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E-mail Marketing, los 5 mitos

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Si de herramientas de marketing digital hablamos, el e-mail marketing es una de las más socorridas. Y por increíble que parezca para mis compañeros de generación, también es una de las más viejas. Con la popularización y acceso común al correo electrónico en los años 90, muchas empresas vieron una gran oportunidad para comunicarse con clientes de forma mucho más rápida, precisa y económica; y aunque en los años 2000 con la explosión de redes sociales se vaticinaba su fin, la realidad es que, en este mundo dónde pasamos la mayor parte de nuestro tiempo online, sigue siendo un gran complemento en la comunicación y contacto.

Con cerca de dos décadas de su “nombramiento oficial”, el e-mail marketing ha tenido tiempo más que suficiente para rodearse de especulaciones y mitos en torno suyo; muchos de ellos fundados en realidades pasadas y muchos otros son tan solo leyendas urbanas para aterrorizar a los incautos. Así que, dedicaremos esta entrada a presentar y desenmascarar los principales. Hay muchísimos más que seguro se me escapan, si tienen en mente algún otro por favor no duden en compartirlo.

1. Los “Un-subscribe” son una alerta de que algo estoy haciendo mal.

No necesariamente, el que alguien te de “un-subscribe” puede en efecto, deberse a una falla en tus contenidos; sin embargo, es también la manera más eficiente de filtrar tu lista de contactos. A final de cuentas, debemos tener claro que no a todos les interesa lo que tenemos que decir (y vender); así que, de absolutamente nada te sirve tener en tu lista de mailing a aquellos que no te generarán un valor a futuro.

2. Hay palabras que mandan mis correos directamente al spam.

Durante mucho tiempo se nos hizo creer que si en el asunto de un correo utilizábamos palabras como “gratis”, nuestros correos eran interpretados por los servidores como spam, y puede ser que en un inicio haya sido cierto, pero hoy en día, los filtros anti-spam se han vuelto cada vez más sofisticados para identificar los correos que realmente lo son, empezando por determinar que los remitentes sean legítimos, así que, no hay por qué preocuparse, un filtro de spam ve mucho más allá del título de tu correo.

3. Lo importante es el contenido.

Claro que el contenido es importante, pero de nada sirve si la gente no accede a él. El “asunto” debe ser lo suficientemente interesante y llamativo para que los usuarios se decidan a acceder a él sin pasarlo de largo. La sugerencia de diversos expertos en la materia es que no exceda los 50 o 60 caracteres y que incluya símbolos para sobresalir de entre el resto del correo recibido.

4. Debe forzosamente contener diseño.

Esto dependerá muchísimo del giro de tu empresa y el perfil de tus destinatarios; sin embargo, un correo con texto conciso y preciso puede ofrecer mejores resultados pues da la impresión de ser mucho más personal y recordemos que a la gente no le gusta sentirse un vil “objeto” para la publicidad, además de ser de fácil lectura y no necesitará permisos adicionales para descarga de imágenes y tampoco presentará problemas de compatibilidad entre diversos dispositivos.

5. Una efectiva campaña de e-mailing es suficiente para tus fines mercadológicos.

Suena irreal, pero hay quién así lo vende, nada más alejado de la realidad. Cómo lo dije en un inicio, es un excelente complemento, pero como parte de una estrategia completa; así que si intentan venderte una campaña de e-mail marketing como la solución a tus problemas, te están embaucando.

La realidad es que el correo electrónico es una herramienta de marketing vigente que no desaparecerá pronto; así que a sacudirnos todos esos tabúes y reforzar nuestra comunicación y contenidos con ello.