¿Somos una generación incomunicada y emocionalmente perdida?

¿Somos una generación incomunicada y emocionalmente perdida?

somos una generación incomunicada

¿Somos una generación incomunicada y emocionalmente perdida? Puede parecer una paradoja la pregunta, sobre todo ahora que el internet nos ha acercado medios instantáneos que nos comunican. Sucesos o historias casi al momento que suceden; pero no va por ahí mi cuestionamiento, realmente lo que busco es definir si en esta época en que vivimos hemos perdido lo que decían mis abuelos: “Tener el cariño de tus semejantes tendiendo la mano y con el corazón por delante”.

Con ello, querían decir demostrar el afecto y el cariño con un beso en la mejilla, una sonrisa dibujada en la boca y un fuerte abrazo a la otra persona para transmitir el calor de los sentimientos. A esta parte es a la que me refiero, a la incomunicación personal y afectiva con nuestros semejantes. Por ejemplo, conozco casos de rompimientos de parejas o solicitudes de divorcio expresados a través de WhatsApp. Está comprobado que la mayoría de las personas hoy en día, no pueden salir de casa sin su celular. Tener un “accidente grave” de ese tipo, nos haría aislarnos del mundo. Ya es de lo más común y visto como algo “normal” que en reuniones o comidas de negocios o familiares el celular no deja de sonar e interrumpamos el convivio para contestar o chatear sin ningún dejo de preocupación por las normas de urbanidad.

Casi todas las personas que tienen pareja conseguida por internet dicen estar locamente enamoradas de alguien a quien apenas conocen. Es decir, han hablado con esa persona infinidad de veces por chat, teléfono, WhatsApp, e-mails, etc.; pero aún no habiéndose visto, dicen estar perdidamente enamorados, ¿cómo es posible?, ¿es más fuerte el amor por internet que el físico?; es decir, ¿conocer de una persona antes su interior que su exterior tiene más probabilidad de éxito?

En un foro X buscaba testimonios de personas que pudieran explicar el porqué hay relaciones afectivas tan intensas a través de internet y me encontré esta definición de una señora participante de un blog que me sorprendió por su análisis y justificación:

“Yo todavía me pregunto cómo he podido acumular tanto cariño a todas ustedes. Soy una persona que necesita el contacto sensorial para crear lazos; me gusta abrazar, me gusta dedicar sonrisas, me gusta besar, hablar cara a cara… pero puedo sentir sus abrazos y sus sonrisas aunque aún sigo sin saber el mecanismo, pero realmente siento todo eso. Creo que el secreto está en que son maravillosas y traspasan las barreras del espacio y del tiempo y usando como única herramienta, una computadora conectada directamente a su corazón, corazón tan grande como para dar energía a toda persona que las necesite. No importa lo lejos que estemos, sino lo cerca que nos sintamos”.

¿ Generación incomunicada ?

El tema sobre generación incomunicada y la reflexión se me acentuó porque hace unos días un amigo me trajo una película que le solicité -trata el tema del cabezal de este artículo y pienso, por ser de interés profesional, proyectarla a mi gente en la agencia- en un reciente viaje que hizo al Cono Sur: Internet Junkie, escrita y dirigida por el argentino Alexander Katzoxicz. Internet Junkie es una película independiente que intenta plasmar la adicción a internet existente en nuestros días. Trata diferentes historias desarrolladas en lugares muy distantes entre sí como Buenos Aires, México, D.F. e Israel y se entrelazan gracias a las nuevas tecnologías. La película es una crítica a una sociedad incapaz de vivir desconectada del mundo virtual convertido en una anarquía.

En una entrevista sobre el tema, Katzoxicz comenta algo contrario a lo que mis abuelos decían:
“Es mucho más fácil chatear que abrazar a un amigo. La gente tiene miedo a abrazar a una persona o darle cariño porque no les gusta sentir emociones muy fuertes en las cuales sin el chat es muy difícil sonreír sin sonreír; allí pones jajajajaja y significa eso, sonreír sin sonreír. Uno se vuelve más frío con esta relación en la cual median las máquinas para que haya cariño”.

El creador del film enfatiza:

“El pensar es algo que la tecnología está relegando a las máquinas, cosificando al hombre en un ser consumista, impensante; destinado a ser un especialista en su ratonera. Sí, así como inventé el impensar, he de inventar el involucionar. Estamos involucionando”.

Me gustaría conocer la opinión de otros colegas de si están o no de acuerdo con Katzoxicz. Yo veo que el ser humano ha evolucionado desde siempre, y ha utilizado su inteligencia para crear elementos y tecnologías que hagan la vida más fácil y más cómoda. No creo, como dice Katzoxicz, que la gente tenga miedo de abrazar a una persona o darle cariño porque no les gusta sentir emociones muy fuertes. La ciencia y la tecnología han tenido fuerte impacto en la sociedad. Han creado tendencias, modas y sucesos trascendentes en todo el mundo. Con todo esto se ha marcado el rumbo de la historia e influencia en las ideologías de los diferentes pueblos. Esto ha afectado en forma positiva y negativa, en los acontecimientos sociales y en el desarrollo le toda la humanidad.

¿Y la tecnología como afecta a la generación incomunicada?

También es cierto que la tecnología nos ha hecho perder “valores” que, como menciono, nuestros abuelos y padres tenían. Se emplean también tecnologías informáticas para la falsificación de papel moneda y documentos oficiales. También para hacer copias ilegales de discos compactos, crear pornografía y tráfico de personas en Internet; entre los impactos más delicados.

Gracias a la tecnología, las comunicaciones son más rápidas, se crean medicamentos que curan enfermedades que antes eran terminales. En el campo de la industria y el comercio se han creado nuevos modelos para optimizar los procesos productivos basados en la planeación estratégica y las nuevas técnicas de administración.

Lo que es un hecho y sostengo, es que nosotros -Generación Millenials– no somos una generación incomunicada, nacimos con la tecnología y con chips integrados. Y de esta manera vamos a evolucionar y para nada involucionar. Obvio, los valores, formas y conductas para conducirnos ante los demás, es responsabilidad de cada quien.

Hans Hatch
CEO de PW Agency México y Brasil, con 14 años de experiencia profesional, se ha convertido en uno de los influenciadores en temas de marketing digital más importantes en Latinoamérica. Es consultor de negocios, tecnologías digitales y redes sociales; asesora y trabaja en las áreas de comunicación integral para varias de las marcas más importantes de México y a nivel continente.