir sus objetivos.

IMAGEN

Te aseguro que la mayoría van a decir: a nosotros, no nos importa lo que digan los demás. Nosotros vivimos la vida como queremos y no nos importa lo que piensen de nosotros.

No es cierto. Claro que nos importa lo que los demás piensen de nosotros. Lo que sucede es que aprendemos a acepta que todos tenemos opiniones, y que una opinión no nos va a destruir, ni nos va a cambiar. Pero definitivamente, la opinión de alguien más, nos pone a pensar.

Por más que no sea de nuestro interés lo que piensen los demás, pues… piensan. Tienen una opinión sobre ti, tus hijos, tu pareja, tu familia.

Y si este es un tema importante, podríamos entonces trabajar por crear una imagen positiva.

¿Cómo te relacionas con tus vecinos?

¿Qué haces para que su opinión sobre tu familia sea positiva?

¿Participas en esfuerzos comunitarios?

La Cultura Familiar existe, quieras o no. Observa el comportamiento de la tuya y podrás notar coincidencias y diferencias con lo que tu consideras tu familia ideal. Si observas a otras familias, notarás las grandes diferencias que existen entre unas y otras. Entre la tuya y las demás.

Por lo pronto, espero haber logrado que pienses un poco en aquello que mueve a ese núcleo social que es el centro de la actividad humana: tu familia. Y que algo positivo resulte de esta lectura.

Como siempre, muchas gracias por leerme. Agradeceré mucho tu comentario aquí abajo, pasando los anuncios, y que la compartas.

JL

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